Según las estimaciones de la consultora International Data Corporation (IDC), hacia el 2003 las empresas verán aumentadas 12 veces sus actuales necesidades de almacenamiento de información.
El ritmo de esta evolución se refleja, incluso, en el lenguaje: así como a principios de la década la terminología utilizada por los gerentes de sistemas para definir sus necesidades de almacenamiento aludía a los gigabytes (mil millones de bytes), en la actualidad las unidades de medida son los terabytes (millones de gigabytes) y en el futuro cercano el patrón que promete imponerse es el de los petabytes (cien mil terabytes).
Hasta hace unos años, por otra parte, las compañías sostenían el criterio de que las soluciones de almacenamiento de información formaban parte de los servidores. Sin embargo, la necesidad de centralizar y proteger la información de las empresas, para luego compartirla entre múltiples servidores, produjo un cambio de paradigma.
Acaso por eso, EMC, con base en Massachusetts, acapara 75% del mercado mundial de almacenamiento de datos. Su ventaja se encuentra en el desarrollo y venta de hardware y software que permite que sus productos compartan la información a distintas plataformas, tan disímiles como Unix, Windows NT y AS 4000.
La compañía desembarcó en la Argentina en 1998 y en abril del año pasado designó como gerente general de la oficina local a un ex ejecutivo de SAP, Sergio Lampe.
Hacia arriba
Aunque no hay estudios independientes sobre el tamaño del mercado de almacenamiento argentino, algunas estimaciones lo ubican en alrededor de US$ 50 millones anuales, mientras que los más optimistas apuntan a
US$ 90 millones. Pero todos coinciden en que este negocio se encuentra en pleno ascenso, con estimaciones de crecimiento superiores a 30% anual.
Lampe cree que el alza de ventas se debe no sólo a la necesidad de las firmas de guardar más información, sino a cuestiones ligadas a la disponibilidad de sus datos y de implementación de nuevos paquetes de software.
“Nuestros productos se componen de hardware y software, pero lo que nos distingue es lo segundo. En los próximos dos años vamos a invertir US$ 1.000 millones en investigación y desarrollo de software, porque entendemos que nuestras aplicaciones son únicas en el mercado, ya que nos permiten conectividad con distintas plataformas y el manejo dinámico de la información”, dice Lampe.
Un caso concreto de aplicación de los sistemas de almacenamiento aparece en situaciones de desastre. “Un banco puede tener una de nuestras soluciones instaladas cerca de sus servidores y otra de respaldo en un edificio remoto. En caso de incendio, la estación remota graba automáticamente toda la información hasta el momento del desastre y recuperar esos datos demora lo mismo que tarda el gerente de sistemas del banco en cambiar los vínculos de sus servidores a la solución de almacenamiento”, explica Lampe.
Esta configuración adquiere cada vez más valor para las compañías. Vale la pena recordar el caso de e-Bay.com, uno de los sitios de subastas en Internet más visitados del mundo, que a mediados del año pasado tuvo una caída de sistemas de más de 22 horas, que le produjo pérdidas por más de US$ 3.000 millones.
Tanto en la esfera global como en la local, los principales clientes de EMC provienen del sector telecomunicaciones y del sistema financiero.
“El Banco Nación fue el primero en cumplir las regulaciones del Banco Central de la República Argentina sobre el año 2000, gracias a una de nuestras soluciones, que permite hacer copias espejadas. De esta manera, mientras uno prueba una aplicación nueva, puede cortar la sincronía con la copia original y realizar los exámenes sin perder información ni tiempo. La diferencia es que, si no se cuenta con esta solución, pasan horas desde que se deja de correr la aplicación de prueba y se levanta desde la cinta la información para volver a grabar”, describe Lampe.
Entre los principales competidores de EMC se encuentran IBM, Sun, Compaq y Hewlett Packard.
Parte por parte
Oscar Rodríguez Silvosa, gerente de Storage Systems para la región sur de Latinoamérica de IBM, explica que para entender el negocio de soluciones de almacenamiento es necesario segmentarlo. Uno de los sectores es el de discos, que demanda mayores capacidades de almacenamiento. IBM estima que la densidad de almacenamiento de los discos crece a razón de 60% anual. “Pero creemos que las necesidades del mercado argentino crecen a razón de 20% por año”, opina.
Por otra parte, Rodríguez Silvosa comenta que “definitivamente, las soluciones de almacenamiento dejaron de ser un simple complemento en la venta de un servidor; los clientes entienden que son sistemas críticos de la empresa”.
En las góndolas
El ejecutivo de IBM cree, por otra parte, que los supermercados demandarán estas soluciones en los próximos años.
Y también hacia el retail apunta Compaq. Eso es lo que asegura Cristian Guzmán Lencina, gerente de Producto de Servidores Standard a la Industria y Soluciones de Almacenamiento de la firma que lidera el mercado argentino de computadoras personales.
Compaq creó su unidad de soluciones de almacenamiento debido a que durante 1999 el mercado comenzó a dar claras señales de que éste no era un negocio residual. Y no les fue mal. Durante el año pasado, la filial local de Compaq vendió equipos de almacenamiento por US$ 22 millones. “El foco de nuestro negocio pasó por mantenernos en las soluciones de mediano rango y entrar en el segmento de las aplicaciones críticas con productos y servicios como los que hasta el momento sólo brindaba EMC”, explica Guzmán Lencina.
Para el ejecutivo de Compaq, el storage se divide en dos mundos: uno es el standard, en el que, asegura, Compaq tiene 21% del mercado mundial, lo que le permitió ocupar, por segundo año consecutivo, la cima del podio, según IDC. El otro es el segmento de mainframes, liderado por EMC. Sin embargo, parece que Compaq está dispuesta a dar batalla en este mercado. Guzmán Lencina comenta que recientemente cerró un acuerdo con una importante firma del retail que adquirió una solución de 5,5 terabytes.
