La ginecóloga Lorena Pacienza presentó cinco herramientas para que familias y escuelas conversen sobre menstruación con niñas, niños y adolescentes desde edades tempranas, en el marco del Día de la Higiene Menstrual. El enfoque apunta a reducir silencios, vergüenza y desinformación alrededor de un proceso natural del cuerpo, y a mejorar la calidad de la información disponible en los primeros cambios corporales.
Pacienza advirtió sobre la persistencia de creencias erróneas que condicionan prácticas cotidianas y la manera de transitar la pubertad. “Todavía existen muchos mitos sobre el período. Algunos de los más frecuentes son considerar que la menstruación es algo sucio, que no se puede hacer ejercicio si estás menstruando, que no se puede ir a la pileta durante esos días, o incluso que con la primera menstruación una niña deja de serlo”, explicó la especialista.
La primera recomendación consiste en nombrar la menstruación sin vergüenza, sin eufemismos ni silencios. En esa línea, la médica planteó que el lenguaje contribuye a desarmar tabúes y a instalar la salud menstrual como un tema de información y educación. “Cuando nombramos las cosas, rompemos el tabú. Durante mucho tiempo, el período fue un tema del que no se hablaba, y eso hizo que muchas mujeres tuvieran menos oportunidades por falta de información y educación. Por eso, es fundamental ver a la salud menstrual como una oportunidad para conocer el cuerpo de cada uno”, señaló Pacienza.
El segundo punto propone escuchar sin minimizar. La primera menstruación puede vivirse con alegría, miedo, incomodidad o confusión, por lo que se sugiere evitar frases como “no es nada” y priorizar preguntas abiertas que habiliten la conversación y validen emociones. La doctora vinculó el modo en que se habla del tema con efectos en la autoestima, la confianza y la relación con el propio cuerpo, y describió consecuencias como incomodidad, ansiedad, miedos y dificultad para expresar dudas.
La tercera herramienta es incluir a los varones en la conversación para evitar que la menstruación quede circunscripta a un “tema de chicas”. El objetivo es derribar prejuicios, prevenir burlas y comprender el proceso como natural y saludable, con vínculos más empáticos desde edades tempranas.
La cuarta recomendación apunta a evitar estereotipos y frases como “ya te hiciste mujer”, así como comentarios sobre el cuerpo, por su potencial para generar presión, incomodidad, ansiedad o expectativas. La quinta clave prioriza el acompañamiento por sobre “las respuestas perfectas”: no es necesario contar con toda la información para sostener una conversación, sino escuchar, validar emociones y mostrarse disponible.
Pacienza sostuvo que todavía hay chicas que esconden una toallita por vergüenza o sienten incomodidad al hablar sobre su cuerpo. En ese marco, destacó el programa educativo #ChauTabú, desarrollado por Kotex en alianza con Fundación Bellamente, con talleres sobre pubertad, diversidad corporal y menstruación en escuelas y espacios deportivos de distintas ciudades del país, y mencionó la campaña “Verano Sin Tabú”, enfocada en la menstruación en la playa y en la pileta.












