En América Latina, el número de embarazos en mujeres de entre 35 y 44 años aumentó de forma sostenida durante la última década, aun cuando las tasas de fecundidad global muestran una disminución general. La tendencia se asocia con decisiones de maternidad en etapas de mayor estabilidad y con razones multifactoriales que incluyen cambios en el estilo de vida, la planificación familiar y factores biológicos, económicos y sociales.
El tema se instaló en la agenda sanitaria regional en la antesala del Día Mundial de la Fertilidad, que se conmemora el 4 de junio. En ese marco, especialistas en salud femenina plantearon la necesidad de revisar los sesgos médicos y sociales que rodean la maternidad en edades mayores y destacaron que existen alternativas médicas para acompañar el derecho a decidir cuándo ser madre.
Los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ubican la tasa global de fecundidad en un mínimo histórico de 1,8 hijos por mujer. En la región, la referencia incluye a México (1,8), Chile (1,14), Argentina (1,5) y Perú (1,8). En ese contexto, el retraso del inicio de la maternidad aparece como una opción cada vez más frecuente.
Los especialistas señalaron que concebir después de los 35 años puede conllevar complicaciones para lograr el embarazo y riesgos durante la gestación. Sin embargo, también indicaron que esos riesgos aumentan si existen condiciones de salud previas al embarazo y “no por la edad en sí misma”, por lo que el escenario requiere mayor seguimiento médico y no representa una restricción definitiva.
Entre los motivos para postergar la gestación, se mencionaron condicionantes estructurales complejos. Factores analizados por los National Institutes of Health (NIH) sostienen que retrasar la maternidad puede permitir alcanzar metas académicas avanzadas, consolidación financiera y mayor preparación psicológica. En paralelo, el paso del tiempo impacta en la fertilidad por una disminución en la calidad y cantidad de la reserva ovárica.
En este panorama, la infertilidad afecta a 1 de cada 6 personas a nivel mundial. Además, distintas investigaciones observaron riesgos psicosociales vinculados a los sesgos alrededor del embarazo tardío. De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), en países como México el 21% de las personas atraviesa la “brecha del deseo”, es decir, tiene menos hijos de los que le gustaría.
En materia de alternativas médicas, Organon destacó los avances en medicina reproductiva y el rol de la preservación de óvulos, un procedimiento que consiste en la extracción, congelación y almacenamiento de ovocitos para preservar el potencial de reproducción. “Hoy la ciencia ha avanzado para ofrecer opciones que protegen la salud femenina a largo plazo”, dijo la Dra. Paola Sevilla, Gerente Médica de Woman’s Health para Organon Latinoamérica. “El desafío prioritario en América Latina radica en universalizar el acceso a educación médica de calidad”, afirmó el Dr. Said Plascencia, Director Médico de Organon Latinoamérica.












