La línea Goodbye Daños Oil Control, de Fructis Garnier, se enfoca en el llamado pelo mixto, caracterizado por raíces grasas y largos dañados, una combinación que suele dificultar el armado de una rutina de cuidado capilar equilibrada. La propuesta apunta a resolver dos necesidades que suelen percibirse como opuestas: controlar la oleosidad sin resecar y reparar el daño sin dejar el cabello pesado.
Un sondeo de Kantar consignó que el 46% de las personas manifiestan tener el pelo graso. En ese escenario, el tratamiento cotidiano puede oscilar entre dos extremos: una limpieza excesiva que elimina humedad esencial y puede agravar el daño, o una higiene insuficiente que deja las raíces pesadas y oleosas. El abordaje parte de una premisa: el cuero cabelludo es piel y requiere tanta atención y cuidado como el rostro.
El enfoque se apoya en particularidades del cuero cabelludo. Se trata de la única zona de la piel donde las glándulas sebáceas (productoras de sebo), el crecimiento del cabello y las glándulas de sudor se agrupan y trabajan en conjunto, en un ecosistema que puede alterarse con facilidad. Dentro de los datos compartidos, se indica que la producción de sebo es más alta entre las 14 y las 19, y que el cuero cabelludo tiene más glándulas sebáceas y sudoríparas que otras áreas de la piel. También se menciona que, si bien el 50% de las mujeres considera tener el cuero cabelludo de mixto a graso, la producción de sebo es mayor en hombres.
En paralelo, aparece el componente del daño. El 26% de las personas también manifiesta tener el pelo dañado, de acuerdo con NIELSEN ST YTD AGO 25. Esa combinación plantea un “doble dilema”: los productos tradicionales para el control de la oleosidad pueden exacerbar la resequedad y el daño, mientras que los tratamientos de reparación pueden dar sensación de pesadez y empeorar la grasitud del cuero cabelludo.
La línea se presenta con una doble tecnología de cuidado avanzado dirigida a largos dañados y raíces grasas. Incluye colágeno vegetal, descripto como un activo capaz de fortificar y sellar las fibras capilares, reparar el daño y mejorar la resistencia frente al quiebre y factores de estrés ambiental. En conjunto con el Ácido de Fruta —definido como un alfa-hidroxiácido (AHA) natural— actúa como astringente suave para ayudar a controlar el exceso de sebo sin resecar.
La rutina propuesta se compone de tres pasos: un Shampoo Purificante sin parabenos, con control de oleosidad por 24 hs; un Acondicionador Reparador, libre de siliconas y parabenos, orientado a una reparación equilibrada sin dejar el pelo pesado; y una crema para peinar Colágeno Jelly, con tecnología transparente y ligera, formulada para evitar sensación pesada o grasosa y proteger el cabello del quiebre, daños térmicos y daños UV, además de ser libre de parabenos.












