El maquillaje nupcial de esta temporada se orienta hacia una estética de piel luminosa, con texturas livianas y acabados que evitan las coberturas pesadas. En ese marco, Fernanda Torres, maquilladora de Lancôme, ubica la “luminosidad atemporal” como tendencia presente en los *make up looks* elegidos por las novias, con un resultado que se percibe como una “segunda piel”.
La propuesta se organiza bajo el concepto Ethereal Look, asociado a la filosofía del Effortless French Chic de la marca. El punto de partida es que la apariencia final se construye desde el cuidado previo, con foco en una piel radiante lograda a partir del *skincare* antes del maquillaje. En términos de técnica, el objetivo es un brillo visible pero controlado, identificado como efecto Dewy, definido como “jugoso y fresco”.
La primera clave se centra en la preparación de la piel para que el maquillaje luzca suave, natural y duradero. Dentro de esa rutina se recomienda aplicar Genifique Ultimate Serum de Lancôme, que combina ácido hialurónico, extracto de regaliz y fracciones prebióticas y probióticas de la marca. El producto se presenta con foco en reducir el enrojecimiento y las líneas finas, para un resultado de piel más suave y luminosa.
El segundo paso aborda la base: se priorizan fórmulas ultra ligeras y de larga duración, pensadas para sostener el efecto Dewy. En esa categoría se menciona Teint Idole Ultra Wear, una base de alta duración que ofrece cobertura total con acabado natural. Su fórmula incorpora activos de *skincare* como ácido hialurónico, vitamina E y moringa, además de “un 81% de Serum Facial”, con el objetivo de aportar hidratación, protección y un aspecto radiante.
El tercer eje se enfoca en los ojos, con una mirada romántica de transiciones suaves en tonos tierra, champán y rosas empolvados, más un toque de *shimmer* sutil. La guía pone el acento en pestañas definidas y arqueadas para lograr una mirada abierta, expresiva y moderna. En ese apartado se destaca Hypnôse Máscara Waterproof: “desliza suavemente sin dejar grumos”, dijo Fernanda Torres, maquilladora de Lancôme.
La cuarta clave propone armonía entre labios y mejillas a través del “monocromatismo dulce”, que consiste en usar el mismo tono rosado en ambos puntos del rostro. Para lograrlo, se recomienda L´Absolu Rouge Cream en el tono #259, un nude rosado con acabado crema luminoso y pigmentación nítida, apto para aplicarse tanto en labios como en mejillas.
Como cierre del estilismo, se incorpora la fragancia La Vie Est Belle para acompañar el ritual de belleza en el día de la boda.












