Dolce&Gabbana presentará sus creaciones de Alta Moda en el Parque Botánico Radicepura, un espacio natural ubicado sobre las laderas del monte Etna, en Sicilia. El escenario combina un predio de cinco hectáreas sobre suelo volcánico fértil con un patrimonio arquitectónico que incluye dos construcciones destacadas dentro del parque.
Radicepura fue creado por la familia Faro, dedicada a la floricultura desde hace más de 50 años, que reunió allí plantas exóticas y ejemplares botánicos únicos. En ese marco, el parque alberga más de 3.000 especies vegetales, representadas por más de 5.000 variedades, en un entorno definido como “este corazón verde del Mediterráneo”.
Dentro del predio se ubican el Palazzo Nobiliare y el Palmento, dos edificaciones que forman parte de la puesta en escena. El Palazzo Nobiliare es una antigua residencia de campo construida por artesanos sicilianos en el siglo XIX. El Palmento se describe como una pieza de arqueología industrial: allí se prensaban uvas cultivadas a la sombra del monte Etna y “el aroma del mosto aún impregna sus muros de piedra volcánica”.
Ese mismo edificio suma un antecedente cinematográfico. Sus paredes de piedra volcánica “también cautivaron a Francis Ford Coppola”: varias escenas de El Padrino: Parte II fueron filmadas en el interior del Palmento.
En paralelo, la colección se presenta bajo el título Las Devotas de las Diosas del Olimpo, con un relato que sitúa la acción en Sicilia y plantea una convivencia entre mito y vida cotidiana. “Hay lugares que pertenecen a los mortales. Y otros que pertenecen a los dioses”, afirman antes de describir “noches especiales en las que el mito elige acercarse a la tierra”.
La narrativa propone un contrapunto entre diosas y mujeres sicilianas: “Y esperándolos están las devotas. Mujeres reales. Mujeres terrenales. Mujeres sicilianas”. En esa construcción, la devoción se asocia a gestos y ofrendas: las devotas “recogen rosas, jazmín y flores de azahar”, “tejen guirnaldas” y, “como sacerdotisas, adornan los altares en un ritual de belleza eterna”.
Finalmente, se define el núcleo conceptual de la propuesta al señalar que “es precisamente en el encuentro entre estas dos dimensiones donde nace la magia de Alta Moda”, en un “paraíso mediterráneo” descripto como “un jardín infinito de palmeras, flores y cítricos, iluminado por el oro barroco”.


