Agostina Bisio, autora de *Persistir* y creadora de @proyectosirenas, desarrolla en su columna “El hábito de volver a una misma” una mirada sobre bienestar y hábitos que parte de un diagnóstico: la inmediatez atraviesa las expectativas cotidianas y desplaza prácticas básicas como la escucha personal. En ese marco, plantea que los cambios sostenibles se vinculan menos con fórmulas rígidas y más con la capacidad de sostenerse en el tiempo.
El texto sitúa el punto de partida en una escena reconocible: “Vivimos en una época donde todo parece inmediato: los resultados, las respuestas, la validación. Y en medio de esa velocidad, muchas veces nos desconectamos de algo esencial: escucharnos”. Desde esa idea, Bisio discute una forma extendida de entender los hábitos como una lista de exigencias. La propuesta se centra en redefinir el cambio como un regreso, no como una imposición.
La autora sostiene que los hábitos no se limitan a la alimentación, el entrenamiento o una “rutina perfecta”. En su planteo, el proceso comienza en la manera de hablarse, en las prioridades elegidas y en el espacio que cada persona se asigna dentro de su propia vida. También cuestiona la creencia de que cambiar equivale a convertirse en alguien distinto: ubica el cambio más profundo en dejar de “abandonarse” y en empezar a preguntarse qué hace bien de verdad.
En esa construcción, Bisio introduce el bienestar como criterio de elección, en contraposición con la exigencia. La transformación, describe, ocurre cuando una mujer revisa sus decisiones desde lo que le aporta cuidado, sin que el objetivo sea cumplir con un ideal externo. La pregunta por lo que “hace bien de verdad” aparece como eje del proceso.
El texto enumera hábitos que exceden lo físico y se conectan con el cuidado integral: dormir mejor, rodearse de vínculos sanos, aprender a poner límites, mover el cuerpo para sentirse con energía y no por obligación, y comer con conciencia en lugar de hacerlo desde la ansiedad. En esta perspectiva, el bienestar se articula como una práctica cotidiana y amplia, asociada a elecciones repetidas.
Frente a la búsqueda de soluciones rápidas, Bisio afirma que el bienestar se construye con pequeñas decisiones diarias que, aunque parezcan invisibles, terminan definiendo cómo se vive y cómo se siente una. En el mismo sentido, resignifica la persistencia como continuidad imperfecta: “Persistir no es hacerlo perfecto. Persistir es volver a intentarlo incluso después de una mala semana, de un momento difícil o de sentir que retrocedimos”, dijo Agostina Bisio, autora de *Persistir*.
La columna cierra con una definición de prioridad personal que desplaza el foco de rutinas idealizadas: “El hábito más importante es dejar de postergarte”, dijo Agostina Bisio, creadora de @proyectosirenas.












