El ácido azelaico se convirtió en uno de los ingredientes más mencionados del skincare en plataformas como YouTube y TikTok, con foco en su uso para abordar acné, manchas y rojeces. El interés creció a partir de un atributo central: su buena tolerancia en pieles sensibles, reactivas o con tendencia al acné, en contraste con otros exfoliantes más agresivos o activos que requieren períodos extensos de adaptación.
En términos técnicos, se trata de un compuesto de origen natural (dicarboxílico) al que se le asignan propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antioxidantes. Ese perfil explica por qué se lo presenta como un activo multifunción, capaz de trabajar sobre distintas necesidades en simultáneo dentro de una rutina de cuidado facial.
Entre los beneficios que se destacan aparece el control de imperfecciones, ya que ayuda a reducir la proliferación de microorganismos asociados al acné y contribuye a mejorar las lesiones inflamatorias. También se le atribuye una acción despigmentante: minimiza la visibilidad de manchas oscuras, hiperpigmentación y marcas residuales —rojas o marrones— que pueden quedar luego del acné. A la vez, se lo vincula con el alivio de rojeces, por su capacidad de calmar la inflamación y acompañar pieles con tendencia a la rosácea o a la irritación. Por último, se menciona su aporte a la mejora de la textura y la luminosidad, con una apariencia más uniforme y suave.
La cosmiatra Carolina Romanello, profesional especializada en el cuidado de la piel, planteó: “Una de las grandes ventajas del ácido azelaico es su versatilidad”. En el mismo sentido, advirtió que la tolerancia no habilita un uso uniforme: “La frecuencia de uso y el resto de la rutina deben adaptarse”.
El abordaje recomendado incluye un paso previo: antes de incorporar este u otro activo a la rutina diaria, se considera imprescindible realizar una consulta con un profesional de la piel. Ese diagnóstico personalizado permite evaluar el estado de la barrera cutánea, definir si el tratamiento es adecuado para las necesidades de esa piel en particular y diseñar un esquema de uso a medida.
Cuando el especialista lo indica, el ácido azelaico suele incorporarse en la rutina nocturna, con una introducción progresiva según la tolerancia, sobre la superficie limpia y seca y antes de las cremas hidratantes. Para evitar sobreexfoliación o sensibilización, se recomienda no combinarlo en la misma sesión con otros ácidos fuertes o retinoides y utilizar protector solar de amplio espectro al día siguiente.
Dentro de las opciones disponibles, se menciona el JUST Ácido Azelaico 10% de Revox B77, que tras agotar stock por alta demanda volvió a estar disponible en sucursales físicas y en la tienda online de Las Margaritas.












