La confianza de los productores agropecuarios argentinos registró una leve mejora en la medición septiembre-octubre de 2026 del Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. El indicador general subió 2 % frente a la medición anterior y alcanzó 150 puntos, contra 147 en julio-agosto.
El relevamiento también mostró que las últimas tres mediciones sugieren una estabilización del índice en niveles históricamente elevados: pasó de 151 puntos en mayo a 147 en julio y 150 en septiembre-octubre. En paralelo, persiste una brecha entre expectativas favorables hacia el futuro y una mayor cautela al momento de tomar decisiones.
Inversión con cautela
La incertidumbre política e institucional asociada a las elecciones presidenciales de 2027 aparece como el principal factor que lleva a actuar con prudencia o postergar proyectos. Ante la consulta por los motivos para actuar con cautela o postergar inversiones, el 49 % identificó el escenario electoral como condicionante, seguido por la incertidumbre climática (38 %) y las tasas o condiciones de financiamiento (24 %). Al tratarse de una pregunta de respuesta múltiple, los productores podían señalar más de un factor.
Además, el 68 % manifestó que el escenario electoral influye mucho o algo en sus decisiones de inversión. El informe aclaró que esos resultados reflejan percepciones de los empresarios agropecuarios y no implican, por sí mismos, una relación causal entre la incertidumbre política y las inversiones que finalmente se concretan.
En ese marco, Carlos Steiger, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y director del Ag Barometer Austral, explicó: “Los resultados muestran que el productor mantiene confianza en el mediano plazo”.
La cautela, sin embargo, convive con una evaluación positiva de las oportunidades. El Índice de Expectativas de Inversión aumentó 3,9 % y alcanzó 133 puntos, su máximo histórico. A la vez, el 66 % consideró que es un buen momento para invertir. “Que el índice de inversión alcance un máximo histórico y que, al mismo tiempo, los productores manifiesten cautela no es contradictorio”, señaló Steiger.
Clima, costos e inteligencia artificial
El riesgo climático también condiciona estrategias para la campaña 2026/27 ante la posibilidad de un evento El Niño. Según el relevamiento, el 31 % prevé ajustar fechas de labores, selección de cultivos o tecnologías; el 17 % evalúa contratar seguros o ya lo hizo; y el 16 % considera modificar su plan de siembra junto con mayor cautela en inversiones. En contraste, el 27 % afirmó que no modificaría sus decisiones.
En la última medición, el Índice de Condiciones Presentes aumentó 5 % hasta 126 puntos y el de Expectativas Futuras creció 1,2 % hasta 167. En términos interanuales, el indicador general registró una mejora de 20 %.
En cuanto al destino de los recursos, el 32 % prioriza mejorar la producción durante la campaña 2026/27; el 25 % adquirir activos estratégicos, como tierra o hacienda; otro 25 % busca preservar liquidez y capacidad de maniobra; y el 21 % apunta a reducir deudas y compromisos financieros. En este contexto, el 55 % afirmó que sus costos en dólares son más altos que en la campaña anterior.
La incorporación de inteligencia artificial también apareció como oportunidad: el 32 % identificó la producción como el área con mayor potencial de mejora, seguida por el planeamiento estratégico (28 %) y la gestión financiera (23 %).


