Los data centers ganaron centralidad en la agenda tecnológica de las empresas a medida que avanzó la transformación digital y se expandieron los servicios en la nube. En ese marco, Fernando Garavatti, CEO de Matcom, sostiene que el debate dejó de limitarse a la energía y la continuidad operativa, para incorporar una mirada más amplia sobre el rol de estas infraestructuras en la economía digital.
“Hoy ya no se habla únicamente de energía o continuidad operativa”, dijo Fernando Garavatti, CEO de Matcom. En la misma línea, definió que “el data center se convirtió en el núcleo de la economía digital”, una condición que, según su visión, exige pensar el diseño y la operación con un enfoque integral, inteligente y sustentable.
Uno de los ejes de esa evolución es el crecimiento del edge computing. La necesidad de acercar capacidad de procesamiento al lugar donde se generan los datos impulsa la adopción de micro data centers, que permiten reducir la latencia y mejorar la experiencia del usuario. En términos operativos, esta tendencia agrega complejidad al despliegue: se trata de infraestructuras más distribuidas, que requieren criterios de diseño y administración consistentes para sostener niveles de servicio.
El segundo vector que eleva las exigencias técnicas es la incorporación de inteligencia artificial. Garavatti advierte que las cargas asociadas a esta tecnología requieren infraestructuras preparadas para mayores densidades energéticas y sistemas de refrigeración cada vez más eficientes. En la práctica, esto impacta en cómo se planifican los recursos críticos del data center y en la capacidad de escalar sin comprometer la estabilidad de la operación.
La gestión también se redefine a partir de herramientas y prácticas orientadas a mejorar la visibilidad del funcionamiento. El monitoreo en tiempo real y la gestión centralizada adquieren un papel fundamental, con la posibilidad de incorporar analítica predictiva para sumar una visión más completa sobre el desempeño y anticipar necesidades operativas.
Otro aspecto que gana peso es la modularidad. Las soluciones prefabricadas cobran protagonismo porque permiten reducir los tiempos de despliegue, escalar con mayor agilidad y optimizar costos, en un escenario donde la velocidad de implementación se vuelve un factor relevante para acompañar la demanda.
La sustentabilidad completa el cuadro de prioridades. “La eficiencia energética ya no es una opción, sino una necesidad”, dijo Garavatti. En ese sentido, mencionó que nuevas soluciones permiten optimizar el consumo y avanzar hacia data centers más eficientes y sustentables, en línea con objetivos globales de reducción de emisiones, mientras el sector incorpora requisitos cada vez más exigentes para operar.












