Empleo joven: la formalidad y la capacitación pesan más que el salario

Una investigación de Fundación EMPUJAR y CIAS, basada en 636 encuestas a jóvenes de 18 a 26 años, midió qué atributos definen la elección laboral en contextos vulnerables y mostró que la formalidad, la capacitación, el acompañamiento, la flexibilidad horaria y la cercanía pueden compensar diferencias salariales

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La elección de un empleo entre jóvenes de 18 a 26 años de contextos vulnerables no se define solo por el salario. Una investigación realizada por Fundación EMPUJAR junto a CIAS, a partir de 636 encuestas, identificó que la formalidad, la capacitación, el acompañamiento, la flexibilidad horaria y la cercanía al lugar de trabajo aparecen como variables decisivas al momento de comparar oportunidades laborales.

El estudio cuantificó esa jerarquía de preferencias. Un empleo informal necesita ofrecer un salario 29% superior para resultar tan atractivo como uno formal. La capacitación y el acompañamiento también mostraron un peso relevante: cuando una propuesta no los incluye, debe compensar esa ausencia con cerca de un 20% más de salario.

La comparación entre ofertas concretas reforzó esa lectura. Frente a un empleo formal con capacitación y acompañamiento y otro informal con un salario 15% mayor, el 58% de las personas encuestadas eligió la alternativa formal aun con menor remuneración. Cuando a esa misma propuesta formal se le quitaron la capacitación y el acompañamiento, la preferencia cayó al 9%.

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“Muchas empresas creen que el principal incentivo para atraer talento joven es ofrecer un salario más alto”, dijo Florencia Segal, responsable de Desarrollo Institucional de Fundación EMPUJAR. “El estudio muestra que también hay otros factores que pesan mucho”, agregó.

El trabajo también ubicó estas decisiones en el marco del primer empleo como puerta de entrada al mercado laboral. Una primera experiencia formal no implica solamente acceder a un ingreso: permite sumar experiencia, incorporar habilidades, generar referencias y construir antecedentes para futuras búsquedas. En ese recorrido, la posibilidad de aprender aparece como uno de los factores centrales. Cuando un empleo combina formalidad, capacitación, acompañamiento, cercanía y flexibilidad horaria, la preferencia alcanza al 99% de los jóvenes encuestados, incluso frente a alternativas con mejores salarios.

La distancia al lugar de trabajo también incidió en la decisión. Según la investigación, la cercanía tiene un peso equivalente al 15%, mientras que la flexibilidad horaria representa un 18%. Para jóvenes que viven alejados de los principales centros de empleo, el traslado puede sumar varias horas a la jornada laboral, aunque el estudio planteó que estar lejos no necesariamente determina el rechazo de un puesto si otras condiciones resultan valiosas.

“Vemos a diario historias de chicos que reorganizan toda su rutina”, dijo Segal. El relevamiento se integró a Radar de Empleo Joven, una iniciativa de investigación aplicada impulsada por Fundación EMPUJAR para analizar preferencias laborales de jóvenes y, a la vez, necesidades y dificultades que encuentran las empresas al contratar talento joven.

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