El estudio global analizó la opinión de más de 1.200 ejecutivos de grandes compañías de 25 sectores, respecto a los resultados económicos obtenidos mediante IA —ingresos y eficiencia— así como también sobre la forma en que las organizaciones están implementando y gestionando esta tecnología.
De acuerdo con la encuesta, tanto a nivel global como regional, la mayoría de los profesionales consultados coincide en que la IA ya está generando beneficios concretos, especialmente en términos de eficiencia operativa, productividad y apoyo a la toma de decisiones. En América Latina, esta visión se expresa de manera particularmente pragmática, con un foco puesto en aplicaciones reales y resultados tangibles.
Mientras que a nivel global la conversación sobre IA combina visión estratégica y futuro, en Latinoamérica predomina un enfoque más práctico y orientado a resultados. En este sentido, podemos identificar que en la región el uso de estas nuevas herramientas se enfoca en la eficiencia operativa, automatización de tareas y como apoyo a la toma de decisiones.
Asimismo, se destaca que más del 70% del valor económico generado por la IA está concentrado en apenas el 20% de las organizaciones, lo que pone en evidencia una brecha creciente entre un pequeño grupo de líderes y la mayoría de las empresas. Las compañías con mejor desempeño emplean la tecnología como motor de crecimiento y reinvención del negocio, apuntando a nuevas oportunidades de ingresos —especialmente en contextos donde las industrias comienzan a converger— y construyen bases sólidas en la obtención de datos, la implementación de un correcto gobierno corporativo y la generación de confianza.
En Argentina las respuestas de los encuestados locales reflejan una adopción de la IA centrada en resolver desafíos concretos del negocio, acompañando la transformación digital de las organizaciones sin perder de vista el contexto económico y operativo.
“Cada vez más organizaciones se encuentran en etapas tempranas de experimentación o implementación de IA en casos puntuales. Sin embargo, sólo una minoría logra resultados financieros satisfactorios a través de una estrategia de transformación apalancada en IA. En este sentido, el informe nos revela que los líderes que miran más allá e incorporan IA a los procesos de sus organizaciones en forma integral para redefinirlos, están alcanzando una importante reducción de sus costos y habilitando crecimiento de ingresos”, indicó Roberto Cruz, socio de PwC Argentina responsable de la práctica de IA e Innovación Digital.
Las organizaciones con mejor desempeño en IA conciben la tecnología como una plataforma de reinvención, utilizándola para transformar sus modelos de negocio y expandirse más allá de los límites tradicionales de su industria. Estas empresas también están comenzando a usar la IA para identificar y desarrollar oportunidades de crecimiento vinculadas a la convergencia de industrias, como alianzas con actores fuera de su sector principal.
“Los resultados de la encuesta muestran que, tanto en la región como en Argentina, la inteligencia artificial ya es vista como una herramienta práctica para mejorar la eficiencia y apoyar la toma de decisiones. También surge claramente que el avance de estas herramientas viene acompañado de una demanda por su uso responsable ya que las organizaciones, además de valorar su potencial, buscan ser confiables en su adopción a través de prácticas como la supervisión humana y marcos éticos sólidos”, comentó Cruz.
Creación de valor a partir de una IA responsable
El análisis de PwC también evidencia que capturar oportunidades de crecimiento derivadas de esta convergencia es el factor más relevante para explicar el desempeño financiero impulsado por IA, incluso por encima de las mejoras de eficiencia. Sin embargo, se destaca que existe un déficit de habilidades y capacitación, lo que representa uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la implementación de la IA en las organizaciones.
El estudio también evidencia diferencias significativas en la manera en que las empresas líderes implementan la IA. Aquellas que obtienen mayor impacto financiero a partir de esta tecnología son casi el doble de propensas a utilizarla de forma avanzada, ya sea mediante la ejecución de múltiples tareas bajo reglas y controles definidos o a través de operaciones autónomas. Asimismo, suelen contar con marcos de IA responsable y comités interdisciplinarios de gestión, lo que incrementa significativamente la confianza de sus colaboradores en los efectos y resultados generados por la IA.
Sin un cambio en el enfoque, la brecha entre las empresas líderes en IA y aquellas que se encuentran en etapas de implementación temprana probablemente continúe ampliándose, a medida que las primeras aprenden más rápido, escalan transformaciones exitosas y enriquecen decisiones de forma segura y controlada.












