Escasamente conocida por el público local fuera de su área de negocios, Marsh & McLennan está presente en la Argentina desde hace dos años, con la adquisición de Ayling Barrios y Cía, una firma líder en corretaje de seguros, con más de tres décadas de trayectoria.
En 1997 Marsh & McLennan se fusionó con Johnson & Higgins, que era su principal competidor como broker de seguros y había establecido una presencia pionera en la Argentina en 1959. El resultado ha sido, para el mercado local, la integración de la firma Ayling J&H Marsh&Mc Lennan, que a través de estas asociaciones ha ganado acceso a una amplia fuente de recursos, información y expertise en los mercados de seguros y administración de riesgos.
Las
dimensiones internacionales de J&H Marsh&McLennan son, por cierto, imponentes.
En 1997 sumó ingresos por US$ 6.008 millones, lo que representó
un crecimiento de 36% con respecto al ejercicio anterior, y una ganancia neta
después de impuestos de 400 millones.
El grupo cuenta con 36.000 empleados en todo el mundo para atender sus tres áreas principales de negocios: servicios de riesgos y seguros (un sector en el que ostenta el liderazgo internacional), gestión de fondos de inversiones (a través de la compañía Putnam, recién llegada a la Argentina) y consultoría gerencial y manejo de recursos humanos, planes de previsión y remuneración (con la firma Mercer, que exhibe medio siglo de trayectoria en el ámbito local).
Con más de la mitad de sus negocios fuera de Estados Unidos (donde fue fundado hace 128 años), durante el último quinquenio el grupo viene expandiendo a ritmo creciente su presencia en América latina, que aporta ya una porción de ingresos equivalente a la que J&H Marsh&McLennan obtiene en la región Asia Pacífico. (Su principal mercado fuera del área norteamericana es Europa, con una participación de 35% en la facturación global.)
Robert Solomon, presidente de la división de Operaciones Internacionales
Especiales del grupo, conversó recientemente con MERCADO acerca de las
perspectivas del negocio en la Argentina y el panorama de la actividad aseguradora
en el escenario global.
-¿Qué impacto tuvo
la crisis financiera internacional del último año en los negocios
del grupo, particularmente en las áreas de seguros, riesgos y administración
de inversiones?
-Nuestros clientes globales tendieron, obviamente, a reducir sus programas
de inversiones. Pero el panorama es distinto en el negocio de los seguros. No
se registró una caída en las coberturas. Es verdad que los costos
de los seguros tienden a bajar, pero esto viene ocurriendo desde hace ya varios
años, y es un fenómeno que no tiene nada que ver con la crisis,
sino con las condiciones de creciente competencia del mercado. Y en el campo
del análisis, cobertura y transferencia de riesgos, la mayor complejidad
de los negocios en el escenario internacional no brinda, en realidad, grandes
oportunidades de crecimiento, porque nuestros servicios se hacen cada vez más
necesarios.
-Se advierte un evidente interés
del grupo por proyectarse a América latina. ¿Cuál es la estrategia
para la región? ¿Prefieren expandirse a través de adquisiciones
o en algunos mercados planean establecerse con presencia propia?
-En América latina hemos hecho cinco adquisiciones en los últimos
cinco años, lo que nos convierte en el mayor broker de la región,
con presencia en México, Colombia, Chile, Brasil, la Argentina, Paraguay
y Perú (no estamos en Venezuela por las dificultades y las limitaciones
que impone allí la legislación). De modo que puede decirse que
nuestra estrategia apunta a la adquisición de firmas locales líderes,
para lograr la mejor combinación posible de los recursos de envergadura
global del grupo y la gestión local.
-¿Cómo evalúan
las perspectivas del mercado argentino, en vista de la crisis del sector asegurador?
-Lo vemos con optimismo. Es un mercado abierto, sin grandes restricciones,
lo que permite diseñar soluciones y crear productos a medida para que
el cliente consiga los mejores resultados. La apertura siempre termina beneficiando
al cliente. Como en muchos otros mercados, hubo problemas con algunas compañías.
Pero, justamente, nuestro servicio al cliente consiste en asesorarlo y protegerlo
para que contrate sólo a los mejores aseguradores.
-Suele decirse que la Argentina
carece, todavía, de una cultura del seguro. ¿Es, en ese sentido,
un mercado todavía inmaduro?
-Quizá haya un crecimiento todavía lento en el sector de individuos,
pero el mercado corporativo es sofisticado y avanzado si se lo compara con el
resto de la región.
-En la Argentina en particular
se advierte un incipiente avance de los bancos para ampliar sus servicios al
área de seguros y riesgos. ¿Usted cree que allí está
gestándose una nueva competencia para grupos como el suyo?
-Evidentemente, y no sólo aquí. Los bancos, avanzan hacia el
negocio asegurador porque han comprendido que necesitan complementar su oferta
de servicios financieros. Sí, seguramente hay una nueva competencia,
pero eso es bueno para todos.
