Debido a que las compañías
automotrices tienden a utilizar muchos de sus diseños en todo el mundo,
los cambios introducidos en la mayoría de los mercados más reglamentados
tienden a reflejarse en el parque automotor de otros menos reglamentados. Esto
obliga a modificar los estándares de calidad de los combustibles, incluso
en mercados que carecen de reglamentaciones. A la vez, los estándares
impuestos por la reglamentación directa de la industria de combustibles
tienden a responder a las prioridades nacionales y pueden diferir de país
a país.
Una investigación llevada a cabo por la Agencia de Desarrollo de las
Naciones Unidas y el Banco Mundial concluyó que los estándares
más críticos para la calidad de los combustibles y su armonización
en Latinoamérica y el Caribe son: el nivel de octanaje del combustible
(RON Y MON), la presión de vapor, el rango de destilación (T50
Y T90), el nivel de azufre y el contenido de benceno.
| Estándares actuales Rango actual de los estándares en América latina y el Caribe |
||
| Gasolina | ||
| Especificación | Valor más bajo regular |
Valor más alto regular |
| RON | 80 | 93 |
| RVP, psi | 8,4 | 12,0 |
| T50, OC | 100 | 140 |
| T90, OC | 190 | 210 |
| Azufre, wt ppm | 500 | 2.500 |
| Benceno, vol% | 0,5 | 5,0 |
| Gasoil | ||
| Especificación | Valor más bajo | Valor más alto |
| Indice cetano | 40 | 48 |
| T90, OC | 338 | 370 |
| Azufre, wt ppm | 500 | 10.000 |
Aunque hay muchos otros parámetros importantes en la producción
de combustibles de buena calidad, cierto grado de armonización en estos
parámetros proveerá un producto esencialmente consistente en toda
la región.
Para el nivel de octanaje, el contenido de azufre, el contenido de oxígeno
y el rango de destilación, la evaluación de parámetros
aceptables debe tener en cuenta prioritariamente aspectos vehiculares. A medida
que la antigüedad promedio del parque automotor cambia de vehículos
de principios de los años 80 a vehículos de fines de los ´90,
los estándares de octanaje, azufre, oxígeno y rango de destilación
deberán ser aún más restrictivos.
Para la presión de vapor y el contenido de benceno en la gasolina, así
como también la consideración de los aromáticos totales
y las olefinas, el problema es principalmente ambiental. Se ha establecido,
sin dudas, que el benceno es cancerígeno y que ciertos compuestos aromáticos
contribuyen a la formación de ozono. La reducción de la presión
de vapor a un nivel que todavía permita un desempeño vehicular
aceptable disminuye las emisiones de compuestos orgánicos volátiles.
Las olefinas son precursoras de ozono y, además, contribuyen a deteriorar
la estabilidad del combustible.
Dispersos y heterogéneos
El cuadro muestra el estado de situación actual de los estándares
de calidad de los combustibles en Latinoamérica. El nivel de dispersión
y heterogeneidad impone una agenda de armonización. La estrategia de
cada país o región debe trazar un sendero gradual de objetivos
mínimos, que pueden ser más exigentes a partir de la realidad
de cada uno.
El establecimiento de especificaciones armonizadas reducirá la cantidad
de productos únicos que deben ser producidos para el mercado regional,
y permitirá el desarrollo de redes de distribución eficientes
que movilizarán productos similares a través de fronteras nacionales.
La diferenciación de productos será necesaria únicamente
en los casos en que los factores climáticos la requieran, o donde las
necesidades específicas regionales (áreas urbanas con consideraciones
especiales, etc.) fuercen la diferenciación.
Además de las razones comerciales y económicas, existe la necesidad
de responder a las crecientes inquietudes relacionadas con la salud y el medio
ambiente. La eliminación de la gasolina con plomo y la reducción
significativa del contenido de azufre de la gasolina, el gasoil y los
petróleos combustibles livianos, están entre los principales cambios
requeridos por las nuevas especificaciones de combustibles.
