viernes, 1 de mayo de 2026

    Cómo recuperar el tiempo perdido

    Los números cuentan una historia por demás

    elocuente. En 1990 Hewlett-Packard registró ventas por US$

    13.000 millones y Xerox, por US$ 18.000 millones. Hoy HP es una

    empresa de US$ 43.000 millones, mientras Xerox sigue manteniendo la

    misma cifra de ventas que ocho años atrás. De poco

    consuelo sirve que Xerox supere a Hewlett-Packard en margen de

    ganancias netas, 8% contra 7,3%.

    Frente a esta situación, ¿qué está

    haciendo Xerox para ponerse a tono? Invadiendo uno de los mercados

    más rentables de Hewlett-Packard. Consciente de que 23% de las

    ganancias operativas de HP provienen de la venta de los cartuchos

    para impresoras, Xerox se ha propuesto quedarse con una

    porción de ese negocio.

    En septiembre pasado lanzó con su marca cartuchos para las

    impresoras láser de Hewlett-Packard. El precio de Xerox es

    entre 10% y 23% inferior al de HP, según el modelo de

    impresora al que el producto esté destinado. Un cartucho HP

    para la impresora LaserJet II cuesta US$ 73, mientras el producto

    similar de Xerox cuesta US$ 56.

    “El yudo consiste en saber aprovechar la fuerza del enemigo en su

    contra”, dice Pierre Danon, presidente del Grupo de Canales de Xerox,

    al explicar la estrategia de la compañía. Y agrega: “La

    fortaleza de Hewlett-Packard se convierte en una debilidad porque

    nosotros podemos aprovecharla para desarrollar nuestro propio

    negocio”.

    Las impresoras láser y a chorro de tinta son un negocio de

    US$ 9.000 millones al año. Hewlett-Packard tiene alrededor de

    la mitad de ese mercado. Xerox no es la única empresa que

    vende suministros para las impresoras láser de HP, pero su

    marca goza de mejor reputación que Lexmark o Laser Quest

    Services. Xerox está vendiendo cartuchos reciclados (es decir,

    cartuchos usados a los que un subcontratista desconocido

    reacondiciona y recarga).

    Once días después de que Xerox lanzó sus

    cartuchos, Hewlett-Packard presentó una demanda judicial en la

    que argumentó que se estaba violando su marca comercial en el

    packaging. Pero, además, HP sostiene que sus cartuchos son de

    mejor calidad que los reciclados de Xerox.

    Los cartuchos no son el único producto con el que Xerox

    pretende invadir el territorio de Hewlett-Packard. Hacia fines del

    año pasado la empresa lanzó también impresoras

    láser de mayor velocidad para competir con las de HP. La

    impresora láser DocuPrint N32 Network de Xerox costaba US$ 500

    menos que el equivalente más aproximado de Hewlett-Packard

    (por lo menos hasta enero pasado, cuando HP decidió reducir

    US$ 544 el precio de lista de su LaserJet 5Si MX, que pasó a

    costar US$ 3.925).

    El año próximo, como expansión de su ofensiva

    de yudo, Xerox tiene planeado lanzar una línea completa de

    máquinas de fax, impresoras a chorro de tinta e impresoras

    láser. La meta no sólo es explotar la mina de oro de

    los repuestos que hoy está en manos de Hewlett-Packard.

    También busca quedarse con una parte del negocio del

    equipamiento para pequeñas oficinas y hogares-oficina, que se

    expande a razón de 30% anual, y también del segmento de

    las oficinas interconectadas por red. En conjunto, se estima que

    ambos mercados llegarán a US$ 54.000 millones para el

    año 2000. Hasta ahora la fortaleza de Xerox estuvo en las

    impresoras digitales de alta velocidad y alto volumen, que cuestan

    hasta US$ 575.000.

    Aunque a Xerox le gusta hablar de su estrategia de yudo, su

    enfoque hacia el mercado masivo de las impresoras podría ser

    descripto menos caritativamente como una estrategia para alcanzar a

    Hewlett-Packard. Puede funcionar, pero será imposible llegar a

    ganancias similares a las de HP si se aplica la estrategia de lanzar

    productos esencialmente iguales.

     

    De color belga

    Xerox es una empresa veterana en el terreno de las impresoras en

    blanco y negro. Su lista de productos está encabezada por la

    DocuTech 6180, que imprime tres páginas por segundo y puede

    cotejar y encuadernar libros, manuales y formularios

    múltiples. Su precio de lista es de US$ 413.000.

    Para su impresora color digital de mayor velocidad, Xerox

    recurrió a una pequeña empresa belga que aparece en el

    Nasdaq, llamada Xeikon N.V. En mayo de 1997 Xerox encargó a

    Xeikon la fabricación de su DocuColor 70, que puede imprimir

    35 páginas doble faz a cuatro colores por minuto, a 600 puntos

    por pulgada. Su precio de lista es de US$ 375.000.

    El propósito de la máquina de Xeikon es desplazar a

    las impresoras offset color que hoy producen la mayoría de los

    folletos y catálogos de venta. Utilizando diodos emisores de

    luz y un tóner de secado de pequeñas partículas,

    la máquina expone placas en cada cilindro a medida que se va

    cargando el papel. Esto le ahorra a la impresora el costo de fabricar

    e instalar placas de offset. El resultado: usted puede imprimir

    tantos catálogos o folletos de venta como necesite hoy y puede

    individualizar a cada uno.

    Empresas que pertenecen a rubros tan diferentes, desde los

    servicios para bodas en hoteles japoneses a la compañía

    telefónica estatal holandesa, han aprovechado esa

    característica. Esta empresa telefónica envía a

    los clientes que lo solicitan guías de compra personalizadas

    para adquirir de todo, desde sistemas estéreo hasta cajas de

    ahorro. Dice que su índice de respuesta es de 40%, superando

    en 13 veces al que registran los catálogos por correo directo.

    Xeikon &endash;que en 1996 registró ingresos por US$ 73

    millones&endash; fue fundada en 1988 por el empresario Lucien De

    Schamphelaere, ex ejecutivo de Agfa-Gevaert, la empresa alemana de

    películas fotográficas. Además de Xerox, Xeikon

    tiene acuerdos de fabricación con IBM y Agfa, y también

    vende productos de impresión de su marca propia.

    © Forbes / MERCADO