El año pasado fue decisivo para el gran productor de bases de
datos. Aunque la compañía no cesaba de crecer en Asia y Latinoamérica,
una serie de errores, pérdidas y caídas en las ventas condujo
al reemplazo de buena parte de los equipos gerenciales en Estados Unidos
y Europa. En una entrevista con MERCADO, dos importantes directivos hablan
sobre el porvenir de la empresa que en pocos años logró convertirse
en la gran competidora de Oracle y Sybase.
El año pasado no será olvidado fácilmente en Informix,
el gran productor de bases de datos para empresas, con sede en Menlo Park,
California. Problemas económicos y financieros, que provocaron pérdidas
por US$ 120 millones durante el segundo cuatrimestre, y el derrumbe del
valor de sus acciones llevaron a la empresa a cambiar de timón a
mediados de 1997. Phil White, quien en pocos años había llevado
a la compañía a un puesto de liderazgo en el mercado mundial
de software, fue relevado por Bob Finocchio, quien venía de realizar
una sobresaliente gestión al frente de 3Com, la productora de hard
para redes. “Tenemos que achicar costos, ajustar la habilidad ejecutiva
de la compañía, articularla en el mercado y colocar importantes
productos”, declaró a la prensa el nuevo CEO al poco tiempo de asumir
el cargo.
El nuevo cuadro
Entrevistado por MERCADO en Buenos Aires, Jeffrey V. Hudson, vicepresidente
de desarrollo corporativo de Informix, admite: “En realidad, no hicimos
bien las cosas en algunas partes del mundo, así que tomamos las
medidas necesarias para solucionar esa situación. Tenemos nuevos
equipos de management en los lugares donde pensamos que era vital renovarlos,
como en el área de ventas en Estados Unidos y en operaciones en
Europa”.
“Realmente tenemos un muy buen cimiento: excelente tecnología
y más de tres millones de instalaciones de nuestras bases de datos.
Y con las acciones que tomó la compañía últimamente
nos sentimos en una posición mucho mejor para salir adelante”, sostiene
Ali Hamid Yahya, vicepresidente para Latinoamérica de Informix.
Para Hudson, el optimismo se funda en otra razón de envergadura:
Informix mantiene el mismo equipo técnico que creó la Dynamic
Server Arquitecture (DSA), una revolucionaria arquitectura (más
de 2 millones de líneas de código) orientada hacia procesadores
de altísima velocidad unidos por una gran red. Algo en lo que ahora
está trabajando Intel y a lo que va a llegar Microsoft en los próximos
cinco a diez años, según los ejecutivos de Informix. “Esto
es muy importante, porque cuando una empresa de alta tecnología
empieza a cambiar su staff técnico, tiene serios problemas”, afirman.
La competencia contraataca
Caracterizada por practicar un marketing agresivo, a Informix no le
faltaron rivales que aprovecharan sus dificultades para lanzar ataques
a su flanco tecnológico. Fue acusada, por ejemplo, de obligar a
sus clientes a hacer un upgrade a sus nuevos productos, como el Universal
Server.
“Cometimos un error: confundimos a todo el mundo en el mercado con distintos
números y nombres de productos, y debido a eso no quedaba muy claro
qué era lo que estábamos haciendo, cuando la realidad es
que todos nuestros productos se basan en DSA”, explica Hudson. Y afirma:
“Nosotros no obligamos a nadie a cambiar al Universal Server; vamos a darle
a la gente la libertad de elegir y seguiremos brindando soporte para todos
nuestros productos por un largo tiempo”.
Según explica Yahya, la tecnología fue reescrita hace
cinco años porque todas las empresas de base de datos tenían
tecnología que usaba un solo procesador. Con el cambio de arquitecturas
de hardware a múltiples procesadores, las tecnologías de
software de base de datos se volvieron obsoletas. Una solución era
introducir ciertos layers adicionales para poder aprovechar los procesadores,
pero eso significaba agregar más software y hacerlo más pesado.
“Informix decidió emprender el camino difícil, que es
reescribir la base de datos para poder adaptarse a esa nueva tecnología.
De ella nacieron varios productos: el Online Dynamic Server, el XPS y el
Universal Server, todos basados sobre la misma arquitectura DSA. Entonces,
es muy fácil para un cliente que compre hoy en día Online
Dynamic Server, migrar mañana – si quiere –
al Universal Server. Y sólo si lo desea, porque nadie lo obligará”,
argumenta Yahya.
Una región en la mira
“Tenemos que funcionar en el resto del mundo como lo hacemos en América
latina”, reflexiona Hudson. La región aporta hoy aproximadamente
10% de la totalidad de los ingresos mundiales de la compañía
y ofrece enormes márgenes de crecimiento.
En la Argentina, Informix exhibe una expansión de 41% de sus
ventas en el último año, durante el que conquistó
varios clientes importantes para sus bases de datos: entre ellos, el Banco
Hipotecario, Arcor, Nidera, Fric Rot, Alpargatas y Cervecerías Quilmes.
“Muchas empresas locales están pasando de la etapa de automatización
de procesos básicos – sistemas contables, seguimiento
de expedientes, etc. – a la sintonía fina. Eso va a involucrar
una muy importante inversión tecnológica innovativa, para
poder generar las herramientas que permitan adquirir competitividad a nivel
global”, dice Leonardo Gannio, gerente general de la filial local de Informix,
que además tiene a su cargo las operaciones en Uruguay, Paraguay
y Bolivia.
“Hemos sido muy exitosos el año pasado, pero lo hemos hecho con
recursos limitados. Por eso, en 1998 queremos invertir más para
consagrarnos como la mejor empresa en soluciones tecnológicas de
bases de datos”, se entusiasma Gannio.
H.C.
