jueves, 14 de mayo de 2026

    El lenguaje de las cifras

    Para evaluar la solvencia patrimonial de las empresas
    debe relacionarse el total de los recursos propios con el pasivo
    total exigible, que además de las deudas ciertas incluye
    las obligaciones de origen técnico y las previsiones efectuadas
    para cubrir riesgos eventuales. El patrimonio neto incluye el
    capital, las reservas y el impacto de los resultados dentro de
    su evolución.


    Para confeccionar el cuadro sólo se computaron
    las 50 empresas de mayor envergadura por el volumen de sus negocios.
    También es importante aclarar que en el ranking aparecen
    las empresas en forma individual. Por lo tanto, no refleja la
    situación global del grupo al que pertenecen.


    Caruso es la única compañía
    de todas las incluidas en el cuadro cuyo patrimonio supera con
    holgura el monto de las deudas. En el resto, la relación
    entre ambas cifras es muy distante. Esta diferencia se acentúa
    en el caso de La República y Plus Ultra, cuyos respectivos
    patrimonios sólo cubrían, al 30 de


    junio, 10% de los compromisos totales.


    La creciente competencia en el sector se pone de
    relieve en los resultados finales, los primeros correspondientes
    a un período completo después de la desregulación
    total del mercado.


    El resultado conjunto de las 50 compañías
    analizadas (las mismas que se consideraron al analizar la solvencia
    patrimonial) arroja un quebranto de $ 25.5 millones.


    L. G.



    VIDA NUEVA.



    Entre los rubros con mayores posibilidades de expansión
    se destaca el de seguros de vida, como consecuencia de las disposiciones
    del nuevo régimen previsional, que obligará a contratar
    una póliza a cada uno de los afiliados al sistema.


    Pero, para ofrecer seguros de vida, las empresas
    deberán dedicarse únicamente a ese renglón.
    El registro oficial se encuentra cerrado, pero se abrirá
    casi simultáneamente con la sanción de la nueva
    ley de régimenes de pensión y muchas compañías
    mostraron su interés en participar del nuevo


    negocio. Entre ellas se encuentran las estadounidenses
    Jackson, Prudential, Allico y The Equitable, a las que se agrega
    la española Mafre.


    Se estima que durante el primer año de vigencia
    del sistema el rubro seguro de vida prácticamente triplicará
    su actual volumen: de US$ 400 millones anuales a más de
    US$ 1.500 millones.


    Aunque todos reconocen que la situación actual
    del mercado es extremadamente competitiva, Fernández aclaró
    que las primas técnicas en el rubro automotor se mantienen
    constantes, es decir, que la competencia no se reflejó
    en la prima. En cambio, el valor total del seguro, que incluye
    los


    impuestos, subió sólo 15%, lo que refleja
    parcialmente el impacto del IVA y de las comisiones. Esto demostraría
    que las empresas absorbieron por lo menos 10% de la incidencia
    de estos dos rubros. De este último importe, 7% se originó
    en las menores comisiones abonadas a los productores, que en el
    renglón automotores bajaron en promedio a 20%. Los 3 puntos
    restantes probablemente


    correspondan al crédito fiscal.


    La política de la Superintendencia tiende,
    según Fernández, a presionar a las empresas para
    que disminuyan la gravitación de las comisiones. Con esa
    finalidad, desde el 1º de julio de este año las empresas
    deberán unificar en un solo rubro todos los gastos en concepto
    de comisión abonada a los productores. Anteriormente esos
    importes podían ser desglosados entre "comisiones"
    y "otros incentivos a la producción".


    La diferencia, que a simple vista no tendría
    mayor sentido, sí lo tiene en la práctica, debido
    a que los incentivos a la producción eran, en rigor, comisiones
    encubiertas, no gravadas por el IVA. En cambio, ahora todo ese
    rubro abonará el gravamen, lo que obligará a las
    empresas a intentar reducir esos gastos para achicar sus costos
    y quedar en mejores condiciones competitivas en el mercado.


    Luis García.





    UN AÑO DE GRANDES CAMBIOS.



    Contrariamente a lo que podía suponerse, la
    desregulación del mercado asegurador no afectó a
    la única compañía estatal que opera en el
    sector. Por el contrario, durante el segundo trimestre del año
    la Caja Nacional de Ahorro aumentó su participación
    dentro del mercado total en forma significativa.


    De 11.05% en 1991 pasó a 15,58%, debido básicamente
    a su notorio avance en el segmento de los seguros de vida, donde
    es líder indiscutido con 50.24% del mercado (el año
    pasado exhibía 44.14%).


    Según los analistas, este desarrollo se debe
    a dos factores fundamentales: el respaldo estatal y sus reducidos
    gastos de adquisición de negocios. Por una parte, ante
    la gran transformación que está caracterizando al
    sector, muchas personas optaron por contratar con la Caja de Ahorro
    pensando que, por su carácter de empresa estatal, siempre
    respetará las cláusulas pactadas. Por otro lado,
    sus menores pagos en concepto de comisiones, debido en parte al
    convenio que la liga con el Automóvil Club Argentino, también
    mejoran su competitividad, teniendo en cuenta que en el sector
    privado las comisiones que se abonan a los promotores llegan,
    en algunos casos, a 40%.


    Por el flanco de las empresas privadas, el avance
    más espectacular en el trimestre abril-junio es el de Sud
    América Seguros, que tuvo una participación de 7.03%
    en el mercado total, casi el doble del índice que exhibía
    en 1991 (3.79%). Su avance más signficativo se produjo
    en el sector de accidentes


    de trabajo, con una participación actual de
    15.95%, frente al 4.20% que absorbía en 1991. En el rubro
    vehículos también mostró un avance interesante,
    al pasar de 3.87% a 5.17%.


    Para adecuarse a este fuerte auge de sus negocios
    y cumplir con las nuevas normas, los directivos debieron reforzar
    el patrimonio de la empresa en US$ 10 millones, cifra hasta ahora
    poco frecuente en el mercado asegurador argentino.


    Otra de las compañías que exhibe un
    buen comportamiento es La Segunda, que en el mercado total aumentó
    su participación de 2.61% a 3.35%


    En el sector automotores también se destacaron
    Bernardino Rivadavia (de 4.21% a 4.80%) y Omega (de 4.50% a 4.80%),
    mientras que en el rubro de seguros de vida uno de los avances
    más interesantes fue el de Estrella, al pasar de 3.96%
    a 5.88%


    En lo que respecta a las compañías
    de seguro de retiro, también se observa una mejora muy
    significativa de La Estrella, que en el segundo trimestre del
    año absorbió 41.85% del mercado, mientras que Sur,
    que anteriormente era líder, participó con 21.57%.


    En este sector, el seguro colectivo representa 61.85
    % del mercado total. Esa es la razón del crecimiento de
    La Estrella, que centraliza sus negocios en este rubro, mientras
    que el fuerte de Sur es el seguro individual, en el que participa
    con 34.97 % del mercado, mientras que La Estrella en ese sector
    cubre 3.24 %.


    L. G.





    EL NEGOCIO DE LOS FONDOS DE PENSION.



    Todo indicaría que entre enero y marzo el
    régimen de Fondos Privados de Jubilaciones y Pensiones
    estaría aprobado y en cierta forma daría continuidad
    al sistema de bankassurance, instaurado en el país en 1987,
    cuando se implantó por primera vez el régimen de
    seguro de retiro.


    Serían entre 20 y 25 las entidades interesadas
    en constituir las ya famosas Administradoras de Fondos de Pensión
    (AFP), que tendrán a su cargo la administración
    de los fondos que recaude el sistema. Según Daniel Gerardo
    Marcu, director ejecutivo de una importante consultora actuarial
    internacional, en los primeros cinco años de aplicación
    el dinero incorporado al sistema alcanzaría a US$ 16.000
    millones, que al cabo de una década subiría a más
    de US$ 42.000 millones.


    Si la ley resulta aprobada y reglamentada en el primer
    trimestre de 1993, se necesitaría un plazo adicional de
    tres meses para la constitución de las AFP, cuyos estatutos
    y reglamentos operativos deberán ser aprobados por la superintendencia
    que funcionará en la jurisdicción del Ministerio
    de Trabajo.


    En opinión de Marcu, se necesitarían
    otros seis meses como mínimo para que las compañías
    ya constituidas encaren una campaña de promoción
    y pre-afiliación, para que cuando llegue el 1º de
    enero 1994 (fecha estimada de entrada en vigencia del sistema)
    las empresas puedan efectuar ordenadamente los aportes a las AFP
    elegidas por su personal.


    En este sentido el presidente de la Superintendencia
    de Seguros, Alberto Fernández, es un poco más optimista.
    Opina que la nueva legislación debería estar aprobada
    en enero y se implementaría rápidamente. Por lo
    tanto, podría estar en funcionamiento durante el tercer
    trimestre del año próximo.


    El proyecto del Poder Ejecutivo, que fue sometido
    a sucesivas reformas, estipula un tope salarial de $ 3.000, a
    partir del cual no existe la obligación de realizar aportes
    previsionales.


    Esta particularidad puede generar un importante mercado
    voluntario de ahorro, y a las empresas les permitirá una
    sensible reducción de costos, ya que la contribución
    patronal sólo llega hasta el tope de $ 3.000 por agente.


    Las entidades financieras y las compañías
    de seguros que hasta ahora demostraron su interés en participar
    en el negocio de las AFP son las siguientes: Citibank/Bco. Río;
    Roberts/Deutsch Bank y Banco de Quilmes; Estrella/ BNL y Fondiaria;
    Sudamérica Seguros con un socio a determinar; grupo


    AIG/Banco Galicia, Banco de Crédito Argentino
    y Banco Francés; Cenit de Retiro con 14 bancos privados
    del interior; Banco Boston/Bankers Trust; Banco Mariva/AFP chilena
    Hábitat.



    L. G.





    EL FUTURO.



    Carlos Kaplan, presidente de la consultora A &
    C, destaca la necesidad de que los directivos de los bancos y
    de las compañías de seguros entiendan los pronfundos
    cambios que se están produciendo en el país y se
    muestren dispuestos a incorporar a su actividad medidas innovadoras,
    muchas de las


    cuales se vienen aplicando con singular éxito
    en los países económicamente más avanzados.


    Kaplan señala que el seguro dejó de
    ser un commodity para convertirse en un producto con nombre.


    Desde el punto de vista conceptual, el "negocio
    del seguro tiene muchas similitudes con el de los bancos",
    afirma. Esa es la razón por la que se plantea la aparición
    de la bankassurance, mitad banco y mitad compañía
    de seguros.


    El mercado, según Kaplan, está dispuesto
    a recibir nuevos tipos de ofertas y se dan las condiciones adecuadas
    para planificar los nuevos pasos. El actual podría calificarse
    como un período de inflexión.


    "En poco tiempo se dejarán de lado una
    cantidad importante de condicionantes para acceder a nuevos negocios,
    nuevos mercados y nuevas bases de clientes."