miércoles, 29 de abril de 2026

    Ventas solidas, ganancias en retroceso

    Una investigación exclusiva de MERCADO. Los
    balances del período abril-junio de las 50 compañías
    más importantes entre las que cotizan en la Bolsa revelan
    que el boom vendedor se gestó a expensas de las ganancias.




    Todos los indicadores revelan que hasta junio la
    actividad económica se desarrolló en forma satisfactoria,
    con niveles superiores a los de enero-marzo (aunque esta comparación
    entraña el riesgo de la distorsión, ya que los primeros
    meses del año son de menor actividad por razones estacionales).


    El comportamiento de las principales empresas de
    cada sector se refleja en una investigación preparada por
    MERCADO con las 50 compañías de mayor envergadura
    que negocian sus acciones en la Bolsa.


    Entre las conclusiones que surgen del estudio vale
    la pena destacar el constante crecimiento de las ventas, que de
    abril-junio último a julio-setiembre del año pasado
    alcanzó a 17,5%. Para este cálculo se tomaron en
    cuenta solamente 48 empresas, puesto que el primer balance conocido
    de Telefónica


    y Telecom es el correspondiente al 30 de setiembre
    de 1991 y, por lo tanto, no pueden realizarse comparaciones con
    los anteriores.


    De enero a marzo la expansión promedio de
    las ventas fue más sosegada, con un índice de 1,5%.
    En el período abril-junio, en cambio, el crecimiento de
    los negocios rondó 11,8% con respecto al trimestre anterior.


    Hubo empresas que estuvieron muy por encima de esa
    cifra.


    Entre ellas, la fábrica de motos Zanella,
    cuyas ventas de abril a junio ascendieron a US$ 15,2 millones
    frente a los US$ 9,2 millones del período enero-marzo y
    los US$ 8,1 millones registrados en el último trimestre
    de 1991.


    Otro ejemplo notorio es el de la fábrica de
    artefactos para el hogar Longvie, cuyas ventas de abril a junio
    sumaron US$ 10,2 millones y mostraron un crecimiento de 61,9%
    con relación a enero-marzo y de 41,7% frente a octubre-diciembre.
    Pero el mayor volumen de las ventas no gravitó favorablemente


    en los rendimientos, que declinaron de 11,1% (en
    los dos trimestres anteriores) a 4,9%.


    La fábrica de cables Pirelli figuró
    también en el cuadro de honor de las empresas que registraron
    un satisfactorio crecimiento de las ventas: 37,2% con respecto
    a enero-marzo. Este índice parece reflejar, básicamente,
    el contraste con la fuerte caída que registró en
    los primeros meses del año. Si la


    comparación se realiza con respecto al período
    octubre-diciembre del año pasado, el aumento disminuye
    a 6,4%.


    Renault y Astra también registraron fuertes
    aumentos en sus ventas con respecto a enero-marzo. En el caso
    de la automotriz, el crecimiento llegó a 36%. La petrolera,
    por su parte, registró 40,1%.



    CON LOS TELEFONOS SE GANA MAS.



    En cuanto a los resultados, las dos empresas telefónicas
    son las que muestran avances más significativos, que en
    ambos casos estuvieron influidos por el buen comportamiento de
    las ventas. El margen operativo de Telefónica, después
    de reducir impuestos, osciló entre un mínimo de
    12,1% durantre enero-marzo y un máximo de 15,1% entre abril
    y junio. La situación de Telecom fue distinta.


    Alcanzó el mayor margen de beneficios sobre
    las ventas en el último trimestre de 1991 (16,2%), luego
    descendió a 10,1% de enero a marzo y se recuperó
    entre abril y junio (14,4%).


    Entre las empresas industriales que exhibieron una
    mayor rentabilidad operativa se destaca la fábrica de bebidas
    Cinba (ex Cinzano), con 26,8% entre abril y junio. Pero en este
    caso los rendimientos tienen un marcado carácter estacional.
    En el período enero-marzo el margen fue de 6,6%, mientras


    que de octubre a diciembre registró un índice
    de 25,4% contra un quebranto de 3,7% de julio a setiembre.


    En el flanco opuesto, es decir, el de las empresas
    que realizaron las ventas con fuertes pérdidas, se destaca
    nítidamente Celulosa, que de marzo a mayo (cierra los ejercicios
    anuales en este último mes) soportó un déficit
    operativo equivalente a 96,2% de las ventas. Tan abultada pérdida
    no se debió a


    razones circunstanciales; entre diciembre y febrero
    el quebranto alcanzó a 64,3% de las ventas, y durante junio-agosto
    del año pasado sumó 80,7%. Estos niveles de quebranto
    operativo resultan insostenibles, y contribuyen a generar una
    dosis de creciente incertidumbre sobre el desenvolvimiento futuro
    de la empresa.


    El fuerte quebranto de Celulosa, sumado al de Indupa
    (US$ 25,4 millones), al de Siderca y al de Massuh, contribuyeron
    a que los resultados acumulados de todas las empresas (excluidas
    Telefónica y Telecom) exhibieran un quebranto de $ 13.1
    millones, equivalente a 0.5% de las ventas. Este índice
    revela claramente que el mayor volumen de facturación del
    segundo trimestre del año se logró merced a una
    fuerte contracción de los rendimientos.


    Es probable que durante el trimestre recién
    finalizado (julio-setiembre) los resultados operativos continúen
    mostrando mermas, aunque esto dependerá de la evolución
    de las ventas. Si realmente se confirman las estimaciones de que
    disminuyeron con relación a abril-junio, el pequeño
    saldo negativo que mostraron los resultados acumulados en este
    último período puede transformarse, por primera
    vez desde que se inició el plan de convertibilidad, en
    un quebranto de grandes proporciones.



    PETROLEO SOBRE RUEDAS.



    Las escasas excepciones a este cuadro se encuentran
    en el sector petrolero y la industria automotriz.


    (En este último rubro, la nómina incluye
    solamente a Ciasa, ex Renault, dado que Sevel comenzó a
    cotizar en la Bolsa en junio de este año y por lo tanto
    se desconocen los resultados anteriores.)


    En lo que respecta a Astra, todo permite suponer
    que en los próximos trimestres los negocios exhibirán
    un ritmo creciente, o por lo menos sostenido en los satisfactorios
    niveles de abril-junio. En base a esta apreciación, las
    ventas finales del actual ejercicio, que cierra en diciembre,
    pueden estimarse en US$ 280 millones con un beneficio que podría
    acercarse a US$ 50 millones, lo que daría una relación
    con las ventas de 17%, muy similar al índice de enero-junio.


    En cuanto a Renault, también es razonable
    anticipar un crecimiento de las ventas en la segunda parte del
    año, con un promedio trimestral no inferior a US$ 300 millones,
    aunque algunos especialistas consideran que pueden llegar a US$
    400 millones, lo que obligaría a la empresa a apelar a
    su máxima


    capacidad de producción.


    Sobre la hipótesis de mínima (US$ 300
    millones por trimestre), las ventas totales de julio a diciembre
    exhibirían una expansión real de 18% con relación
    a enero-junio.


    Teniendo en cuenta el buen nivel de ventas, los rendimientos
    podrían ubicarse en torno de 7% de las ventas. De esta
    forma, los beneficios netos del segundo semestre bordearían
    US$ 40/45 millones que, sumados a los de la primera parte del
    año (US$ 36 millones) alcanzarían un total para
    todo el ejercicio de US$ 75/80 millones, que contrasta notablemente
    con las abultadas pérdidas de los años anteriores.


    En las restantes empresas, salvo en las telefónicas,
    las estimaciones son mucho más complicadas, aunque todo
    indicaría que los márgenes operativos continuarán
    mostrando los efectos de la mayor competencia, en especial de
    origen externo, que también habría comenzado a "acosar"
    a la industria


    de la alimentación.


    Las empresas siderúrgicas seguirán
    afectadas por los bajos precios internacionales y la creciente
    importación de productos brasileños. En el caso
    de Acindar, el problema no será tan evidente, debido a
    que está ocupando el vacío dejado por Aceros Bragado,
    que prácticamente desapareció del


    mercado. Gracias a ello, sus negocios se desarrollan
    dentro de niveles razonablemente buenos, que permiten suponer
    que los balances del último semestre del año exhibirán
    cifras similares o superiores a las de abril-junio, con ventas
    en torno de US$ 100 millones por trimestre.


    Luis García.