La reciente Feria del Regalo de San Pablo fue una
gigantesca vidriera de lo que tiene para ofrecer Brasil. La muestra,
organizada por la empresa Grafite Editora, con el auspicio de
VASP y el hotel Brasilton, convocó a más de diez
mil comerciantes e importadores e incluyó artesanías,
accesorios para la decoración, artículos de mesa
y objetos de uso personal.
Los visitantes argentinos se interesaron por la excelente
producción de cristal, con una oferta de baldes de hielo,
jarras y botellones (US$ 30 a 50).
La marca Vila Rica, que ya hace dos años desembarcó
en los supermercados y shoppings argentinos, encontró buena
respuesta para sus juegos de cerámica refractaria (resistente
a los rigores de los hornos de microondas) y sus precios competitivos
(US$ 3,5 la media docena de pocillos de café, por ejemplo).
Muchos locales exhibieron bandejas y platos de imbui,
la resistente madera procedente del sur de Brasil. Pero fueron
los objetos artísticos de loza y de cristal los que convencieron
a un importador argentino de adelantarse a sus compatriotas y
adquirir los derechos exclusivos para comercializarlos en Buenos
Aires.
El paulista Tarso Jordao, titular de Grafite Editoria,
y alma mater de la feria, se proclama entusiasmado con los resultados
de este clásico de la promoción industrial brasileña
y con las perspectivas del Mercosur. En 1993 se hará una
promoción en la embajada de Brasil para que los argentinos
interesados en participar de la Gift Fair puedan conocer los detalles
de la propuesta.
REINGENIERIA.
Después de haber invertido más de tres
millones de dólares y un año de trabajo de un equipo
multidisciplinario de especialistas internacionales, la firma
Andersen Consulting ofrecerá a partir de diciembre la versión
final del programa denominado VDRe (Value Driven Reengineering),
que reúne diversas herramientas de última generación
para conducir proyectos de reingeniería de procesos en
todo tipo de industrias. La filial argentina de Andersen dispone
ya de un piloto del programa y en pocos meses más introducirá
en el mercado local el VDRe en su versión definitiva.
EL ROLLS MAS BARATO.
Rolls Royce acaba de presentar en el mercado norteamericano
su modelo de más bajo precio para 1993, el Bentley Brooklands,
bautizado así en honor del famoso circuito de carreras
de Gran Bretaña.
Claro que, cuando se habla de precios en el caso
de un Rolls, hay que pensar en otras dimensiones. El Bentley Brooklands
es barato sólo si se lo compara con otros modelos de la
misma marca. Su precio de lista en Estados Unidos es US$ 138.500.
La legendaria fábrica británica acaba
de cosechar, por otra parte, los primeros frutos de la asociación
con su colega alemana BMW. El joint venture se adjudicó
un contrato por US$ 500 millones para abastecer de turbinas a
la empresa Gulfstream Aerospace.
FORD PISA EL FRENO.
El frío comportamiento de los mercados europeos
obligará a la compañía Ford a recortar su
producción fuera de Estados Unidos, y podría conducir
a que cierre su balance de 1992 en rojo, según analistas
de la industria. Así y todo, permanecen firmes los planes
de la empresa de invertir US$ 774 millones en la construcción
de una planta de motores en Valencia, España.
DEMASIADOS PAPELES.
Los expertos en finanzas están formulando
severas advertencias con respecto a un verdadero alud de papeles
latinoamericanos en los mercados de capitales internacionales.
La firma Solomon Brothers pronostica que las emisiones de títulos
de la región sumarán más de US$ 20.000 millones
en los próximos doce meses, de los cuales US$ 4.000 millones
llegarán a los mercados en las semanas que quedan antes
de fin de año.
Los inversionistas, desalentados ya por las bruscas
caídas en los mercados bursátiles de Argentina y
Brasil, no parecen dispuestos a absorber este nuevo auge emisor.
Algunos consultores sugieren que los gobiernos deberían
imponer alguna clase de restricción para graduar la tendencia.
Otros, como la firma Scudder, Stevens & Clark, señalan
que los papeles de la deuda latinoamericana son una apuesta más
segura que las acciones y obligaciones negociables emitidas en
la región.
EL IMPERIO DE MONSIEUR HABERER.
Desde que se hizo cargo Jean Yves Haberer en 1988,
el banco francés Crédit Lyonnais, 51% propiedad
del Estado, no ha dejado de expandirse -con riesgos, dicen algunos.
Hace cuatro años, Crédit Lyonnais tenía
un banco en Alemania y otro en Holanda. Además, acababa
de adquirir 50% de un banco en Gran Bretaña. Eso era todo
lo que tenía fuera de Francia.
En 1988, Jean Yves Haberer se hizo cargo de este
banco francés nacionalizado. Fue entonces cuando comenzó
una expansión que no sería imitada por ningún
otro banco europeo. Pronto CL se convirtió en el segundo
banco de Europa (delante del Deutsche y sólo precedido
por el Crédit Agricole). Con más de 1.260 agentes
(y 12.000 empleados) fuera de Francia, se ha convertido en la
segunda red bancaria del mundo, después del Citibank.
CL no sólo compra bancos, sino que también
incorpora industrias a su imperio. Claro que su método
no carece de riesgos: otorga créditos a compañías
que están en dificultades, que con frecuencia le ceden
parte de sus acciones. Moody´s, un organismo de evaluación
del crédito en Estados Unidos, no
cree que CL pueda construir un imperio estable usando
esas tácticas. A principios del año pasado, le quitó
al banco francés su categoría AAA. La nueva categoría
que le dio fue AA1, y desde entonces fue degradado a AA2.
Personas cercanas a Haberer dicen que sus estrategias
son audaces pero no necesariamente riesgosas.
El banco toma muchas previsiones para cubrirse en
caso de incumplimiento. Esto quiere decir que asegura más
fondos que sus cautelosos (tímidos, dicen ellos) rivales.
En la casa central de CL, las opiniones desfavorables al banco
son atribuidas a la acción de los competidores. El mes
pasado, WirstschaftsWoche de Dusseldorf comparó a Heberer
con Napoleón, y anunció un inminente Waterloo. Los
colaboradores de Haberer dicen que eso es expresión de
deseos de los alemanes.
