sábado, 20 de junio de 2026

    Carga impositiva y menores exportaciones

    Lo que sucede en petroquímica es muy sencillo explicó Nilo Michetti (Polibutenos) y se puede explicar en forma breve: la ecuación económica cambió en forma total. Todo lo que antes era barato en la Argentina con respecto a otros países, ahora es caro. Aumentó la materia prima, la energía
    eléctrica, el costo salarial, el costo de los puertos y hasta el agua potable que utilizaban las plantas manufactureras. Por si fuera poco la recesión del mercado interno es muy fuerte y los precios de exportación están cayendo día tras día.
    Para Rubén Puentedura (PASA) la petroquímica, como la mayoría de las industrias, tiene un problema grave, que consiste en que la carga impositiva sobre la producción es muy alta y no se devuelve cuando se exporta. “Estimo agregó que de cada US$ 100 dólares que exportamos, 20% son impuestos, con lo cual tenemos una desventaja frente a la oferta de otros países, como Brasil, por ejemplo. En algunos casos el gobierno reconoce parcialmente la carga impositiva y los devuelve con BOCREX que tienen un castigo de 40% sobre su valor nominal. La estructura impositiva está dirigida contra la exportación. Esto es grave porque una empresa petroquímica de envergadura tiene que exportar entre 50 y 70% de su producción ante la recesión local”.
    Jorge Galli (Electroclor) afirmó que un caso notable de derrumbe de precios es el del cloruro de vinilo monómero que de US$ 0,45 la libra en junio de 1988 ahora está en US$ 0,14 la libra. Pero mientras cayó el precio del producto, el de la energía eléctrica en la provincia de Santa Fe comentó Galli trepó hasta convertirse en una de las más caras del mundo.

    Menor Exportacion en 1991.
    Puentedura estima que por los efectos de los problemas locales, más los excedentes generados como consecuencia de la recesión en los Estados Unidos y la menor actividad económica de Japón, la exportación de productos petroquímicos argentinos caerá en forma notable. “No me extrañaría arriesgó que este año exportemos la mitad que en 1990”.
    De acuerdo con la opinión de Oscar U. Vignart (Dow Química Argentina), la paralización de las inversiones industriales tipo capital intensiva como es la petroquímica, es consecuencia de una equivocada estrategia seguida por las autoridades. “En nuestro país explicó no hay un mercado de capitales donde se pueda conseguir financiación para las obras y, si algo se consigue, el costo de ese dinero es fenomenal. Sin embargo se tiene como recurso la capitalización de la deuda externa que podría ayudar a compensar el alto costo del dinero y, ante esa realidad, presentamos un proyecto para levantar un polo petroquímico en Neuquén con Pérez Companc. Dow estaba dispuesto a fabricar polietileno y Pérez Companc con Himont de Italia, a elaborar polipropileno. Pero lamentablemente las autoridades cambiaron de idea sobre su capitalización y el proyecto naufragó.
    Achával, si bien reconoce que el momento no es el mejor para la petroquímica, rescata un punto muy positivo de la actual situación. “En un aspecto el panorama del sector está más claro que hace unos años porque las autoridades han anunciado la decisión de privatizar totalmente las plantas petroquímicas de General Mosconi y Bahía Blanca. Esto es muy saludable y los empresarios tenemos que responder a ese desafío. Por lo pronto compañías como Polisur, Petropol y Monómeros Vinílicos ya compraron 30% del paquete accionario que estaba en poder de Fabricaciones Militares”.
    Eso si, de Achával opinó que la privatización, en el caso de Petroquímica Bahía Blanca se debe realizar en bloque con General Cerri (Gas del Estado) que es quien suministra etano a la primera para que ésta elabore el etileno para las plantas satélites del polo. “El proceso de privatización agregó se tiene que hacer de tal manera que todo el polo, o sea Cerri, Bahía Blanca y
    las satélites, no sólo sea más eficiente desde un punto de vista tecnológico, sino que hay que lograr una economía de conjuntos. Por el mecanismo actual de venta del etileno de PBB a sus clientes, se produce un encarecimiento muy grande”.
    “Eso es cierto ratifica Galli ya que el mecanismo es de coste y costa que en la práctica es de costo plus. Todos los mayores costos de PBB se trasladaban a sus usuarios, sin que haya flexibilidad por parte de PBB a una baja de precios. Con una paridad cambiaria congelada, con pérdida de
    protección por la rebaja arancelaria, un mercado local en recesión y un mercado mundial depresivo, hay que modificar los contratos de provisión del etileno. Los actuales contratos fueron concebidos en la década de los años ´70 y la situación real de la década de 1990 es totalmente diferente”.

    Lo Mejor esta por Venir.
    Federico Qüeiro (Qüeiro Econoconsult) señaló que actualmente la petroquímica enfrenta simultáneamente varios problemas que son de una gran trascendencia como la apertura, la desregulación, la privatización y la integración de la Argentina con Brasil en el marco del Mercosur.
    “Cualquiera de ellas tiene gran trascendencia, lo que obliga a una meditada toma de decisiones por parte de los empresarios y de las autoridades. la problemática que se deriva de esos problemas está a su vez muy presionada por una coyuntura que muestra recesión externa e interna, mayores costos
    de producción y de exportación”.
    La producción petroquímica argentina informó a aumentó 260% entre 1970 y 1989, con un crecimiento promedio de 5,6% anual acumulativo, llegando a un volumen de 2,4 millones de toneladas por valor de US$ 1.474 millones en puerta de fábrica. “Estos valores demuestran dinamismo, pero también indican su retraso frente a la petroquímica de México y Brasil, países en los que la producción se incrementó 1.200% y 500% entre 1970 y 1986”.
    Qüerio arriesga como hipótesis que se mantenga la actual tasa de crecimiento histórica de la demanda interna de la Argentina y llega a la conclusión de que sobre la base de tal premisa, la demanda global de productos petroquímicos hacia el año 2000 sería de US$ 3.000 millones, a
    precios de 1989. “Dicho valor, frente a la producción de 1989 de US$ 1.474 millones, muestra la necesidad de ampliar la capacidad existente para no generar fuertes estrangulamientos en el sector externo del país”.
    Rafael Gaviola (Monsanto) acepta la existencia de múltiples problemas que debe enfrentar la petroquímica , pero no deja de puntualizar que una de las grandes falencias de la Argentina es su reducido mercado interno. “Si bien conozco perfectamente todas las asimetrías que tenemos con respecto a Brasil, con un saldo negativo para Argentina, hay que aceptar que el Mercosur es el gran desafío para pasar de un mercado de 33 millones de habitantes a otro de casi 200 millones. Es también la gran oportunidad para Argentina”.
    En realidad lo que temen los industriales argentinos es que planteos geopolíticos a nivel oficial dañen las estructuras productivas actuales. “Es que la apertura tal como se la está llevando adelante sentencia Puentedura es un gran incentivo para importar, pero con grandes trabas para exportar”.

    Principales empresas privadas a junio de 1991.
    Grupo Empresa Localización Producto Capacidad
    empresario geográfica instalada
    anual
    miles de
    toneladas

    Garobaglio Ipako Ensenada Etileno 16
    & Zorraquín Pcia. Bs. Aires Polietileno
    baja densidad 15
    Polisur Bahía Blanca Polietileno
    Pcia. Bs. Aires alta densidad 90
    Polietileno
    baja densidad
    lineal 130
    *
    Pérez Companc PASA San Lorenzo Etileno 24
    Pcia. Santa Fe Butadieno 37
    BTX 150
    Estireno 80
    Etilbenceno 90
    Caucho SBR 53
    Campana Amoníaco 80
    Pcia. Bs. Aires Urea 130
    Petroquímica Luján de Cuyo Polipropileno 60
    Cuyo Pcia. Mendoza
    Estirenos Poliestireno 7,3
    San Luis Pcia. San Luis

    Richard Indupa Cinco Saltos Acetileno 17
    Río Negro Cloruro de
    Vinilo 50
    Bahía Blanca PVC 105
    Pcia. Bs. Aires
    Petropol Bahía Blanca Polietileno
    Pcia. Bs. Aires Alta densidad 62

    Bulgheroni Polibuteno Aco Ensenada Polibuenos 30
    Pcia. Bs. Aires Nonilfenol 4
    Grüneisen Carboclor Campana Isopropanol 48
    Pcia. Bs. Aires Acetona 17
    Butanol sec. 10
    Metil etil
    cetona 4
    BHT 1
    Grupo Empresa Localización Producto Capacidad
    empresario geográfica instalada
    anual
    miles de
    toneladas

    Monsanto Monsanto Zárate Poliestireno 40
    Argentina Pcia. Bs. Aires SAN 1,5
    ABS 7

    ICI ICI Duperial San Lorenzo Etileno 23
    Pcia. Santa Fe Polietileno
    baja densidad 22
    Ftálico 12,4
    Electroclor Capitán BermúdezPVC 32
    62% de DuperialPcia. Santa Fe Tricloro
    etileno 5
    Cloruro de vinilo 33
    Acetileno 15
    **
    ICI Duperial Viniclor Bahía Blanca Cloruro de
    Richard (Monómeros Pcia. Bs. Aires vinilo 160
    Vínilicos)
    55% ICI Duperial
    45% Indupa

    Bunge & Born Petroquímica Río Tercero TDI 16
    Río III Pcia. Córdoba
    (60,55% de
    Bunge & Born)
    Atanor Río Tercero Metanol 12
    Pcia. Córdoba Acido acético 4,6
    Acetal dehido 3,5
    Baradero Acido acético 10,8
    Pcia. Bs. Aires Acetal dehido 8,4
    Acetato de etilo 6,6
    Anhidrido acético 2,6
    Urea formol 48
    Llavallol Acido fumárico 6
    Pcia. Bs. Aires Esteres ftálicos 15,5
    Anhidrido ftálico 14,4
    Munro Acetato i butilo 3,3
    Acetato n butilo 5

    *La producción del polietileno de alta densidad está suspendida por regulaciones de la Subsecretaría de Industria y Comercio.
    **Las plantas de Acetileno y de Cloruro de vinilo no están operando en estos momentos.
    Fuentes: MERCADO sobre la base de datos del Instituto Petroquímico Argentino y de las propias empresas.

    Privatizaciones a marcha lenta
    Mosconi y Bahia Blanca con Tramite Pendiente.
    En Defensa rechazan el asesoramiento the Boston Co. Ahora entraría a tallar el Banco Mundial. En tanto, se espera que Caballo se ocupe de acelerar los procesos.
    El proceso de privatización de Petroquímica General Mosconi y de Petroquímica Bahía Blanca marcha con lentitud y es muy difícil que pueda concluir antes de fin de 1991. Ambas empresas la primera es totalmente estatal y la segunda es semi estatal atraviesan por serios problemas que, en el caso de Mosconi, son calificados de explosivos por funcionarios de la subsecretaría de energía y
    combustibles.
    Quienes conocen la interna de los ministros aseguran que el actual zar del Palacio de Hacienda está muy atareado con los grandes temas como el déficit del presupuesto nacional, las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, la inflación y los sacudones políticos por la iniciativa de diferir el pago del medio aguinaldo, pero afirman que más tarde o temprano absorberá
    el tema de estas privatizaciones. Igual que en su momento lo hizo González con Romero. “Sólo habrá reasignaciones de tareas arriesgan en Economía porque nadie quiere provocar una crisis derivada de enfrentamientos ministeriales en medio del comienzo de la campaña electoral”.
    La solución no es fácil porque, además, en Defensa quedó un esquema desde la gestión de Romero que no satisface a las actuales autoridades, como es el contrato de asesoramiento firmado con The Boston Corporation, de los Estados Unidos, y el Banco General de Negocios, de la Argentina.
    Una reciente “remodelación” de la gestión fue la decisión de que el Banco Mundial haga la supervisión de todo el proceso, además de dar un préstamo para cubrir honorarios por algo más de US$ 500.000.
    Se estima que en dos meses podrán estar terminados los estudios de evaluación de bienes, diseño de la estrategia de venta, confección de pliegos, para entonces lanzar la licitación internacional. Luego se abrirá un período de unos tres meses para promocionar la operación en unos veinte países, recibir visitas de evaluación y contestar las consultas de las firmas que hayan
    comprado los pliegos. Después se recibirán las propuestas y se hará el estudio de las mismas.
    Mientras la privatización se estira en el tiempo, el endeudamiento de Petroquímica Mosconi está creciendo en forma acelerada y todo indica que seguirá aumentando velozmente en los próximos meses. En este caso, el mensaje son los números. La deuda en moneda extranjera que era de US$ 15 millones, se expandió a US$ 70 millones a fines de 1990. En estos momentos supera los US$ 115 millones.
    Luego de haber sido una de las empresas petroquímicas más exitosas del sector sobre 17 ejercicios en sólo dos oportunidades tuvo balance en rojo ahora comienza a transformarse en una compañía agobiada por las cargas financieras. Se ha quedado sin “caja” porque se “comió” el capital de trabajo.
    Para muchos analistas del sector industrial hubo errores muy importantes. Uno fue la decisión, tomada durante la gestión del gobierno radical, de construir una planta de aprovechamiento de olefinas sobre la base de una alta protección arancelaria y precios de insumos muy bajos, cuando ya había signos de que las cosas estaban cambiando. Pero si es posible discutir
    una decisión estratégica empresarial, no hay dudas que hubo fallas en el control de gestión durante la construcción, y cuyas consecuencias se pagan ahora.
    Los auditores señalaron, concretamente, que “las demoras en la puesta en marcha del complejo de aprovechamiento de olefinas han implicado una sobreinversión de magnitud y un lucro cesante importante”. Más adelante puntualizan otras fallas: “Por su parte el proyecto de DMT/PET cuya suspensión fuera decidida a fines de 1990 ha generado un capital comprometido de US$ 46
    millones”.
    “El proyecto de aprovechamiento de olefinas agregó la SIGEP ha significado una importante sobreinversión respecto de los niveles originalmente presupuestados. El presupuesto a junio de 1984 era de US$ 110 millones, en tanto que la inversión computable a setiembre de 1990 resultaba
    de US$ 193 millones, incluyendo en esa cifra una planta de metanol de US$ 9,75 millones no prevista en el proyecto y presupuesto originales.
    “El endeudamiento opinan los auditores sigue su carrera ascendente. Al primer trimestre de 1991 se advierte un crecimiento importante de la deuda contraída en moneda extranjera, del orden de 90% con respecto a igual período de 1990. La deuda en moneda local bajó 22%. El efecto combinado de endeudamiento total implicó un incremento de 24%”.
    Es necesario reconocer que muchos problemas fueron imposibles de controlar por parte de los directivos de Mosconi. Desde que comenzó a operar, en 1974, la empresa exporta entre 65 y 70% de su producción. El daño del atraso cambiario de Erman González erosionó gran parte de los ingresos de la firma. Por si fuera poco, y como consecuencia de la desregulación sufrió un muy violento aumento en el precio de la materia prima. La nafta virgen, que estaba a US$ 130 la tonelada hasta agosto de 1990, trepó hasta US$ 280 en diciembre de ese año, y ahora YPF la vende a US$ 220 la tonelada.
    Pero mientras aumentó la materia prima, cayeron los precios de los productos exportados entre 20 ay45% como consecuencia de la recesión en Estados Unidos y el menor consumo mundial.
    “Sólo necesitamos tiempo para digerir la ampliación de la planta de olefinas”, dicen en Mosconi. Por otra parte aseguran que tienen un crédito fiscal de US$ 26 millones como recuperación del IVA durante la construcción de la polémica planta de olefinas más otros US$ 11 millones en concepto de BOCREX (a precios de mercado).
    Sin embargo parece que los tiempos se acortan. Los ministros Cavallo y González decidieron nombrar un interventor. Sería el mendocino Rafael Gaviola, un ingeniero químico que se desempeñó como presidente de Monsanto hasta el año pasado y actualmente es asesor de la firma.