jueves, 30 de abril de 2026

    Ideas que vale la pena difundir

    COLOFÓN |

    Por Danila Terragno

    Con un público de 4.400 personas, entre asistentes reales y virtuales, TEDx Buenos Aires se convirtió en la iniciativa independiente más grande de la franquicia TED.
    Con 1.300 butacas ocupadas, el auditorio de La Rural en Buenos Aires resultó colmado. En los pasillos y salas aledañas, había un centenar más de personas frente a las pantallas. Otras 3.000 pudieron seguir el evento desde sus hogares, lugares de trabajo o universidades, gracias al live streaming provisto por los organizadores.
    Desde el medio de un gran escenario y proyectados además en tres pantallas gigantes, los oradores fueron desfilando a su turno en cuatro bloques con interludios para desayunar, almorzar o tomar un café.
    Se habló de todo, desde neurociencia, vejez y antropología forense hasta humor, periodismo y la relación entre danza y política. Los contenidos de las charlas, entremezclados y recortados por la visión particular de cada uno de los participantes, se prolongaron y transformaron por los pasillos, butacas, mesas y salas a lo largo del día, y se escurrieron al ciberespacio en múltiples coberturas, opiniones y reflexiones en blogs, Twitter, Facebook y otras redes sociales.
    Iniciada en los años 80 por un grupo proveniente de las áreas de Tecnología, Educación y Diseño (de ahí las siglas), TED es una organización sin fines de lucro estadounidense que promueve la difusión de conocimientos y la colaboración creativa que surge del intercambio multidisciplinario. A mediados de 2009, TED abrió las puertas a que cualquier grupo de personas en cualquier lugar del mundo pueda realizar una conferencia con su sello, mediante una franquicia (TEDx). En menos de un año, surgieron alrededor del planeta unas 350 iniciativas independientes de distinta envergadura. La de Buenos Aires fue la de mayor participación hasta la fecha.
    Consultado sobre cuántas personas estuvieron involucradas en la organización, Gerry Garbulsky, uno de los impulsores del proyecto, dijo haber perdido la cuenta. “TEDx Buenos Aires se mueve como una ameba con vida propia”, explica.
    Garbulsky se juntó con Adrián Paenza, quien también estaba explorando las posibilidades de hacer algo similar a TED en la Argentina. En marzo de 2009 invitaron a 10 amigos cada uno, todos de ámbitos distintos, e hicieron una sesión de brainstorming. El motor que allí empezó a rugir fue encendido por lo que Garbulsky entiende como “el hambre que tenemos como sociedad de regalarnos algo distinto a lo que vemos todos los días, de divulgar ideas, de salir de la coyuntura de la farándula”.
    “En la Argentina, tomamos el concepto de difundir ideas que valen la pena y el formato de conferencias, pero con una filosofía de inclusividad. Nuestra meta era conseguir el lugar más grande que pudiéramos y meter la mayor cantidad de gente posible. Tuvimos que hacer una selección, también nosotros, porque se anotaron más de 5.000 personas, pero la hicimos por sorteo”.
    El proceso de selección local de conferencistas fue un acontecimiento en sí mismo. El temor de los organizadores era no dar con el capital humano adecuado. Cuando se llegó a la selección final consensuada, comenzó el trabajo con los oradores, que durante tres meses recibieron coaching de humor y oratoria, así como ayuda con los materiales audiovisuales.
    El mix de contenidos resultó ecléctico y estimulante para la audiencia, sobre todo por el efecto de la combinación de disciplinas tan diversas en tan poco tiempo. Las “video-charlas” que se reprodujeron en la sala, elegidas entre las miles del archivo TED, mostraron el efecto que se logra cuando alguien con conocimientos y carisma se focaliza en una única idea alrededor de la cual se genera un aprendizaje colectivo. Fue el caso del inglés Ken Robinson quien conmovió con su relato de cómo las escuelas aplastan la creatividad de niños y adolescentes.

    TEDx Buenos Aires en cifras

    Personas anotadas: 5.400
    Participantes en La Rural: 1.400
    Participantes en la red: 3.000
    Promedio de edad de los participantes: 30 años
    Rango etario más numeroso: 70% entre 20 y 40 años
    Duración del evento: 12 horas
    Duración de las conferencias: 18 minutos
    Cantidad de conferencistas y video-charlas TED: 22