miércoles, 29 de abril de 2026

    Campeón del retail

    Por Matías Maciel

    La historia del Grupo Cencosud no puede contarse separada de la de su fundador y artífice. El alemán-chileno-argentino Horst Paulmann llegó a Buenos Aires en 1948 junto con sus padres y siete hermanos, procedentes de Alemania, y dos años más tarde viajaron a Chile, para hacerse cargo de la concesión del Club Alemán en La Unión, un pequeño poblado del país vecino. Luego, toda la familia se trasladó a Temuco, donde administró un restaurante llamado Las Brisas, que más tarde fue adquirido por los Paulmann.
    En 1957, a raíz del la muerte de su padre, Horst y su hermano Jürgen tomaron las riendas del negocio familiar. Tras un impulso renovador al emprendimiento original, los hermanos decidieron cerrar el restaurante e inauguraron el primer autoservicio Las Brisas. Ese pequeño local, de 160 metros cuadrados, constituyó el primer eslabón de una cadena de supermercados que llegó a las principales ciudades del sur de Chile.

    Nacimiento de Jumbo
    A mediados de los años ’70, los hermanos toman caminos diferentes. Mientras que Jürgen sigue adelante con la operación de la cadena Las Brisas, Horst apuesta al desarrollo de un nuevo concepto para la época y la región, y crea Jumbo. Así, a partir de 1976, ofrece en un mismo lugar una mayor variedad de productos, mejor calidad y mayor servicio. El primer hipermercado –con un salón de ventas de 7 mil metros cuadrados– es construido en Santiago, la capital chilena, y en 1982 inicia sus operaciones en la Argentina, con la apertura del primer hipermercado Jumbo en Villa Lugano.
    La buena acogida que tuvo Jumbo a uno y otro lado de la cordillera alentó a Paulmann a encarar un nuevo desafío, la construcción y administración de centros comerciales. El primer shopping center argentino –Jumbo Centro Comercial– también fue inaugurado en 1982 y la expansión continuó con Unicenter (1988), Lomas Center (1993), San Martín Factory (1994), Centro Comercial Palermo (1996) y Plaza Oeste Shopping (1997). Entre 1997 y 2001 comenzaron a operar Quilmes Factory, Las Palmas del Pilar y El Portal de Escobar, todos en la provincia de Buenos Aires.
    En 1993 Cencosud inaugura su primer centro comercial en Chile e inicia una nueva línea de negocios, la de los homecenters Easy, una cadena de materiales para la construcción, remodelación y decoración hogareña que luego operaría también en la Argentina. Casi una década más tarde, en 2001, la compañía desarrolla Aventura Center, nuevos centros de entretenimiento familiar ubicados en el interior de los shoppings.
    A mediados de 2003, el grupo de Paulmann compra en Chile la cadena de supermercados Santa Isabel y se consolida como el segundo operador de supermercados del país trasandino. En 2004, esa posición fue reforzada con la adquisición de las cadenas Las Brisas y Montecarlo. En tanto, de este lado de la cordillera, Cencosud materializa la compra de la cadena Disco –en algo más de US$ 300 millones– y se convierte en el segundo mayor operador de supermercados en nuestro país. Además, en octubre de ese mismo año se inaugura el Portal de Rosario, el centro comercial más grande de esa región y segundo en importancia de la Argentina.

    Salida a la Bolsa
    Una particularidad del Grupo Cencosud es que hasta 2004 la compañía era controlada en 100% por Horst Paulmann y sus familiares. Sin embargo, en mayo de ese año –y tras 40 años de operaciones como sociedad anónima cerrada–, la participación de la familia Paulmann disminuyó a cerca de 79% a raíz de la colocación de acciones en la Bolsa de Santiago. Por ese medio, se recaudaron más de US$ 330 millones que sirvieron al proceso de crecimiento y expansión que la compañía tiene desde entonces. La Oferta Pública de Acciones derivó en la compra de Empresas Almacenes Paris S.A., lo que implicó el canje de acciones de Paris por acciones de Cencosud y generó a su vez una disminución en la participación accionaria de la familia Paulmann a cerca de 61%. El resto de la propiedad se encuentra desde entonces atomizada entre inversionistas institucionales nacionales y extranjeros y personas naturales.
    En tanto, la fusión con Paris se aprobó en septiembre de 2004, con lo que concluyó el proceso de adquisición total de los activos y pasivos de esa compañía. A su vez, se unificaron las marcas Las Brisas y Montecarlo bajo la marca Santa Isabel, con el propósito de consolidar y potenciar el negocio de supermercados en el país vecino.
    Con operaciones a ambos lados de la Cordillera de los Andes, Cencosud constituye en la actualidad uno de los más grandes conglomerados de retail en Latinoamérica (ocupaba el quinto lugar sobre la base de los ingresos de 2004). A diciembre de 2005, el grupo contaba con un total de 28 hipermercados Jumbo, 106 supermercados Santa Isabel, 234 supermercados de la cadena Disco, 22 tiendas Paris, 44 homecenters Easy y 19 centros comerciales. En suma, una superficie total de 1.659.635 metros cuadrados de salas de venta y superficie arrendable.
    A través de los años, Cencosud experimentó un crecimiento sostenido, cuyas ventas pasaron de US$ 1.660 millones en 2000 a más de US$ 4.719 millones en diciembre de 2005, lo que representa un crecimiento real anual de 23,2% durante ese período y un crecimiento de 76,2% respecto de 2004. Del total de ingresos percibidos durante el último año, casi US$ 3.046 millones fueron generados en Chile y alrededor de US$ 1.674 millones en la Argentina. Por otra parte, 73% del EBITDA consolidado de la compañía fue generado en Chile y el porcentaje restante en la Argentina. A fines del año pasado, fue el negocio de supermercados e hipermercados la principal fuente de ingresos de Cencosud (65% de las ventas totales en Chile y 74% en la Argentina).


    El personaje
    Horst Paulmann es un hombre que no pasa inadvertido. Nunca. De contextura y figura imponente –mide cerca de 1,90 metros–, maneja un buen español pero mantiene el acento gutural característico de la lengua alemana y mezcla giros chilenos y argentinos casi en igual proporción. Sin embargo, la característica más distintiva de este alemán de aspecto bonachón es su carisma, atributo que –a sus 70 años– combina con una gran cuota de buen humor y entusiasmo permanentes.
    El propio Paulmann es consciente de su singular habilidad para atraer la atención de la gente, por lo que apela a ella cada vez que lo considera necesario y rara vez se equivoca. Las risas estallan en los auditorios más aburridos cuando el presidente de Cencosud toma la palabra. Sus discursos, por lo general, están plagados de anécdotas y vivencias personales.
    Típico de quienes hicieron sus propias fortunas de la nada, Paulmann gusta de escuchar a sus empleados –sean gerentes de división o repositores de góndolas– como así también de detenerse a conversar con desconocidos en la calle. A favor de ello juega el bajo nivel de conocimiento que tiene su figura en nuestro país, al punto que es probable que la mayoría de sus casi 20 mil empleados de este lado de la cordillera no conozcan su cara. Sin embargo, el septuagenario alemán no se esconde: en ocasión de la inauguración del Portal de Rosario, en octubre de 2004, se ubicó al pie de la escalera habilitada para la entrada con el propósito de estrechar su mano a los más de dos mil invitados.
    En 2003, Paulmann acompañó a su amigo y competidor directo Alfredo Coto –cuya cadena homónima construyó al estilo del alemán, de la nada– en la fundación de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), la entidad que reúne a las grandes firmas del sector, con excepción de Carrefour, y que nació como desprendimiento de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS).
    Simpatizante del ex presidente Ricardo Lagos y del rumbo político-económico definido por la Concertación chilena, a fines del año pasado, en la Argentina, Paulmann fue víctima de uno de los frecuentes ataques proferidos por el Presidente Néstor Kirchner, quien lo acusó –junto a Coto– de operar sus cadenas de manera cartelizada para aumentar los precios. Por su parte, los empresarios evitaron confrontar con el gobierno y pocas semanas más tarde se comprometieron a bajar los precios a fin de colaborar en la prevención de un proceso inflacionario.
    Apenas un año y medio antes, el gobierno de Kirchner había condecorado a Paulmann con la Orden de Mayo en el Grado de Comendador, un reconocimiento que se ofrece a personalidades extranjeras por sus actividades en favor de la Argentina. Fiel a su pensamiento y a su instinto empresarial, según el cual “hay que invertir cuando nadie lo hace”, las inversiones de Paulmann en nuestro país fueron sostenidas desde que se inauguró el primer hipermercado Jumbo, en 1982, aun en tiempos de crisis. M
    M.M.