
Foto: Diego Fasce
La Bodeguita
Sarmiento 1594, Ciudad de Bs. As.
4375 3388
Lunes a viernes, mediodía y noche. Sábado sólo por la noche.
Domingo cerrado.
Aire acondicionado, cigarros, música y otras cosas.
El acto de comer, en tanto acto, es dos en uno, simultáneo: uno come
lo que está comiendo y también come los recuerdos de lo que comió.
Tenemos una memoria gastronómica aquí y allá hecha de momentos
que vuelven, muchas veces y paradójicamente en el mismo momento en que
estamos saciando el apetito. Sean los “ravioles de la abuela” o
los “ñoquis a la romana de la tía”, todo forma parte
del carrusel del pasado. Platos que sólo aquella mano puede repetir y
que resulta vano buscar en otras partes.
No es cuestión que la saudade nos cause mala digestión, tampoco
de andar buscando aquellos lugares donde dice “que se come como en casa”:
para eso nos quedamos en casa y listo, es más económico.
En este caso anduvimos por el centro, lugar difícil para elegir, salvo
para los irremediables fans de los vermicelli de tuco y pesto de Pippo (algún
día también habrá que escribir sobre este popular lugar).
Entre vuelta y vuelta, nos quedamos ahí, en La Bodeguita, cerca del complejo
llamado La Plaza. Una carta corta y concisa, tanto en entradas, platos principales
y postres.
Al mediodía es una buena opción para quienes por cuestiones de
trabajo deambulan por Congreso o Tribunales; de noche –salvo los días
de música– anda bien para encuentros tranquilos.
Tibios “rolls de berenjena, ricota, tomates confitados y parmesano
con coulis de tomate” ($8) fue la primera elección. Nada
parecido a un “californian roll” pero sencillos y sabrosos.
También unas “bruschettas” con mousse de salmón,
queso azul, tomates y ajo” ($14) aderezadas en oliva. Buena combinación
de sabores y texturas.
Recomendable el tradicional “bife de chorizo con papas bastón a
la provenzal” ($20). Al mediodía, cuando el lugar está lleno,
no está de más insistir con el punto de la carne, en estas cuestiones
mejor pasar por pesado y evitar sorpresas. Siendo un plato sin muchos secretos
pero que requiere cierto timing, los risotto tanto el de funghi
porcini y champiñones ($15) como el de salmón ($20) están
logrados.
Como se ve la cocina de La Bodeguita es un mix que combina la culinaria
mediterránea con el gusto porteño. Por supuesto, no faltan las
pastas.
Pare el cierre, “delicias de chocolate” ($28), un postre para dos
o tres personas que juega con diferente textura, temperatura y gusto (amargo-dulce)
del dulce por antonomasia.
Completa la propuesta una interesante carta de vinos ordenada por cepajes y
donde también ofrecen vinos por copa (Cabernet Sauvignon Valbona $10).
Rosana Karzon y sus hijos se ocupan de buscar vinos poco conocidos para ampliar
la oferta y sorprender a los habitues. Este culto por el vino también
se traduce en diversas actividades: charlas, degustaciones, cursos.
Lejos de los polos gastronómicos, sea al mediodía o a la noche
cuando se camina por la extravagante avenida Corrientes, La Bodeguita, sin delirantes
pretensiones, cumple. Como la mayoría de los restós está
hecho de aciertos y dudas, pero al menos en este caso el saldo es positivo.
M
Espacio abierto
Guía Óleo, la palabra del consumidor
Día a día casi mil usuarios la consultan. Es la revelación
en materia de guías de restaurantes por su amplia cobertura de Buenos
Aires pero también por la interacción con quienes van y pagan
la mesa.

Esteban Brenman
Foto: Diego Fasce
Desde 2003, la Guía Óleo propone un espacio abierto para la opinión
y crítica de los restaurantes porteños. La novedad consiste en
que es el propio comensal quien describe su experiencia, señalando aciertos
y errores. Algunas de estas experiencias en formato libro se han desarrollado
en Estados Unidos con notable éxito tomando como fórmula encuestas,
algunas de ellas realizadas a la salida de los restós.
Por la guía Óleo pasan, mes a mes, unos noventa mil usuarios distintos.
Están aquellos que sólo consultan la página para saber
“de que va” tal o cual propuesta gastronómica. Y, por supuesto,
los que pertenecen a la comunidad, quiénes aportan sus comentarios.
Para homogeneizar las opiniones, Óleo plantea al votante tres ítems
a valorar: comida, servicio y ambiente. Cada una de estas categorías
debe ser calificada entre cero y tres puntos. Luego, dicho promedio se multiplica
por diez y se redondea siempre para abajo. De ello resulta que la máxima
clasificación es de 30 puntos y la mínima cero. Para que un restaurante
ingrese a la guía necesita un mínimo de cinco clasificaciones.
Según Esteban Brenman, creador de Óleo, el sistema de clasificación
está tomado de las guías que hacen encuestas a un grupo reducido
de personas expertas. “Nuestra adaptación local tiene que ver con
buscar armar una guía para el comensal promedio, no para expertos. Creemos
que en el gusto argentino siempre va a perdurar la clásica pizza, la
parrilla de barrio o el bodegón del “gallego”. Y en esta
línea buscamos que todo tenga su lugar y para eso nada mejor que la opinión
de un grupo abierto de personas.”
Tal vez sea este último comentario la clave de Óleo: el enriquecimiento
a través de la opinión de diferentes usuarios que dan puntos de
vista diferentes pero complementarios. Este sistema, sin dudas, resulta distinto
al de las guías de autor. “Creo que la diferencia más importante
es que tanto las calificaciones como los comentarios sobre un establecimiento
no dependen del humor de un crítico que concurrió una vez –o
en el mejor de los casos un par de veces– a un restaurante”, señala
Esteban Brenman.
En estos pocos años de vida, Óleo ha logrado convertirse en la
guía más completa de Buenos Aires. Con unos 2.100 restaurantes
listados y con una información útil para adentrarse en la selva
gourmet porteña.
Hasta aquí lo realizado. Pero Esteban Brenman señala la necesidad
de continuar avanzando para extraer el máximo de posibilidades al formato.
Un paso importante será permitir que los restaurantes actualicen los
datos de sus establecimientos y, también, se está explorando una
forma de puntuar a los propios usuarios. Por supuesto, el concepto Óleo
en un tiempo abarcará la totalidad del país.
Óleo es una propuesta innovadora dentro del panorama nacional pues agrega
otra visión de la movida culinaria de Buenos Aires. Herramienta de consulta
y de opinión para los comensales pero también una forma de sondear
sus preferencias, conocer aquello que aprueban y también lo que rechazan.
M
Guía Óleo se puede consultar en
http://www.guiaoleo.com.ar/
O acceder desde www.mercado.com.ar
