jueves, 14 de mayo de 2026

    2002: Fin y principio de una etapa

    Ni siquiera la tecnología escapó a la dosis de crudo realismo
    que para los argentinos significó este 2002. El sector, otrora niño
    mimado de la inversión, vio durante el primer semestre cómo transcurrían
    los días sin que las empresas definieran qué hacer con sus presupuestos
    de TI, en aquellos casos que, efectivamente, hubo presupuesto destinado a este
    área. En este marco, no sorprendió entonces –y tampoco lo
    hace ahora, al momento del repaso– las pobres perspectivas que los actores
    del hard y del soft tenían a escala local al promediar el año
    que pasó.
    Consultados por MERCADO, distintos especialistas en TI establecieron que los
    resultados obtenidos durante 2002 no sólo obedecen a variables internas
    sino que también son producto de factores externos. Con respecto a las
    primeras, señalaron que la incertidumbre macro del contexto jugó
    un papel muy significativo, debido a la imposibilidad de proyectar los retornos
    esperados de una inversión.
    “Dada la inestabilidad de la primera mitad del año, no era posible
    estimar flujos de caja ni tampoco parámetros de riesgo, según
    las técnicas tradicionales de evaluación de inversiones. Por lo
    tanto, las inversiones se demoraban a la espera de mejores perspectivas”,
    subrayan.
    Adicionalmente, la contracción de la demanda doméstica en aproximadamente
    15% afectó la economía de escala necesaria en las empresas para
    justificar inversiones importantes. Es decir, ante volúmenes reducidos
    era más difícil recuperar los costos fijos de una iniciativa en
    TI. De la misma manera, el aumento del tipo de cambio encareció significativamente
    los insumos del sector requiriendo, por un lado, una mayor inversión
    y, por el otro, generando costos operativos superiores. Por último, por
    la capacidad instalada, el crecimiento de la demanda ya se había detenido
    más allá de la devaluación (ver recuadro) .
    En cuanto a las causas externas que generaron la contracción del sector
    debe tenerse en cuenta el contexto internacional. En primer lugar, los restos
    de la burbuja tecnológica de hace unos años han mantenido un cierto
    nivel de escepticismo sobre el real retorno de los proyectos tecnológicos.
    En segundo término, los gerentes de tecnología y finanzas han
    trabajado durante el último tiempo en maximizar el retorno sobre las
    inversiones realizadas más que en la planificación de nuevas iniciativas.
    En tercer lugar, globalmente existe una marcada incertidumbre sobre la evolución
    de la economía y, al igual que en la Argentina, los empresarios han respondido
    con presupuestos de inversión conservadores, lo que indica que la crisis
    local tiene un gran reflejo en la situación internacional del sector.

    Veranito tech, temporada 2003

    No obstante lo expuesto, la TI comenzó a vislumbrar cierta recuperación
    de su nivel de actividad durante el último trimestre de 2002, en sintonía
    con la tenue reactivación que el Gobierno y cierto sector de la prensa
    dieron en llamar veranito económico. Junto a la quietud del dólar,
    este veranito permitía al sector pensar en un 2003 definitivamente mejor
    que el año que pasó.
    Es que de octubre a diciembre, comenzaron a aparecer señales que justificaron
    el optimismo –tenue– que comenzaban a manifestar los actores del
    segmento.
    “Las empresas no se están retirando sino que, por el contrario,
    están llegando”, observa en este sentido María Luisa Kun,
    Analyst Director de Gartner. “Y lo hacen por una cuestión estratégica”,
    subraya, dando lugar a lo que parece ser una nueva tendencia para la TI a corto-mediano
    plazo que ya resulta evidente: el ingreso de nuevos jugadores. Según
    razona la analista, el capital humano con que cuenta el país y su capacidad
    en materia de telecomunicaciones traerán aparejada la llegada de nuevas
    firmas del sector a la Argentina. “Además –señala
    Kun– es posible pensar, por ejemplo, en brindar servicios de call center
    a toda la región y a Estados Unidos, no sólo debido a la infraestructura
    disponible en el país sino, también, al buen nivel de inglés
    que se habla en la Argentina”, puntualiza.
    En lo que se refiere a mercados verticales, las predicciones coinciden en que
    los sectores exportadores continuarán invirtiendo en TI, como forma de
    mejorar su productividad. Es que, en este sentido, otra de las tendencias para
    2003, descansa en el cambio de objetivo por parte de las empresas: mientras
    que hasta no hace mucho tiempo la consigna que las compañías bajaban
    a sus departamentos de sistemas y/o consultores externos pasaba por reducir
    los costos, hoy el mandato es mejorar la producción utilizando a la tecnología
    como aliada.
    Otra área que promete inversión para las empresas del sector está
    representada por el Gobierno. Según la analista de Gartner, durante este
    año las autoridades intentarán saciar la demanda de transparencia
    por parte de la sociedad apelando a la TI.
    Si bien nadie sabe a ciencia cierta qué pasará en la Argentina,
    las variables planteadas permitirían al sector proyectar cierta estabilidad
    para los próximos 12 meses. Y no faltan quienes, como María Luisa
    Kun, se animan en este contexto a arriesgar un vaticinio: el crecimiento en
    cerca de 30% del mercado total de TI para 2003. M
    María Victoria Aranda

    El mercado argentino
    de cara al futuro
    “Lo peor ya pasó”

    Por Diego Dzodan (*)

    Debido a que el volumen de negocios del mercado de la
    Tecnología de la Información (TI) está estrechamente
    vinculado con el nivel de inversión corporativa, durante el año
    que pasó la contracción de los presupuestos para nuevos
    proyectos redujo al sector a una fracción de su volumen histórico.

    Un análisis más detallado del impacto en la TI por industria
    demuestra que las empresas con deuda en el exterior y tarifas pesificadas,
    como son las firmas de telecomunicaciones y utilities en general, se encuentran
    entre las grandes ausentes en las inversiones del sector en 2002. Pero
    el mismo análisis indica que, por otro lado, las compañías
    exportadoras disfrutaron en muchos casos de un aumento de sus márgenes
    como consecuencia de la devaluación y, por lo tanto, pudieron mantener
    sus presupuestos para TI. Por su parte, los bancos también fueron
    protagonistas de importantes inversiones en el área tecnológica.
    A pesar del impacto de la devaluación en sus balances, las firmas
    de servicios financieros mantuvieron en muchos casos sus apuestas a la
    automatización de procesos, debido a su imperiosa necesidad de
    cortar costos.
    A lo largo del primer semestre, la alta incertidumbre generó una
    interrupción abrupta de la mayoría de los proyectos en ejecución.
    Sin embargo, a medida que las variables macroeconómicas se estabilizaban
    hacia la segunda mitad del año, algunos grandes proyectos de sistemas
    se encontraban en evaluación, principalmente en los sectores mencionados
    anteriormente.
    A pesar de las turbulencias, los profesionales de TI tendrán una
    gran cantidad de oportunidades atractivas durante 2003. En primer lugar,
    se fortalecerá la tendencia a la extracción de valor de
    los proyectos ejecutados en los últimos años. Aquellas compañías
    que hayan implementado soluciones de Customer Relationship Management
    (CRM), Supply Chain Management (SCM) o Enterprise Resource Planning (ERP),
    seguramente continuarán buscando la optimización de sus
    procesos y control de gestión durante los próximos 12 meses
    a través del mayor aprovechamiento de las aplicaciones en marcha.
    En segundo lugar, los sectores exportadores y financieros mantendrán
    niveles de inversión en tecnología importantes, tal como
    indicábamos antes.
    Es difícil proyectar qué servicios serán más
    demandados durante 2003, pero teniendo en cuenta el aumento de los insumos
    importados y el recorte de los presupuestos de tecnología, podemos
    predecir que los grandes ganadores en este contexto serán los sitios
    de subastas de equipos usados, a los que no sólo los empresarios
    Pyme ya se han conectado, sino también muchos departamentos de
    tecnología de grandes empresas locales.
    En resumen, el impacto del contexto en el sector ha sido importante pero
    lo peor de la crisis parece haber pasado. Los profesionales de TI tienen
    más que nunca el desafío de demostrar el valor de sus proyectos
    y, al mismo tiempo, mantener un control estricto de la eficiencia y gastos
    de sus departamentos. Tal como ocurre en muchas situaciones de crisis,
    aquellos profesionales que puedan vincular resultados tecnológicos
    con objetivos de negocios significativos saldrán muy fortalecidos
    de la actual coyuntura.