Por Gonzalo Olaberría
Desde hace años la Argentina sufre un importante déficit energético. Mientras que la demanda de energía por parte de distintos sectores de la economía crece de manera incesante, el país no logra responder en forma adecuada a estas necesidades del consumo. Existen fuertes caídas en las reservas comprobadas de hidrocarburos, y su explotación y producción son escasas y mal planificadas.
Según el Instituto Argentino de la Energía (IAE), a partir de datos oficiales extraídos de la Secretaría de Energía de la Nación, en el período 2003-2010, las reservas de petróleo disminuyeron 6% y las de gas natural 41%. Además, la producción petrolera se redujo en 18% y la de gas 7%.
En enero de este año, para el IAE, la producción de petróleo presentó una caída de 4,92% y la de gas natural también se redujo 6,97%, respecto al mismo mes del año anterior. Como consecuencia de ello, la Argentina no puede abastecerse a sí misma y recurre a la importación de combustible y gas a precios internacionales.
Sin embargo, los problemas de unos pueden ser oportunidades para otros. En paralelo a este déficit, la actividad económica de venta y alquiler de grupos electrógenos se convirtió en un negocio rentable que suma cada vez más interesados. En la actualidad, centenares de empresas se dedican a este próspero mercado. Muchas otras acuden a él y acceden a sus servicios como recurso para no interrumpir sus procesos productivos o perder sus bienes. Incluso, por las mejoras tecnológicas y los bajos costos, ciudadanos particulares también comenzaron a hacerse de equipos de menores potencias.
Un actor clave
Aggreko es una empresa de origen holandés que arribó a la Argentina en 2008. Con una experiencia de más de 50 años, es una de las compañías líderes en el servicio de alquiler de generadores de energía para necesidades planificadas y de emergencia. José Schiavi, gerente general de la empresa en el país, explica en qué consisten las actividades de la firma y las razones por las que opera en distintas regiones del suelo argentino.
–¿Qué posición ocupa actualmente Aggreko en el negocio de provisión de grupos electrógenos?
–Es líder mundial en brindar soluciones energéticas temporarias. Tenemos una gran capacidad de desarrollar respuestas en tiempos cortos, para alimentar grandes estructuras como ciudades o proyectos de otra escala, como un hospital. Trabajamos en esa fase donde una empresa tiene una necesidad y también una solución, pero esta solución necesita un plazo para realizarse. Nosotros suplimos ese plazo con una flota de 9.100 megas, flota siete veces más grande que nuestro principal competidor a escala mundial.
Además, desde 2012, presentamos una segunda línea de negocios, vinculada a la generación de energía, que consiste en el control de temperatura. A partir de equipos debidamente diseñados, se atienden climatizaciones de grandes tiendas, eventos y procesos en cualquier tipo de temperatura y ambiente de trabajo, con las reglas más estrictas de cuidado del medio ambiente.
Aggreko es una compañía global que está entre las 100 mejores empresas que cotizan en la bolsa de valores de Londres. En términos de facturación, cerró 2012 con ventas por £ 1.583 millones.
–¿Cuál es el origen de la empresa y cómo surgió la idea de prestar estos servicios?
–Aggreko surge en Holanda en 1962, a partir de dos familias que vieron la necesidad y la oportunidad de generar energía a través de equipos y empezaron a prestar la solución.
La empresa rápidamente se concentró en el segmento de oil and gas. Esos sitios en el Mar del Norte son “nichos” muy específicos y con muchísimas reglas de seguridad.
La empresa cuenta con equipos cuya tecnología, desde el punto de vista de seguridad, es muy estricta. Tienen doble pileta de contención, sistemas de alarma de derrame y sistemas CO2 para combate de incendios. Además, todas las unidades de nuestra flota de gran potencia se encuentran en contenedores de 20 pies, que pueden movilizarse rápido y no requieren de obras de infraestructura enormes. Se los bajan a piso, se hacen tendidos de cables, se los conecta al interruptor del cliente y se genera energía. Nuestros productos siempre estuvieron muy desarrollados para este tipo de actividades.
Después la firma se expandió a otras industrias en forma orgánica y a través de adquisiciones en distintas partes del mundo.

José Schiavi
–¿En cuántos países tienen presencia?
–En la actualidad operamos en 47 países. Sin embargo, en su estructura, Aggreko cuenta con más de 149 centros de operaciones donde atendemos las necesidades de empresas de todo el mundo. Al tener flota en Panamá, Holanda y Dubai, y contar con estas bases de operaciones, tenemos una red de soporte amplia para estar cerca de nuestros clientes y poder atender con flexibilidad y rapidez necesidades planificadas o de emergencia.
El servicio como valor agregado
–¿Con qué gama de equipos cuenta la empresa?
–Cuenta con equipos de distintos tamaños, con potencias que abarcan desde 15 kVA a 1.500 kVA. Atendemos toda la franja de potencia. Si la magnitud de un proyecto es muy grande, se “paralelizan” los equipos y se puede ir de 1 a 200 megas sin ningún tipo de problemas. También existen diferentes posibilidades de alquiler de equipos con generadores de energía a gas o a diésel. De acuerdo a la necesidad y las posibilidades de cada cliente, ofrecemos diversas alternativas.
Los generadores van desde equipos que se pueden instalar en una heladería por una necesidad puntual, hasta flotas para una pastera, que necesita hacer paradas de mantenimiento programadas en subestaciones y tableros. Cuando se hacen estas paradas, Aggreko pone a trabajar a sus departamentos de ventas e ingeniería con los ingenieros, directores de obra y operadores de las plantas y coloca sus generadores de acuerdo a la potencia requerida. De esta manera, se les permite a los clientes hacer su mantenimiento preventivo.
–¿Cuáles son las características que presenta el plantel humano de Aggreko?
–Uno de nuestros grandes desafíos es desarrollar nuestros recursos humanos. Para eso, la compañía tiene sus procedimientos internos e inducciones muy rigurosas desde el punto de vista de la seguridad y la capacitación. Hay planes de capacitaciones anuales para que cada uno de nuestros ingenieros, técnicos, administrativos y profesionales de las distintas áreas tenga su plan de desarrollo dentro de la compañía. También trabajamos mucho con las universidades. Hay pasantes que trabajan con nosotros y tienen la posibilidad luego de quedar en la organización, como un paso para su desarrollo profesional.
El negocio en la Argentina
–¿Cuáles fueron las razones para desembarcar en el mercado local y en el latinoamericano?
–La compañía tiene una estrategia muy definida de trabajar y crecer en todos los mercados, entonces la decisión de arribar a América latina no es reciente. En 2001, con una base en Uruguay, tomamos la decisión de desembarcar en la región. Los países latinoamericanos tienen un crecimiento muy interesante de sus economías, y eso hace surgir oportunidades y negocios.
Además, entendemos que hoy la demanda de energía en países emergentes crece continuamente. Aggreko tiene un modelo, alimentado con datos de más de 170 países, que mide variables como PBI, consumo de energía, potencia instalada y distribución demográfica de los países. De este modelo, se desprende un índice que señala cómo va a aumentar la demanda de energía. Ese índice que manejamos internamente nos muestra que de 2010 a 2020 la demanda a escala mundial va a crecer a 4% anual. Pero va a tener comportamientos distintos en los países desarrollados y en los emergentes. Mientras que en los primeros crecerá 2% anual, en los segundos lo hará en 6%.
–¿Operan en toda la Argentina?
–En la Argentina trabajamos brindando soporte a distintos mercados desde varios puntos del país. En Buenos Aires tenemos una base de 30.000 metros cuadrados donde operamos únicamente para la región. Además tenemos instalaciones en las provincias de Tucumán, Chaco, Córdoba y Río Negro, y existen proyectos en otras 19 localidades para expandirnos y seguir posicionándonos en puntos estratégicos del país.
–¿Cuál es el perfil típico de un cliente de Aggreko Argentina?
–Hay diversas necesidades en distintas industrias y los clientes varían dependiendo de cada una de ellas. Entre las industrias que más demandan nuestros servicios se encuentran las mineras, petroleras y metalúrgicas. Además, también atendemos las necesidades de empresas pequeñas y consumidores domiciliarios. No hacemos una clasificación de los clientes que atendemos, trabajamos todas las oportunidades que llegan. Lo que nos permite atender todas estas posibilidades de manera eficiente es nuestra flota con distintas potencias.
–Además de las potencialidades de desarrollo económico de la región, ¿cuánto influyeron los problemas energéticos en países como la Argentina, en la instalación y desarrollo de Aggreko?
–Cuando decidimos venir a América del Sur, básicamente miramos a la región como un contexto. Muchas veces sucede que el crecimiento económico de un país tiene un ritmo y la demanda de energía presenta otro mucho mayor que no se puede abastecer. Nosotros trabajamos en dar respuestas a corto plazo en aquellas regiones donde la solución definitiva todavía tarda en llegar. Esto sucede en la Argentina pero también en otros países como Uruguay, Brasil, Colombia o Chile, que están teniendo el desafío de atender a esa demanda que crece más rápido que la oferta de energía. Este tema afecta distintas industrias, que son mercados que nosotros trabajamos.
Más allá de este problema, Aggreko también responde a necesidades regionales que muchas veces tienen causas externas, como un volcán en erupción o inundaciones. Con nuestra base en Panamá, los centros de operaciones latinoamericanos y nuestra flota de alta potencia y fácil traslado, tenemos la capacidad de responder rápidamente a todo este tipo de demandas en un tiempo muy corto. Ese es el diferencial más importante del servicio que ofrece la compañía y por el que las empresas nos eligen.
Otros actores del sector
La actual falta de oferta energética que afecta a la Argentina y a otros países de América latina no es el único motivo por el cual empresas o consumidores particulares acuden al mercado de generadores de energía. Paradas programadas de mantenimiento de una planta, la realización de eventos especiales o incluso razones de fuerza mayor como terremotos, inundaciones o erupciones volcánicas también pueden despertar la necesidad de contar con estos equipos. Para ello, una gran variedad de compañías ofrece una atención muy completa, con diferentes alternativas de flotas y asesoramientos de acuerdo al cliente y sus requerimientos.
Con más de 30 años de existencia, Sullair Argentina es una compañía que provee servicios de generación de energía en distintos mercados de Sudamérica, a través de su red de sucursales en la región y la alta calidad de sus equipos y su servicio técnico. Sullair cuenta con más de 45 modelos de grupos electrógenos marca Cummins Power Generation, nuevos y usados, los cuales alquila y vende. Estas flotas, que funcionan a diésel o gas, abarcan una gran franja de potencia que va desde los 20 kVA a los 3.000 kVA. De esta manera, puede responder en forma flexible según las necesidades específicas de la industria, la construcción, el entretenimiento y las telecomunicaciones.
Otros actores del sector
La actual falta de oferta energética que afecta a la Argentina y a otros países de América latina no es el único motivo por el cual empresas o consumidores particulares acuden al mercado de generadores de energía. Paradas programadas de mantenimiento de una planta, la realización de eventos especiales o incluso razones de fuerza mayor como terremotos, inundaciones o erupciones volcánicas también pueden despertar la necesidad de contar con estos equipos. Para ello, una gran variedad de compañías ofrece una atención muy completa, con diferentes alternativas de flotas y asesoramientos de acuerdo al cliente y sus requerimientos.
Con más de 30 años de existencia, Sullair Argentina es una compañía que provee servicios de generación de energía en distintos mercados de Sudamérica, a través de su red de sucursales en la región y la alta calidad de sus equipos y su servicio técnico. Sullair cuenta con más de 45 modelos de grupos electrógenos marca Cummins Power Generation, nuevos y usados, los cuales alquila y vende. Estas flotas, que funcionan a diésel o gas, abarcan una gran franja de potencia que va desde los 20 kVA a los 3.000 kVA. De esta manera, puede responder en forma flexible según las necesidades específicas de la industria, la construcción, el entretenimiento y las telecomunicaciones.
Turbodisel es otra de las empresas con peso en el sector. Fundada en la Argentina, en 1974 comenzó sus actividades en el mercado del diseño, fabricación y reparación de turbos sobrealimentadores y pronto se posicionó como líder en la Argentina y Uruguay, al abastecer a sectores como el agro, el petróleo y el transporte. A comienzos de 2010 se instaló como proveedor de generadores de energía a diésel y a gas, con potencias que van desde los 30 kVA a los 1600 kVA, y sirven para alimentar medianas y pequeñas industrias pero también hogares. Turbodisel posee técnicos capacitados y experimentados que lo destacan en el mantenimiento y reparación de los equipos que vende o alquila.
EJS Schraiber también es una empresa argentina que, pese a iniciar sus actividades en el rubro de ventas de motores en 1969, actualmente atiende el mercado de generadores de energía. Schraiber vende la más amplia gama de equipos nafteros, a diésel y a gas. Presenta productos propios y de la marca japonesa Honda. Si bien presta un servicio de venta y asesoramiento que abarca a plantas industriales, la compañía se destaca por darle un lugar importante a las necesidades de comercios, edificios administrativos y hogares.

