Su presencia dentro del ranking de RSE tiene relación con la gestión de los RR.HH. Figura en el puesto Nº 5 en la general, 2º en gestión del talento, 1º en gestión de la diversidad e igualdad de oportunidades y 1º en diálogo con los empleados. También es 1º para un segmento de votantes: los sindicatos.

Florencia Porcaro
La compañía de servicios que se construyó detrás del mayor buscador de Internet figura en la gran mayoría de ranking de empresas de todo el mundo. Por una u otra variable Google está presente. Sin embargo, al menos en la Argentina y hasta este momento, el issue Responsabilidad Social Empresaria, tomado en su más amplia acepción, no era un tema relacionado con la empresa por los encuestados.
A partir de ahora eso cambia. Todo este abanico de percepción fue tema de conversación con la gerente de Recursos Humanos de Google Hispanoamérica, Florencia Porcaro que ofreció su punto de vista a Mercado. “Si tuviera que buscar un origen de todo este reconocimiento, que nos llena de orgullo, podría decir que es el resultado de una filosofía de la compañía donde el concepto de RSE es amplio y está embebido en diferentes programas y tienen una íntima relación con los empleados”.
Porcaro gestiona desde Buenos Aires gran parte del desarrollo profesional de los 250 empleados que la compañía tiene en la Argentina, México, Colombia, Chile y Perú. Y en gran medida es responsable de poner en práctica muchas de las políticas que a escala global tiene Google: la reducción de los ruidos en los espacios laborales, el reciclado de los residuos, la decoración y ambientación innovadoras, el cuidado del medio ambiente en la racionalización del uso energético y el ofrecimiento de bicicletas para el traslado de sus empleados. “Todas estas iniciativas son parte del minuto cero de la compañía y están en el ADN de Google porque tienen que ver también con una misión de la empresa muy ambiciosa”.
Espacios lúdicos
Las oficinas de Google en todo el mundo se caracterizan por sus espacios lúdicos, ambientados con criterio artístico y de recreación que motivan y activan la creatividad en sus empleados. Han sido motivo de artículos periodísticos, informes y papers sobre recursos humanos y en esencia sintetizan en gran medida lo que rescató la investigación de la consultora Merco.
Según la ejecutiva la mayoría de las variables en las que la compañía fue reconocida guardan relación con una idea: “Nosotros tenemos una organización horizontal donde la comunicación, las transparencia y la apertura son los pilares en los que se basa nuestra cultura empresaria”. Y agrega: “En Google no existe el concepto tradicional de plan de carrera. En gran medida porque ese es un valor que para 70% de los empleados que pertenecen a la Generación Y no reviste gran importancia y además porque entendemos que el crecimiento, cada empleado lo puede percibir de diferentes formas: asumiendo nuevas responsabilidades, pidiendo un traslado hacia otro país, mejorando su salario, rotando de departamento o puesto o cumpliendo diferentes objetivos, entre otras formas”, puntualiza Porcaro.
En la compañía se trabaja por objetivos, dentro de una organización matricial y absolutamente todos los empleados tienen un componente variable de sus ingresos que se ajustan a los objetivos que son evaluados cada semestre. En este contexto laboral la única rutina que tienen los empleados tiene que ver con dos reuniones que se hacen cada semana. “Un encuentro tiene agenda más estructurada donde se evalúa la marcha del negocio y se intercambian experiencias. La otra es esencialmente de networking para saber cómo uno puede ayudar al otro y vicerversa. Se pueden abordar temas personales y es un buen espacio para canalizar diversos temas que tienen los empleados”, afirma Porcaro.
Sin embargo, queda por explicar cómo los ojos de los sindicalistas, uno de los segmentos que participa de la encuesta de RSE elaborada por Merco, percibieron estos avances en la relación empresa-empleado, sabiendo además que no son trabajadores sindicalizados. “Muchas de estas prácticas trascienden las fronteras de Google. Si la compañía genera un ecosistema saludable entre todos sus integrantes, el mercado enseguida percibe estas políticas”.

