jueves, 23 de abril de 2026

    Danone

    Los indicadores de responsabilidad social no coinciden necesariamente con las inversiones económicas realizadas. La capacidad para coordinar esfuerzos con otras organizaciones y para detectar las necesidades puede ser una buena puerta de entrada. Hay formas de trabajar articuladas con un impacto mayor en la comunidad.


    Facundo Etchebehere

    Con un destacado puesto 13 en el ranking general, el objetivo para Danone es continuar el constante crecimiento en esta dirección y seguir con programas de largo plazo, tal como detalla Facundo Etchebehere, su director de Asuntos Corporativos.
    Con numerosas iniciativas en marcha, cree que es fundamental estar bien rodeado a la hora de encarar los proyectos. De esta forma, han aunado esfuerzos con Banco de Bosques, Fundación Vida Silvestre, Sociedad Argentina de Nutrición, Sociedad de Pediatría, Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil y diversos organismos estatales.

    –¿Las acciones de RSE son generadas solo por los directivos? ¿De qué forma logran que se comprometa el resto de los empleados?
    –Dentro de lo que es el compromiso de la empresa están las dos partes. El sentido de pertenencia que generan las acciones que hace la compañía es genial, por lo que involucra. Y también traduce una cultura de la organización que moviliza a los grupos que nosotros llamamos solidarios.
    El programa de voluntariado tiene autonomía, todos aportamos con nuestro sueldo. Tiene igual importancia cómo van las ventas que todas las acciones que hacemos.

    –¿Los lineamientos en materia de responsabilidad social provienen del exterior? ¿Qué valor se les da en el país?
    –Esta es una empresa muy poco centralizada, que tiene una filosofía de libertad con responsabilidad. El grupo da herramientas, pero las unidades de negocios tienen que buscar proyectos para que se financien, tienen que proponer. Se muestra el camino, la visión, y se otorgan las herramientas; la idea es que cada unidad de negocio encuentre un proyecto que sea acorde y que entonces se involucre.

    –¿Puede haber empresas sociales en la Argentina? ¿Pensaron en hacer alguna ex­pe­riencia parecida a la de Muhammad Yunus con Grameen Danone en Bangladesh?
    –Pensamos que sí, hay iniciativas de empresas sociales. El modelo no tiene que ser exclusivo de Danone, quien demuestra que se puede. Claramente hay muchas oportunidades para hacer cosas en la Argentina. No es que uno tenga que hacer todo y cargarlo sobre su espalda. Hay formas de trabajar articuladas, donde hay un impacto mayor en la comunidad. Y ese modelo se traslada como compañía a todas partes del mundo.

    –¿Cree que en este punto los países emer­gentes le pueden enseñar algo a los de­sa­rrollados?
    –Absolutamente. Somos más flexibles, tenemos más desafíos. Y el grupo aprende mucho de las cosas que se hacen en todos lados, como nosotros también aprendemos de afuera. Así nos capitalizamos con el aprendizaje como grupo, aprovechando que está presente en 120 países.

    –En los últimos años, ¿ha cambiado la forma en la que se perciben las acciones de RSE? ¿Los consumidores son más conscientes, se fijan más a la hora de elegir un producto?
    –Totalmente. Creo que la RSE ya desapareció del lenguaje. Una empresa puede ser comprometida o no. Hay que tener coherencia entre lo que uno hace y lo que uno dice, el consumidor quiere ver enseguida quién es la empresa. La idea es generar un vínculo con el consumidor, mientras para adentro se genera transformación. De otra forma, el consumidor no lo acepta.

    –¿Qué desafíos cree que van a tener en materia de sustentabilidad?
    –Sustentabilidad implica muchos desafíos, desde innovación en material y desarrollo para materiales biodegradables, hasta reducción de huella de carbono y reducción de huella hídrica. Los desafíos están en cómo tomar el potencial de la generación para potenciar el tipo de trabajo de las compañías en relación con las nuevas generaciones.
    Traducirlo en potencialidad es un desafío. Los más jóvenes son los que más piden que se hagan cosas de voluntariado, que haya compromiso en causas sociales con convicción, porque buscan la realización de sentirse parte de un proyecto distinto.
    Sustentabilidad es tener gente adentro comprometida con un buen vínculo con la comunidad local y haciendo cosas relevantes para que la sociedad esté mejor y no solo para ganar plata. La transformación es más fácil con la energía que traen las nuevas generaciones.