Pomelo lanzó una tarjeta global que permite a fintechs, bancos y empresas emitir tarjetas en más de 150 países desde una única integración tecnológica. La propuesta apunta a resolver uno de los principales obstáculos de la expansión internacional de programas de tarjetas: operar en múltiples jurisdicciones sin presencia física, licencias regulatorias u operaciones locales en cada mercado.
El esquema integra, bajo una misma infraestructura, la emisión local en América Latina con la emisión global. De ese modo, los emisores pueden implementar estrategias locales, globales o combinadas según la etapa de crecimiento del negocio, sin necesidad de abrir sociedades, gestionar licencias, conectarse con proveedores locales ni ejecutar despliegues “país por país”, un formato habitual en los modelos tradicionales.
El modelo de emisión global incluye tarjetas virtuales Mastercard y Visa, compatibilidad con las billeteras digitales Apple Pay y Google Pay, producción y distribución global de tarjetas físicas y liquidación en tiempo real en dólares o stablecoins, entre otras funcionalidades. En la práctica, el planteo busca habilitar que una organización pueda validar demanda y tracción antes de realizar inversiones locales de largo plazo, operando con una estructura centralizada.
“América Latina opera sobre múltiples rieles de pago: tarjetas, transferencias, y ahora también stablecoins”, destacó Gastón Irigoyen, CEO y cofundador de Pomelo. En esa línea, agregó: “La oportunidad no está en elegir un único riel, sino en combinarlos de forma inteligente”.
La tarjeta global ya se encuentra operativa. La compañía indicó que cuenta con clientes en América, Europa, Medio Oriente, Asia y África, incluyendo a Western Union, BBVA, Santander, Coppel, Kavak, Didi, Binance, ARQ, Astropay y PayJoy.
“Históricamente, expandir un programa de tarjetas implicaba construir infraestructura, operación y relaciones financieras en cada nuevo mercado”, explicó Alfonso Torreguitar, Head of Global Card de Pomelo. Según detalló, la propuesta busca que los clientes puedan “llegar a múltiples países desde una estructura centralizada, con mayor velocidad y menor complejidad”.
Además de la emisión local y global, Pomelo ofrece soluciones complementarias como procesamiento emisor, tokenización de tarjetas, prevención de fraude, gestión de crédito y contracargos con inteligencia artificial, programas de lealtad y administración de gastos corporativos. En relación con la demanda, Torreguitar sostuvo: “El interés que estamos viendo por parte de empresas alrededor del mundo confirma que la necesidad de infraestructura de emisión global trasciende geografías, industrias y modelos de negocio”.


