La Resolución BCB nº 561 del Banco Central de Brasil incorporó nuevas restricciones para el uso de stablecoins y otros activos virtuales en operaciones internacionales bajo el modelo eFX, el sistema regulado de pagos internacionales digitales del país. El cambio abrió un debate en el ecosistema financiero regional por su impacto potencial sobre distintos esquemas de liquidación transfronteriza y por el alcance de la regulación sobre modelos de negocio que se apoyaban en activos virtuales.
En ese marco, Ralf Germer, CEO de PagBrasil, planteó que la medida debe interpretarse como una reorganización del mercado: “En medio de muchas interpretaciones y titulares confusos, es importante entender que esta medida no es un freno, sino una consolidación estratégica que eleva los estándares de la industria”. El directivo vinculó el nuevo marco con la necesidad de reducir ambigüedades en prácticas que habían ganado espacio en los últimos años.
Según el ejecutivo, una de las motivaciones centrales de la resolución es cerrar una “zona gris” dentro del sistema financiero. En su análisis, algunas empresas comenzaron a utilizar activos virtuales para acelerar liquidaciones internacionales o para eludir costos regulatorios e impositivos. Desde esa perspectiva, la decisión del Banco Central de Brasil apunta a ordenar ese escenario, fortalecer la transparencia y alinear el mercado con estándares internacionales de prevención de delitos financieros y protección de usuarios.
El texto también despega a Pix de ese debate regulatorio. Germer sostuvo que “tampoco cambian los fundamentos detrás del crecimiento de Pix en América Latina”, dado que el modelo no está basado en stablecoins ni en criptomonedas como USDT. En esa línea, describió a Pix como una infraestructura desarrollada y regulada por el Banco Central de Brasil, basada en estándares bancarios y de seguridad.
El crecimiento del uso de Pix por parte de turistas argentinos aparece como uno de los puntos sensibles para el mercado de pagos. En particular, el directivo afirmó que siete de cada diez argentinos dijeron haber utilizado Pix en sus compras durante un viaje a Brasil y que, en abril de 2026, cada usuario argentino realizó en promedio 11,2 pagos mediante ese sistema.
La resolución, además, reabre preguntas sobre el impacto en los pagos transfronterizos entre Argentina y Brasil. En los últimos años, distintas empresas desarrollaron modelos para conectar pagos entre ambos países con mecanismos de liquidación diversos, algunos apoyados en activos virtuales o stablecoins. Con la nueva regulación, esas operaciones deberán adaptarse a un marco más claro y alineado con las reglas del sistema financiero brasileño.
En el caso de PagBrasil, Germer indicó que las operaciones no dependen de stablecoins para procesar pagos internacionales, sino de operaciones de cambio de moneda a través de bancos autorizados o mediante licencias propias. La compañía obtuvo en 2025 autorización del Banco Central de Brasil para operar directamente en el mercado cambiario, con el objetivo de acelerar su expansión internacional, reducir spreads y desarrollar nuevas soluciones de pagos cross-border. La integración con Argentina se realiza a través de COELSA y de entidades reguladas en ambos países. “La transparencia y el cumplimiento normativo no son obstáculos para el progreso, sino sus pilares innegociables”, señaló Germer.


