Luigi Bosca repasa el primer Malbec con D.O.C. Luján de Cuyo

En el Mes por el Día Mundial del Malbec, la bodega reconstruyó el camino de la Denominación de Origen Controlada Luján de Cuyo, creada en 1989 y materializada en 1991 con la primera certificación, un esquema que fija estándares de calidad y estilo y busca sostener la identidad del vino argentino en el mercado internacional

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Luigi Bosca volvió sobre un hito de la vitivinicultura argentina: la Denominación de Origen Controlada (D.O.C.) Luján de Cuyo y la certificación, en 1991, de su Luigi Bosca Malbec como el primer vino bajo ese sistema en el país. La bodega ubicó ese proceso en el marco del Mes por el Día Mundial del Malbec y lo vinculó con la proyección internacional de la cepa.

La D.O.C. Luján de Cuyo funciona como un esquema que certifica el origen y establece estándares de calidad y estilo, con el objetivo de garantizar la identidad de los vinos. En esa lógica, el origen adquiere un rol central para caracterizar al Malbec, variedad que con el tiempo se convirtió en una referencia de la vitivinicultura argentina.

En la reconstrucción histórica, la compañía señaló que formó parte de la creación de la D.O.C. en 1989. En ese año, el ingeniero Alberto Arizu, junto a un grupo de bodegueros mendocinos, impulsó la primera DOC de América con el objetivo de proteger la identidad del Malbec de la región.

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Ese recorrido tuvo un punto de concreción en 1991, cuando Luigi Bosca Malbec fue el primer vino certificado por el Consejo de la Denominación de Origen Controlada de Luján de Cuyo y por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). La certificación se presentó como un paso para asociar la variedad con un territorio específico y con parámetros definidos.

Alberto Arizu (h), cuarta generación y presidente ejecutivo de la bodega, planteó el cambio de enfoque que introdujo la herramienta: “La creación de la DOC Luján de Cuyo y el lanzamiento del primer Malbec certificado con esta identificación marcaron un antes y un después”. En la misma definición, agregó: “no es solo una uva, es un lugar”.

En línea con esa mirada, Luigi Bosca indicó que continúa explorando las múltiples expresiones de la cepa en los distintos terroirs, en un proceso que define como una “remasterización” del Malbec en Argentina. La iniciativa se inscribe en una estrategia de evolución del portafolio vinculada a lecturas de origen.

La bodega también conectó ese recorrido con el reconocimiento internacional alcanzado por la cepa y por las bodegas que impulsaron su crecimiento. En ese marco, mencionó una distinción reciente: Wine Enthusiast la eligió como Mejor Bodega del Nuevo Mundo.

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