Flyttr avanzará con la construcción en San Antonio, Texas, de una plataforma a gran escala dedicada a investigación, desarrollo y medidas de bioseguridad frente a amenazas de plagas, con el objetivo de crear capacidad permanente para diseñar, probar, producir y poner en marcha contramedidas en cuestión de meses, en lugar de años.
La iniciativa busca cubrir carencias en la capacidad de Estados Unidos para detectar, comprender y responder a amenazas crecientes, entre ellas mosquitos transmisores de enfermedades, parásitos del ganado —como el gusano barrenador del Nuevo Mundo— y plagas que afectan a la agricultura estadounidense. En el complejo se concentrarán operaciones de investigación, ingeniería, fabricación y ampliación de escala.
Foco inicial en el gusano barrenador
El primer objetivo operativo de la plataforma será el gusano barrenador del Nuevo Mundo, a través de un programa denominado FastFly. Se trata de una iniciativa de producción acelerada destinada a incorporar moscas estériles fabricadas en Estados Unidos a la respuesta nacional liderada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
FastFly también incluye desarrollos de fabricación modular para medidas de lucha contra plagas, con sistemas de producción que pueden montarse rápidamente, trasladarse y reconfigurarse para hacer frente a diferentes amenazas de plagas vinculadas a la seguridad nacional.
En la presentación del proyecto, Grey Frandsen, director ejecutivo de Flyttr, sostuvo que “la bioseguridad frente a las plagas es una cuestión de seguridad nacional”. También afirmó: “Esta nueva plataforma de bioseguridad contra plagas en San Antonio” ayudará a Estados Unidos y a sus aliados ante amenazas crecientes.
Capacidades y empleo previsto
Además del foco inicial, el plan contempla el desarrollo y la ampliación rápida de nuevos sistemas de vigilancia de plagas, herramientas de apoyo a la toma de decisiones basadas en inteligencia artificial y soluciones biológicas avanzadas para combatir vectores de enfermedades como el dengue y la malaria, además de amenazas al maíz y la soja estadounidenses, así como riesgos para bosques, el entorno construido y la industria.
Flyttr eligió San Antonio para ubicar su sede central de bioseguridad, en un contexto local que incluye concentración de instituciones de investigación, infraestructura y talento técnico, con referencia al Instituto de Investigación Biomédica de Texas (Texas Biomed). Las primeras instalaciones en la ciudad superarán las 1,20 hectáreas y se prevé que generen rápidamente más de 50 puestos de trabajo en I+D, ingeniería, operaciones y apoyo, con una proyección de más de 100 a medida que la plataforma crezca.
La compañía ya gestiona instalaciones de laboratorio en Texas Biomed, institución con la que mantiene una asociación estratégica desde junio de 2026. El proyecto FastFly cuenta con apoyo de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) como parte de una estrategia gubernamental integral liderada por el USDA.
El Dr. Larry Schlesinger, presidente y director ejecutivo de Texas Biomed, afirmó: “Texas Biomed se enorgullece de colaborar con Flyttr” para ayudar a hacer frente al reto.












