La Copa Mundial de Fútbol 2026 tendrá una audiencia proyectada de 6.000 millones de personas, equivalente al 75% de la población mundial, y una inversión publicitaria global estimada en US$ 10.500 millones. A menos de un mes del inicio del torneo, CSA —firma de ciencia y consultoría de datos, subsidiaria del Grupo Havas— plantea que el crecimiento de la inversión será de apenas 1,1%, mientras la audiencia aumentará 20% respecto de Qatar 2022.
El informe caracteriza ese desfasaje como el menor *uplift* registrado en tres ciclos mundialistas consecutivos y lo vincula con un cambio estructural en la industria. En un entorno de fragmentación de la atención, consumo multipantalla e inteligencia artificial generativa, el tamaño de la audiencia deja de ser garantía de resultados. El diferencial pasa por la capacidad de activar datos, personalizar contenidos y reaccionar en tiempo real.
“El Mundial 2026 será el primero donde el diferencial ya no estará en cuánto presupuesto tiene una marca”, dijo Raymond García, Data y Tech Business Regional Director de CSA Latam. La consultora sostiene que la competencia entre marcas se traslada desde el alcance hacia la velocidad de ejecución y la toma de decisiones basada en datos mientras la conversación ocurre.
En cuanto a consumo de contenidos, CSA señala que más del 30% del consumo vinculado al Mundial ya ocurre en entornos *mobile* y digitales, como TikTok, YouTube, aplicaciones de resultados y redes sociales. La TV lineal concentra cerca del 50% del consumo total, aunque continúa en declive estructural. En paralelo, el consumo vía CTV y plataformas de *streaming* representa alrededor del 20% y aparece como el segmento de mayor crecimiento en Latinoamérica, con una penetración que alcanza 60%.
Ese cambio también impacta en el ecosistema de medios. Por primera vez, la FIFA firmó acuerdos oficiales simultáneos con TikTok y YouTube como plataformas preferentes para el Mundial 2026, en un contexto donde la relevancia de marca se construye antes, durante y después de cada partido. En esa dinámica, los momentos virales pueden surgir y desaparecer en menos de una hora.
“El Real-Time Marketing reemplaza al product placement estático”, explican desde CSA. La consultora plantea que la IA generativa será un punto de quiebre: una creatividad madre combinada con DCO e IA puede derivar en cientos o miles de variantes personalizadas a costo marginal cercano a cero. Como ejemplo, menciona a Coca-Cola, que desarrolló más de 120.000 videos personalizados integrando nombre, foto y *branding* de cada usuario.
En términos de eficiencia, CSA estima que las marcas con *first-party data* activable, audiencias predictivas y optimización en tiempo real pueden pagar entre 20% y 40% menos por la misma cohorte de audiencia que compañías con segmentaciones genéricas. Además, la diferencia entre activar una campaña en 30 minutos o hacerlo 24 horas después puede definir si una marca se apropia de un momento cultural o publica contenido cuando la conversación ya terminó.
En paralelo, el informe incorpora métricas de desempeño: según *benchmarks* internacionales relevados en campañas globales de eventos deportivos masivos, integrar datos, tecnología y activación en tiempo real puede aportar hasta 18% más de *engagement*, 23% más de recordación de marca y hasta 2,7 veces la favorabilidad, mientras que la intención de compra puede triplicarse cuando se combinan precisión de audiencias, velocidad de reacción y personalización.
Para CSA, Latinoamérica tendrá un rol central por horarios favorables para el consumo en vivo, crecimiento de inversión programática y una fuerte penetración de consumo *mobile* y *streaming*. Mordor Intelligence proyecta que la inversión en publicidad programática en LATAM alcanzará aproximadamente US$ 15.000 millones en 2026.












