El mercado inmobiliario argentino transita una etapa de mayor movimiento, impulsada por un incremento en el volumen de consultas y operaciones residenciales. Ese dinamismo convive, sin embargo, con una estabilidad marcada en los valores de las propiedades, asociada al volumen de oferta disponible.
Ariel Champanier, CEO de Remax Premium, vinculó la estabilidad de precios con el nivel de inmuebles a la venta. “Hoy vemos un mercado mucho más activo, pero la realidad del stock disponible es determinante”, dijo Ariel Champanier, CEO de Remax Premium. En esa línea, sostuvo que, mientras se mantengan los niveles actuales de oferta, los precios tenderán a permanecer estables.
El directivo ubicó al crédito hipotecario como la principal variable con capacidad de alterar la dinámica. “El único factor macroeconómico capaz de romper esta inercia y traccionar los valores hacia arriba de manera contundente sería una verdadera catarata de créditos hipotecarios”, dijo Ariel Champanier, CEO de Remax Premium. También planteó que, sin un aumento enorme y sostenido del financiamiento masivo, los precios se mantendrían en rangos similares, lo que abre oportunidades para compradores tradicionales.
Dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el comportamiento del mercado presenta diferencias por segmento y por zona. En el mercado de usados, el atractivo se sostiene porque los valores actuales se interpretan como una oportunidad de capitalización frente a años anteriores. En cambio, las obras en pozo enfrentan costos de construcción más elevados, lo que restringe márgenes de rentabilidad, con excepción de desarrollos *premium* o de alta gama.
El segmento de alquileres muestra una recuperación de la rentabilidad bruta anual, que se estabiliza en torno al 5,95%. Aun con una incorporación progresiva de oferta, la demanda absorbe las unidades casi de inmediato, lo que mantiene la dinámica del mercado locativo.
En el plano macroeconómico, la calma cambiaria y la estabilidad de la moneda aparecen como el principal motor de confianza para que inversores y consumidores finales retomen decisiones de compra que venían postergadas.
En términos geográficos, la demanda se concentra en corredores como Recoleta, con resurgimiento de unidades de gran metraje, además del Bajo Belgrano y el “Nuevo Núñez”, impulsado por el desarrollo del Parque de la Innovación. En sentido contrario, el microcentro, las oficinas corporativas y los locales comerciales (*retail*) registran indicadores más fríos y niveles de vacancia aún elevados. En ese marco, Champanier advirtió que, con un stock amplio y realidades diversas por zona, el análisis profesional resulta determinante para evitar decisiones por intuición.












