Henkel definió nuevos objetivos globales con horizonte 2030 y profundizó iniciativas de eficiencia energética en Argentina, con proyectos vinculados al uso de energías renovables en su planta de Chivilcoy, Buenos Aires, y en sus oficinas de San Isidro. La agenda se enmarca en una tendencia empresaria que amplía el enfoque ambiental desde la reducción de emisiones hacia cambios de hábitos y cultura organizacional.
Entre las metas globales, la compañía planteó el diseño del 100% de sus envases para que sean reciclables o reutilizables y el incremento del uso de materiales reciclados. A la vez, fijó como objetivo alcanzar emisiones netas cero para 2045.
En el plano local, la planta de Chivilcoy avanzó hacia un esquema de abastecimiento energético basado 100% en energías renovables. Según los parámetros informados, ese cambio permite evitar aproximadamente 170 toneladas de emisiones de CO₂ por año, a partir de una matriz de consumo eléctrico alineada con fuentes renovables.
En paralelo, en las oficinas de San Isidro se realiza la instalación de paneles solares. El proyecto prevé que el 78% de la energía consumida provenga de esa fuente, con una reducción estimada de más de 55 toneladas de CO₂ anuales.
Las iniciativas en Argentina se apoyan en avances ya alcanzados a nivel global. Henkel informó que redujo un 50% sus emisiones de gases de efecto invernadero en sus operaciones y que el 88% de sus envases están diseñados para ser reciclables o reutilizables. Además, el 28% del plástico utilizado en los envases de sus productos de consumo proviene actualmente de material reciclado.
La estrategia local también contempla programas comunitarios, con jornadas de plantación de árboles y limpieza de costas de río. En el plano interno, se suman acciones orientadas a la salud de los colaboradores, impulsadas por el Comité de Sustentabilidad y Bienestar, un grupo multifuncional con foco en promover prácticas responsables y fomentar hábitos sostenibles dentro de la organización.
“Hoy la sustentabilidad ya no se mide únicamente por indicadores ambientales”, dijo Julieta Paino, head of finance para Henkel Argentina y líder del Comité local. “El desafío actual es convertir estos compromisos en hábitos y acciones concretas dentro de las organizaciones”, agregó.












