CRRC completó la fabricación de una pala eólica reciclable de alto rendimiento de 110 metros, desarrollada internamente y producida en Sheyang, en la provincia china de Jiangsu. El diseño busca facilitar la separación y recuperación de materiales y alcanza una tasa de recuperación superior al 95% para las materias primas clave.
El avance se vincula con un desafío operativo para la industria eólica: la gestión de las palas cuando finaliza su vida útil. La expansión de las energías renovables en China impulsa la demanda de servicios de desmantelamiento y de eliminación de residuos, en un escenario en el que se prevé que la capacidad instalada de energía eólica terrestre y marina del país supere los 470 GW en los próximos años.
El problema del fin de vida útil
La aceleración del parque eólico también incrementa el volumen de residuos a medida que más aerogeneradores llegan al final de su ciclo de operación. Estimaciones del sector señalan que, para 2030, se habrán retirado más de 30.000 aerogeneradores en China, equivalentes a 44,73 GW de capacidad. Ese retiro se asocia con la generación de 947.900 toneladas métricas de residuos sólidos relacionados con la energía eólica.
En ese contexto, la recuperación y reutilización de materiales provenientes de palas fuera de servicio se plantea como un punto crítico para el crecimiento sostenible del sector. El objetivo es evitar que estos componentes terminen como residuos de difícil tratamiento y, en cambio, reinsertar parte de sus materiales en nuevas aplicaciones industriales.
Materiales y tecnología de reciclaje
La pala de 110 metros incorpora un sistema de materiales reciclables basado en una resina de infusión de alta eficiencia y desmoldable. Además de cumplir requisitos de desempeño vinculados con resistencia, rigidez y vida útil frente a la fatiga, utiliza una tecnología de desunión química reversible para separar la resina de las fibras de refuerzo.
Una vez recuperados, los materiales —incluidas la resina y las fibras— pueden reutilizarse en equipos eólicos, fabricación de automóviles, construcción de infraestructura y otras aplicaciones. El enfoque apunta a superar el esquema tradicional de “uso único” y avanzar hacia una recuperación en circuito cerrado y una reutilización de mayor valor.
En paralelo, el sistema de palas reciclables se plantea como un apoyo para que los clientes cumplan objetivos internacionales de sostenibilidad y obligaciones de presentación de informes, entre ellas las previstas por la Directiva de la Unión Europea sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD).
Como antecedentes, en marzo de 2025 la compañía desarrolló la primera pala de resina termoendurecible reciclable TMT82 de China. En abril de 2025, puso en marcha el primer sistema móvil, de alta eficiencia e inteligente de China para el tratamiento de palas retiradas, con un modelo de procesamiento de doble modo —operaciones distribuidas y centralizadas— orientado a habilitar el procesamiento a gran escala.


