Sri Lanka inició el Plan de Ejecución Conjunta de AgriConnect, una iniciativa desarrollada junto con el Grupo del Banco Mundial y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para transformar el sector agroalimentario, crear empleo y fortalecer la seguridad alimentaria.
La propuesta se integra a la agenda nacional de desarrollo y al Programa de Inversión Pública 2026-2030, y articula al Gobierno de Sri Lanka, el Grupo del Banco Mundial, el FIDA, asociados para el desarrollo, instituciones financieras, agroempresas y agricultores. El objetivo declarado es avanzar hacia un sistema alimentario más productivo, resiliente al clima y orientado al mercado.
En la presentación del plan, Harini Amarasuriya, primera ministra de Sri Lanka, planteó un cambio en el perfil productivo del sector. “Sri Lanka se ha comprometido a transformar nuestro sector agroalimentario para que pase de producir principalmente productos básicos a generar mayor valor”, dijo Amarasuriya.
Metas y financiamiento
AgriConnect apunta a que 900.000 agricultores mejoren su acceso a las cadenas de valor agrícolas de aquí a 2030. En materia de financiamiento, el esquema contempla inversiones por US$ 550 millones del Grupo del Banco Mundial y US$ 115 millones del FIDA. Además, el plan prevé contribuir a movilizar hasta 170 millones en capital privado durante los próximos cinco años.
El programa también se apoya en el peso del sector en la economía local: la agricultura y la elaboración de alimentos representan en mínimo el 15% del PIB de Sri Lanka y el 30% de las exportaciones de bienes, y generan uno de cada tres empleos.
Prioridades productivas y ejecución
Sarvesh Suri, vicepresidente regional de IFC para Asia y el Pacífico, puso el foco en las condiciones para escalar la actividad. “La prioridad ahora es facilitar a los agricultores y las agroempresas el acceso a la financiación, la tecnología y los mercados”, dijo Suri.
Como primer país de Asia Meridional en sumarse oficialmente a AgriConnect, Sri Lanka buscará establecer asociaciones entre agricultores y agroempresas e impulsar la financiación agrícola, la agricultura digital y las tecnologías agrícolas (AgTech). También se incluyen cadenas de frío, conectividad, riego resiliente al clima, capacitación e investigación.
La iniciativa se concentrará en cadenas de valor con potencial de agregado y exportación, entre ellas coco, canela, té y pesca, además de lácteos, avicultura, acuicultura y horticultura. En paralelo, se propone ampliar oportunidades económicas en regiones rezagadas, incluidas las provincias del Norte y del Este.
La ejecución ya comenzó a través del Proyecto de Desarrollo Rurbano Integrado y Resiliencia al Clima (IRDCRP, por sus siglas en inglés), financiado por la Asociación Internacional de Fomento (International Development Association, IDA), con foco en facilitar a empresas comercialmente viables dirigidas por agricultores en pequeña escala el acceso a mejores condiciones de financiación y a mercados más remuneradores mediante alianzas productivas.












