La inflación de Estados Unidos aceleró en septiembre y reavivó apuestas a tasas altas

El IPC avanzó 0,6% mensual y 3,7% interanual, con la gasolina como principal impulso, y el mercado volvió a mirar las reuniones del FOMC del 27 y 28 de octubre y del 8 y 9 de diciembre ante el riesgo de que la Fed mantenga o eleve tasas

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La inflación de Estados Unidos volvió a acelerarse en septiembre y sumó presión sobre la Reserva Federal (Fed), en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía y la incertidumbre sobre la evolución de los precios. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,6% mensual y 3,7% interanual, frente al 0,4% y 3,4% registrados en agosto, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS).

El dato también mostró persistencia en la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía—, que avanzó 0,3% mensual y 2,6% interanual, frente al 2,4% del mes anterior. Dentro del índice general, la gasolina registró un incremento de 9,1% durante septiembre y explicó más de la mitad de la suba mensual del IPC.

En este marco, John Kerschner, director global de Productos Titulizados y gestor de carteras de Janus Henderson, planteó que la sorpresa del dato reordenó la discusión sobre la trayectoria de la política monetaria. “Esta reacción al dato de inflación de esta mañana, muy superior a lo esperado, me recuerda una frase célebre de Mike Tyson”, dijo Kerschner.

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Indicadores que mira la Fed

El análisis también apuntó a variables que siguen de cerca los responsables de la política monetaria. Entre ellas, la inflación de los servicios subyacentes excluyendo vivienda, conocida como Super Core. Según los cálculos del especialista, ese indicador registró una tasa anualizada de 3,28% durante los últimos seis meses, luego de haber descendido a 2,47% en julio.

Otro componente destacado fue el alquiler equivalente de los propietarios (Owners’ Equivalent Rent, OER), que estima cuánto pagaría un propietario por alquilar su propia vivienda. Kerschner señaló que el OER aumentó 0,34%, lo que llevó su tasa anualizada semestral a 3,74%, el nivel más alto desde agosto de 2025.

Tasas y mercado de bonos

Con los nuevos datos, el mercado volvió a mirar el calendario de la Fed. La próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) está prevista para el 27 y 28 de octubre, mientras que la siguiente tendrá lugar el 8 y 9 de diciembre. Antes de conocerse el dato de septiembre, los comentarios de tono moderado de algunos funcionarios habían contribuido a reducir las expectativas de un nuevo endurecimiento monetario.

Sin embargo, la sorpresa inflacionaria devolvió centralidad a la posibilidad de que las tasas deban mantenerse elevadas durante más tiempo o incluso aumentar. En particular, la reacción del mercado de bonos aparece como una referencia para evaluar cómo interpretan los inversores el nuevo escenario: cuando suben las expectativas de tasas más altas, los rendimientos tienden a subir y los precios a caer, lo que puede generar volatilidad.

Kerschner vinculó parte de la presión inflacionaria a un cambio de percepción sobre el petróleo. “Parece que una proporción considerable de las empresas ha comprendido que el aumento del precio del petróleo ya no es un fenómeno transitorio”, sostuvo el especialista.

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