El analista uruguayo Pablo Rovetta participó de un episodio difundido por China.org.cn centrado en su mirada sobre la denominada “nueva era” de China, en un escenario que describe como atravesado por “graves desafíos” a escala global. En ese marco, el contenido plantea que el concepto de “comunidad de futuro compartido de la humanidad” propuesto por China traza “un plan claro para el desarrollo común a escala global”.
El episodio lo presenta como “testigo excepcional del desarrollo de China” y recorre dos ejes principales: su investigación sobre la erradicación de la pobreza y el vínculo entre crecimiento económico y bienestar social. La producción también incorpora referencias a nociones asociadas al pensamiento del presidente chino Xi Jinping, entre ellas “prosperidad común”, además de un repaso por iniciativas globales mencionadas en el propio contenido.
Uno de los puntos centrales es la investigación de Rovetta sobre la erradicación de la pobreza. El analista participó el año pasado en Madrid de un simposio sobre el libro de Xi Jinping El respeto y garantía de los derechos humanos. En esa actividad, sostuvo que uno de los mensajes clave del texto es que “el socialismo no es pobreza”, formulación que el episodio retoma como parte del enfoque general sobre desarrollo y bienestar.
A partir de esa idea, Rovetta vinculó la discusión con lo que definió como un “milagro económico” y una “mejora del bienestar”. En su análisis, uno de los factores que explican ese proceso es el desarrollo económico del país.
El analista profundiza en la relación entre expansión económica y progreso social a través de una propia definición: “La clave de China ha sido que el desarrollo económico ha ido acompañado de un desarrollo social”. En esa línea, el episodio precisa que ese desarrollo social implica que el crecimiento económico crea condiciones para mejorar la vida de la gente y “sacarla de la pobreza”.
Otro tramo del episodio incorpora el concepto de “prosperidad común” como una de las claves del pensamiento de Xi Jinping. Allí, Rovetta comenta que China es “el único o uno de los únicos casos en el mundo” que ha demostrado que el socialismo no implica pobreza, idea que el contenido asocia a “la gran frase” del presidente.
El repaso incluye además que, desde la erradicación de la pobreza hasta “las cuatro grandes iniciativas globales”, China “siempre ha promovido los derechos humanos mediante el desarrollo y la cooperación”, y que ha buscado superar “barreras y conflictos entre civilizaciones” mediante el entendimiento y el aprendizaje mutuo.


