El empleo en Estados Unidos decepciona y reconfigura expectativas sobre próximos pasos de la Fed

La economía estadounidense sumó 57.000 empleos en junio, por debajo de los 113.000 previstos, mientras el desempleo bajó a 4,2% por menor participación laboral y se revisaron a la baja meses previos, un combo que el mercado leyó como enfriamiento y que recorta la probabilidad de subas de tasas en el corto plazo

spot_img

El mercado volvió a recalibrar sus proyecciones sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) tras un dato de empleo en Estados Unidos que quedó por debajo de lo esperado. Con inversores atentos a cada indicador para anticipar los próximos movimientos del banco central, la lectura dominante fue la de un enfriamiento gradual del mercado laboral y una menor presión para un endurecimiento en el corto plazo.

Según el informe oficial publicado este jueves, la economía estadounidense incorporó 57.000 puestos de trabajo durante junio. El registro se ubicó muy por debajo de los aproximadamente 113.000 que esperaba el consenso de analistas. En paralelo, la tasa de desempleo descendió del 4,3% al 4,2%.

La baja del desempleo, sin embargo, no fue interpretada como una señal de fortaleza. El movimiento estuvo impulsado principalmente por una nueva caída en la participación laboral, un factor que puede reducir el desempleo aun cuando la creación de puestos pierda tracción. A ese cuadro se sumaron revisiones a la baja de las cifras de empleo de los meses anteriores, un elemento que también incide en la evaluación del ciclo.

Publicidad

Bradford Smith, gestor de carteras de Janus Henderson Investors, sostuvo que el dato de junio dejó una señal clara de debilitamiento. “Las cifras de empleo fueron claramente inferiores a lo esperado y constituyen el dato más débil desde febrero”, explicó Bradford Smith, gestor de carteras de Janus Henderson Investors. En la misma intervención, vinculó la aparente contradicción entre menos empleo y menor desempleo con el retroceso de la participación laboral.

El directivo también puso el foco en cómo las correcciones hacia atrás cambian la narrativa sobre la fortaleza del mercado laboral. “Las revisiones a la baja de los meses anteriores hacen que las perspectivas del mercado laboral sean menos optimistas de lo que se pensaba”, señaló Smith, al referirse a la actualización de los datos previamente publicados.

En su análisis, Smith agregó que el escenario actual combina un mercado laboral que pierde impulso con señales de moderación en algunos factores que venían empujando la inflación, como el precio del petróleo. Ese mix, planteó, podría favorecer una postura más prudente por parte de la Fed.

En ese marco, mencionó que Kevin Warsh señaló en su primera conferencia de prensa que los datos de empleo adquieren verdadero valor después de sus sucesivas revisiones. Con inflación mostrando señales de moderación y un mercado laboral menos dinámico, Smith consideró probable que la Fed mantenga una postura de espera, al menos hasta su próxima reunión.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO