Las bolsas de Nueva York abrieron la semana en terreno positivo y rebotaron luego de la corrección de los últimos días en acciones vinculadas al sector tecnológico y a la Inteligencia Artificial (IA). El foco de los inversores se desplazó hacia el inicio de una temporada intensa de balances trimestrales de grandes compañías tecnológicas y al impacto de las tensiones geopolíticas sobre los precios de la energía.
En la rueda, los principales índices de Wall Street cerraron con signo positivo. El S&P 500 avanzó 0,50% hasta 7.697,66 puntos, el Nasdaq Composite subió 1,19% y finalizó en 26.450,20 unidades, mientras que el Dow Jones Industrial terminó prácticamente neutro, con una variación de 0,01%, en 52.010,08 unidades.
Tecnología e IA, en el centro de la rueda
El rebote se apoyó en el segmento de chips y tecnología, tras la volatilidad reciente de empresas asociadas a la IA. En ese marco, se observó una recuperación de acciones de memoria, semiconductores y procesadores luego del castigo atribuido a temores por competidores asiáticos y por el endeudamiento de proveedores neocloud, como CoreWeave.
Entre los movimientos destacados figuraron Micron Technology, con una suba de 3,73%; Tesla, con un avance de 3,81%; y Nvidia, con una mejora de 1,70%. También se destacó el índice de semiconductores de Filadelfia, que ganó 2,07%. En paralelo, el mercado siguió de cerca el inicio de una semana cargada de presentaciones de resultados del tercer trimestre de compañías como SpaceX, Netflix, Meta Platforms y Tesla, con expectativas centradas en señales de rentabilidad frente a las inversiones en infraestructura de IA.
En renta fija global, las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos recortaron terreno. El rendimiento del bono a 10 años se ubicó en 5,131% y la tasa a dos años en 4,759%.
Petróleo volátil y presión en activos argentinos
En el mercado energético, el crudo operó con volatilidad pero se mantuvo cerca de US$ 110, tras ataques contra infraestructura en Arabia Saudita. Los rebeldes hutíes de Yemen se adjudicaron acciones con misiles contra puertos, campos petroleros e instalaciones clave de Saudi Aramco en Yanbu y Shaybah, lo que reactivó temores a disrupciones de suministro en el Estrecho de Bab el-Mandeb. El Brent para diciembre cerró en US$ 109,44 y el WTI de Texas en US$ 98,45.
En contraste con el rebote en Nueva York, la plaza financiera argentina operó bajo presión vendedora. Los bonos soberanos en dólares profundizaron pérdidas, con bajas encabezadas por el Global 2046 (-1,8%), el Bonar 2041 (-0,7%) y el Bonar 2035 (-1,5%). Con caída de paridades y rendimientos por encima del 12% en el tramo largo, el indicador de riesgo país elaborado por JP Morgan subió 5,5% y alcanzó 678 puntos básicos, su valor más alto registrado en el año.
En acciones argentinas que cotizan en Wall Street, las caídas fueron lideradas por Edenor (-4,9%), Central Puerto (-3,3%) e YPF (-2,93%), mientras que IRSA fue la única que cerró en alza (+0,40%).












