Riesgo país: Emilio Botto detalla tres variables clave para el segundo semestre

El jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital pone el foco en la acumulación de reservas del BCRA, el *roll-over* de vencimientos en pesos y el costo de financiamiento en dólares, con implicancias para la estrategia de deuda del Gobierno, la curva de bonos locales y el calendario de pagos hacia 2027

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El mercado local sigue de cerca tres variables que pueden definir la trayectoria del riesgo país durante el segundo semestre: el ritmo de acumulación de reservas, la capacidad del Tesoro de seguir renovando vencimientos en pesos sin inyectar liquidez excesiva y la evolución del costo de financiamiento en dólares. El diagnóstico fue planteado por Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.

“Las tres principales variables que van a definir la trayectoria del riesgo país en el segundo semestre son el ritmo de acumulación de reservas, la capacidad del Tesoro de seguir rolleando vencimientos en pesos sin inyectar liquidez excesiva, y la evolución del costo de financiamiento en dólares”, dijo Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.

En el frente cambiario, el directivo afirmó que el Banco Central (BCRA) ya superó a mitad de año la meta anual de US$ 10.000 millones de compras de divisas. Sin embargo, advirtió que la segunda mitad del año suele ser más demandante por estacionalidad, porque se termina la cosecha gruesa y se acumulan pagos de deuda. En ese marco, vinculó la compresión del riesgo país desde 600 puntos en enero a la zona de 400 con la dinámica de acumulación de reservas y sostuvo que, con un ritmo de compras moderado como el que comenzó a verse en junio, el indicador “debería encontrar un piso más firme”.

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La segunda variable es el manejo del financiamiento en pesos. Botto señaló que en las últimas licitaciones el Gobierno alternó entre renovar menos del 100% de los vencimientos para no convalidar tasas “muy fuera de mercado”, con el efecto de inyectar liquidez, y lograr renovaciones a una tasa efectiva mensual (TEM) de 1,92%, que definió como el mínimo del año. El desafío, según su análisis, se concentra en el volumen de vencimientos del segundo semestre: más de $100 billones acumulados, con $53 billones solo en diciembre, lo que describió como un test de estrés más exigente.

El tercer factor se ubica en la curva de bonos locales en dólares. En cuatro meses, el Tesoro colocó AO27 a 5,1%, AO28 —que comprimió de 8,5% en abril a 7,8% en junio— y AO29, que debutó la semana pasada a 8,3%. Para Botto, la compresión del AO28, de casi 70 puntos básicos en dos meses, constituye una señal de que el mercado está repriceando el crédito argentino. En paralelo, mencionó colocaciones subnacionales: Ciudad de Buenos Aires a 7,8% y Santa Fe a 8,1%.

En cuanto a la estrategia de financiamiento, Botto sostuvo que emitir deuda en la primera mitad del año, con un riesgo país en el rango de 550/600 puntos, habría implicado convalidar una tasa cercana al 10%. En cambio, el Tesoro recurrió a licitaciones locales en dólares: entre AO27, AO28 y AO29 colocó más de US$ 4.600 millones a tasas de entre 5% y 8,3%. También mencionó financiamiento multilateral por hasta US$ 5.000 millones con respaldo del Banco Mundial y el BID, a un costo estimado de 6,5%, además de repos y canjes.

“El riesgo de la estrategia actual está en 2027”, dijo Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.

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