La jornada financiera de este martes transcurrió con un sesgo alcista en los mercados globales, tras el feriado extendido en Estados Unidos, con una dinámica de marcada selectividad y una rotación de carteras hacia el sector de semiconductores. En paralelo, los roces navales en el Estrecho de Ormuz condicionaron la tregua en el Golfo y reordenaron las expectativas sobre los precios de la energía.
El inicio de la rueda estuvo atravesado por trascendidos del fin de semana sobre un principio de acuerdo entre Washington y Teherán. Sin embargo, la descompresión inicial se vio limitada por la reanudación de fricciones navales directas en Ormuz, un factor que acotó la baja de las materias primas y mantuvo la atención sobre la seguridad de la ruta de transporte de crudo. En ese marco, Donald Trump sostuvo que un memorándum de entendimiento estaba “ampliamente negociado”.
La tensión volvió a escalar tras registrarse explosiones externas a 60 millas náuticas de Mascate, Omán. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que hundió dos embarcaciones iraníes que intentaban sembrar minas en el Estrecho. Teherán respondió con fuego de misiles a aeronaves norteamericanas, lo que forzó bombardeos de represalia en Bandar Abbas y reavivó los temores de un impasse prolongado.
En este contexto, el crudo mostró movimientos divergentes. El Brent subió 3,6% en el día y se ubicó en US$ 99,58 por barril, tras haber operado transitoriamente por debajo de US$ 100. En contrapartida, el WTI retrocedió 2,8% hasta US$ 93,89, al capturar el cierre rezagado del lunes.
En Wall Street, la estabilización del mercado de bonos habilitó una nueva rotación desde las megacaps hacia firmas de hardware: el rendimiento del Treasury a diez años retrocedió a 4,50%. Con ese telón de fondo, el Nasdaq avanzó 1,18% y el S&P 500 ganó 0,66%, ambos con nuevos máximos históricos intradiarios. El Dow Jones Industrial Average cedió 0,16%, arrastrado por caídas en Chevron y un descenso de 4% en Ferrari tras la recepción de su deportivo eléctrico Luce.
La acción más destacada fue Micron Technology, que subió 20,4% y superó por primera vez los US$ 1.000.000 millones de capitalización bursátil. El movimiento estuvo impulsado por un informe de UBS que triplicó su precio objetivo a US$ 1.625 y afirmó que “el 70% de la capacidad de chips de memoria DDR5 para IA ya se encuentra bajo contratos”.
En Argentina, el escenario externo de tasas más estables se combinó con la última revisión del Fondo Monetario Internacional: el organismo redujo la meta de superávit primario acumulado de junio en $1,6 billones y convalidó un objetivo de acumulación de reservas de US$ 8.000 millones para 2026, con un desembolso formal de US$ 1.000 millones esta semana. En la plaza local, el S&P Merval subió 2,2% en pesos; Grupo Supervielle trepó 5,7%, Telecom 5,3% y Banco BBVA 4,8%. Los bonos soberanos avanzaron hasta 0,9%, liderados por el Bonar 2041, y el Riesgo País de JPMorgan bajó a 505 puntos básicos.












