La expansión de la inteligencia artificial (IA) abre una expectativa de mejoras de productividad, pero también exige un ciclo previo de inversiones que, por su escala, puede impactar en la dinámica de precios y en la trayectoria de las tasas de interés. Ese es el eje del último informe de estrategia global de Janus Henderson Investors, que analiza cómo el despliegue de recursos para sostener la transformación tecnológica puede sumar presión inflacionaria antes de que se materialicen plenamente los beneficios.
El documento describe un proceso de inversión asociado a la construcción de centros de datos, la expansión de las redes eléctricas, el mayor consumo de energía y una demanda creciente de materiales industriales y mano de obra especializada. En conjunto, ese despliegue configura “uno de los mayores ciclos globales de inversión de los últimos años” y, en esa lectura, podría reducir el margen de los bancos centrales para avanzar con un ciclo sostenido de recortes de tasas.
“El mercado suele concentrarse en el potencial desinflacionario de la inteligencia artificial por las ganancias de productividad que podría generar”, dijo Michael Contopoulos, Head of Multi-Asset Macro Investing de Janus Henderson Investors. “Ese proceso puede convertirse en una fuente adicional de presión inflacionaria”, agregó.
El informe ubica este fenómeno dentro de un conjunto de tendencias de más largo plazo que, en su diagnóstico, tienden a sostener una inflación más persistente y un costo del capital estructuralmente más elevado. Entre los factores mencionados aparecen la desglobalización, el envejecimiento de la población, el aumento de la deuda pública y las tensiones geopolíticas.
“La economía global atraviesa un cambio generacional que probablemente marque el final del mercado alcista de la renta fija que predominó durante más de 50 años”, dijo Daniel Siluk, Head of Global Short Duration and Liquidity. “Estamos entrando en un régimen caracterizado por una mayor volatilidad, inflación más persistente y tasas de interés estructuralmente más altas”, completó.
En ese marco, la gestora plantea que los mercados podrían estar subestimando el tiempo durante el cual se mantendrán elevadas las tasas de interés. El informe sostiene que los bancos centrales podrían verse obligados a sostener una política monetaria restrictiva por más tiempo del previsto y no descarta nuevos aumentos si resurgen presiones inflacionarias.
El análisis también traslada ese diagnóstico al “mapa” de decisiones para inversores en renta fija. Janus Henderson sostiene que los bonos de corta duración ofrecen una mejor relación entre riesgo y rendimiento que los instrumentos de vencimientos largos, más expuestos a eventuales subas de tasas. Ese cambio, agrega el informe, ya comenzó a reflejarse en grandes inversores institucionales en Estados Unidos y Europa, con mayores asignaciones hacia activos de menor duración y tasa variable.
“Creemos que los inversores deberían priorizar instrumentos de menor duración”, dijo John Kerschner, Global Head of Securitized Products de Janus Henderson Investors.












