Bitcoin sostuvo en los últimos días el rango de $62.000-$65.000, aun después de registrar cierres diarios sucesivos por debajo de $63.000. La continuidad de esa señal bajista fue breve: desde julio, la criptomoneda acumuló su séptima ruptura de los mínimos del rango del primer trimestre en $63.000 y, como en episodios anteriores, recuperó el nivel casi de inmediato.
La repetición de esos movimientos dejó una lectura central: sin un catalizador fuerte, el mercado se mantiene ilíquido, con bajos volúmenes spot y precios contenidos dentro del rango. La zona entre $62.000 y $65.000 aparece como crítica por concentrar la mayor densidad de costo base, de acuerdo con la Distribución de Precio Realizado por UTXO. En ese marco, una ruptura sostenida requeriría un impulso más contundente y una acción de precio respaldada por volumen.
En la semana, el vendedor marginal más relevante fue Strategy. Un formulario 8-K publicado el lunes informó la venta de 1.638 BTC por $104,73 millones, a un promedio de apenas menos de $64.000, lo que llevó sus tenencias a 842.138 BTC. La operatoria se dio en paralelo a movimientos de tesorería: con las acciones preferentes STRC cerca de $89 frente a un valor nominal de $100, la empresa destinó $81,2 millones a recompras, vendió $290,6 millones en acciones comunes y elevó su reserva en dólares a $4.000 millones.
La reacción del mercado fue rápida. El día de la divulgación, bitcoin cayó a $62.305 y cerró en $63.543, para luego rebotar el martes. En ese tramo, los ETF spot de bitcoin en Estados Unidos registraron entradas por $170,1 millones el lunes —con IBIT de BlackRock aportando $111,4 millones y FBTC de Fidelity $33,4 millones— y otros $211 millones el martes, de los cuales IBIT captó $170,3 millones. En dos sesiones, la demanda de ETF cubrió la oferta corporativa divulgada 3,6 veces.
En derivados, el posicionamiento también apuntó a continuidad de rango. El funding de perpetuos promedió 0,0031% cada ocho horas entre el 1 y el 5 de agosto y las últimas lecturas marcaron 0, lo que sugirió ausencia de apuestas agresivas. La volatilidad implícita se comprimió: la IV a 30 días bajó de 37,2 a 33,7 en la semana.
Donde sí apareció una prima fue en la cobertura bajista hacia septiembre. Para el vencimiento del 28 de agosto, la put de $60.000 operó con IV de 39,1% frente a 31,3% de la call de $68.000, con un diferencial de 7,8 puntos y un interés abierto de 1.916 BTC en esas puts. En paralelo, los futuros de CME mostraron interés abierto cerca de 100.000 BTC y una base anualizada por debajo de 5%, lo que dejó sin atractivo la operación de carry.
En el plano macro, el PMI manufacturero del ISM de julio fue 55,6 —máximo desde mayo de 2022— y el mercado elevó a alrededor de 65% la probabilidad implícita de una suba de tasas en septiembre. Aun así, bitcoin mostró un desacople: la semana previa cayó 2,5% mientras Nasdaq y S&P 500 subían; esta semana se recuperó mientras aumentaban las probabilidades de ajuste monetario.












