Bitcoin muestra una sensibilidad creciente al contexto macroeconómico de Estados Unidos y a los eventos geopolíticos globales, en un comportamiento que se asemeja al de otros activos financieros. Al mismo tiempo, mantiene un patrón propio del ecosistema cripto vinculado a su ciclo histórico alrededor del halving, el evento que reduce la emisión de nuevos bitcoins.
Para Gabriel Campa, Head de Digital Assets de ikigii para Towerbank, la dinámica del mercado cambió con la mayor participación de actores institucionales. “La entrada de grandes actores institucionales cambió la dinámica de bitcoin: hoy reacciona con mucha más sensibilidad al contexto macroeconómico de Estados Unidos”, dijo Campa. En esa lectura, el desempeño del precio combina el pulso macro con su ciclo histórico: ambas fuerzas “marcarán el resto del año”, según el directivo.
Desde la demanda, Campa describió un comportamiento de acumulación entre los clientes que observa en su base. Señaló que, ante la volatilidad, no se registró una salida masiva del mercado y que muchos inversores interpretaron niveles cercanos a los US$ 60.000 como una oportunidad. Ese patrón, afirmó, se asocia a una base de inversores con visión de largo plazo, que incorpora la volatilidad como parte del proceso de inversión.
Corrección, inflación y tasa de interés
El especialista financiero Norberto Giudice (@CriptoNorber) ubicó el recorrido reciente en una secuencia de suba y corrección con correlación con el mercado tradicional. Indicó que bitcoin “subió desde septiembre de cerca de 57.000 dólares hasta los 88.000” y que luego ingresó en una corrección de varios días. Para Giudice, el movimiento no responde a factores “nativos del mundo cripto”, sino a la inflación en Estados Unidos por encima de lo esperado y al temor a una suba de la tasa de interés.
Giudice estimó que la posibilidad de un aumento de tasas “es inferior al 50%”, aunque advirtió que un escenario de mayor inflación podría derivar en políticas retroactivas que reduzcan la liquidez del mercado y limiten el avance del precio. Aun con esa cautela, sostuvo que el ciclo bajista habría quedado atrás: “Bitcoin terminó en septiembre el mercado bajista que atravesaba desde finales del año pasado”, dijo.
Soportes y volatilidad geopolítica
En el corto plazo, Giudice identificó una zona de soporte en torno a US$ 80.000, que el precio “buscó varias veces” y “viene aguantando muy bien”, y otra cerca de US$ 77.000, donde observó “mucho volumen”. También vinculó parte de la volatilidad diaria al clima geopolítico mundial, con referencias al estrecho de Hormuz, la guerra con Irán, disturbios en Europa y un posible acuerdo con Estados Unidos y Rusia.
En el universo de las altcoins, Campa describió un cambio frente a ciclos anteriores: si antes predominaba la especulación y casi cualquier proyecto acompañaba la suba de bitcoin, ahora el ciclo es “más selectivo” y el valor tiende a concentrarse en proyectos con usabilidad real.












