El SEAT 600 JTR construido por Antonio Ortuño Alburquerque fue elegido como ganador del Hot Wheels Legends Tour España y Portugal, cuya gran final se realizó el 19 y 20 de septiembre en el Circuito de Jarama, en San Sebastián de los Reyes. Con ese resultado, el vehículo avanzó a la final europea, donde competirá por un lugar en la gran final global del Tour.

La competencia, organizada por Eurocrew y Mattel, cerró su capítulo ibérico el 20 de septiembre y coronó al SEAT 600 JTR como quinto campeón del certamen en España y Portugal. El jurado valoró la autenticidad, la creatividad y el espíritu de garaje presentes en el trabajo.

Asistencia y actividades en la final

La edición 2026 del Hot Wheels Legends Tour registró 15.000 asistentes en MotorLand Aragón y 17.500 en el Circuito de Navarra, en Los Arcos. En el Circuito de Jarama, la convocatoria superó las 20.000 personas, en dos jornadas de actividades vinculadas a la cultura automovilística.

Durante el fin de semana, el público accedió a talleres de personalización de coches, exhibiciones en vivo y productos exclusivos en la tienda oficial de Hot Wheels. Entre las novedades presentadas en la final del Jarama se incluyó un F1 de tamaño real de Hot Wheels y una propuesta por el 25 aniversario de la saga Fast & Furious, con varias réplicas de los modelos de las películas originales y un Toyota Supra dentro de las novedades de la línea Mattel Brick Shop.

Los finalistas y el criterio del jurado

La final reunió a cinco vehículos: el SEAT 600 JTR de Ortuño; el BMW Z3 2.8 de Jonathan Martínez Barrera; el Red Baron de Alberto Marzal Lázaro; el SEAT 127 de Hugo Astiz; y la Citroën C15 de Adrián Pérez Téllez.

El jurado estuvo integrado por Mario Godoy, diseñador de producto de Hot Wheels; Alberto Tena, ganador nacional del Hot Wheels Legends Tour 2025; el creador de contenido “Hache”; y Carlos García-Alcañiz, periodista experto en coches y automoción de la revista Car and Driver. La elección recayó en el SEAT 600 JTR por su combinación de rasgos originales —como puertas, rejilla del motor y gran parte de la carrocería— con una preparación orientada a la competición.

El auto incorpora un motor Suzuki Hayabusa de 1.340 cc con una potencia de 200 CV y fue preparado para competir en subidas de montaña. Además, el proyecto tuvo un componente personal: Ortuño decidió construirlo como homenaje a su hijo de cinco años, fan de Hot Wheels.