El juego de azar en línea no regulado concentró en 2025 el 72% de los ingresos por gross gaming revenue (GGR) en la UE-27, de acuerdo con el informe “Online Gambling 2024–2025: EU 27 Europe”, elaborado por Gaming Compliance International (GCI) para la Campaign for Fairer Gambling (CFG). El documento estimó que los operadores no regulados generaron 91.600 millones de euros ese año, dentro de un mercado europeo de juego online valuado en 128.000 millones de euros.
El reporte también midió la evolución del GGR online no regulado: pasó de 52.600 millones de euros en 2023 a 91.600 millones en 2025, lo que representó un incremento del 74% en dos años. Esa actividad se desarrolló fuera del ámbito regulatorio local y, según el informe, implicó riesgos vinculados con protección del consumidor, fiscalidad, concesión de licencias y supervisión regulatoria.
Exposición previa a la apuesta
Más allá del volumen económico, el análisis puso el foco en lo que ocurre antes de que se concrete una apuesta. En 2025, 121 millones de europeos tuvieron acceso a contenidos relacionados con juegos de azar online; de ese total, 88 millones accedieron a contenidos de operadores no regulados. Entre los consumidores que interactúan activamente con el juego online, el informe estimó que el 91% de los contenidos con los que se encontraron promovía el sector no regulado.
En ese marco, el documento describió un ecosistema que excede a las páginas web de apuestas. Identificó programas de afiliados, redes sociales, publicidad, motores de búsqueda, aplicaciones, pagos, comunicaciones P2P y streaming ilegal como canales que ayudan a los operadores a encontrar audiencias, captar clientes y monetizarlos.
Infraestructura y cumplimiento
Derek Webb, fundador de la Campaign for Fairer Gambling, planteó que “en Europa se está produciendo una falla en la aplicación de la normativa a plena vista” y sostuvo que la magnitud de los ingresos fuera del marco local debería orientar la atención hacia los operadores que eluden las normas y la infraestructura que les permite llegar a consumidores europeos.
Ismail Vali, presidente de Gaming Compliance International (GCI), advirtió que “para cuando se hace la apuesta, es posible que la batalla por el cliente ya se haya perdido” y reclamó una visión global del mercado, tanto regulado como no regulado, para medirlo y hacer cumplir la normativa en todo el ecosistema que lo sostiene.












