La organización Participate Learning mantiene abierta una convocatoria para incorporar docentes argentinos a escuelas públicas de Estados Unidos, en un contexto en el que la disminución de nacimientos empieza a reflejarse en la matrícula escolar. En la Ciudad de Buenos Aires, la cantidad de chicos que iniciaron primer grado bajó de 41.117 en 2020 a 30.686 en 2025, según estadísticas del Ministerio de Educación porteño. En paralelo, la tasa global de fecundidad descendió de 1,86 hijos por mujer en 2006 a 1,09 en 2023.
El fenómeno no se limita al país. Un estudio del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, publicado en *The Lancet*, advirtió que hacia fin de siglo la mayoría de los países podría enfrentar caídas poblacionales. En ese marco, las experiencias internacionales aparecen como una alternativa para docentes que buscan sostener y proyectar su carrera, con foco en formación y movilidad.
La convocatoria de Participate Learning incluye vacantes en educación primaria, matemáticas, ciencias, educación especial e inmersión en español. El programa contempla contratos de al menos dos años en estados como Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, con condiciones laborales equivalentes a las de los docentes locales.
Los salarios anuales se ubican entre US$ 41.000 y US$ 55.000, según la experiencia y el distrito, e incluyen cobertura médica y asistencia en el proceso migratorio. Ronald Ramírez, gerente de reclutamiento para Latinoamérica de la organización, planteó: “El salario es importante, pero nosotros tratamos de enfatizar más en el desarrollo profesional del docente”.
El esquema incorpora la posibilidad de cursar maestrías en universidades estadounidenses mientras se trabaja. A través de convenios con instituciones como la Universidad de Greensboro y la Universidad de Elon, los docentes pueden acceder a posgrados en educación primaria, educación especial o innovación educativa, en modalidad online y con aranceles diferenciados. “La oportunidad de hacer una maestría en Estados Unidos con precios más accesibles es un incentivo importante”, dijo Ramírez, gerente de reclutamiento para Latinoamérica de Participate Learning.
Además, el sistema educativo estadounidense destina recursos a la capacitación continua. Ramírez sostuvo que existen presupuestos escolares para desarrollo profesional, que permiten asistir a conferencias, talleres y cursos, incluso en otras ciudades, con gastos cubiertos. También señaló que la experiencia implica un desafío de adaptación cultural y pedagógica, y que los docentes argentinos suelen destacarse por su capacidad de adaptarse y compartir su cultura, en un entorno donde se promueve la integración cultural.
En primera persona, Micaela Acosta, docente argentina que participó de la experiencia, cursó una Maestría en Innovación en Educación en la Universidad de Elon. “Uno de los aspectos más significativos fue la constante invitación a reflexionar sobre nuestra práctica”, señaló.
La convocatoria está abierta durante todo el año y no tiene costo de inscripción. Entre los requisitos se encuentran contar con nivel avanzado de inglés, al menos dos años de experiencia docente a tiempo completo, estar en actividad y tener disponibilidad para residir en Estados Unidos por un mínimo de dos años.












