La actualización de los indicadores regionales elaborados por la Universidad Austral, con datos correspondientes a mayo de 2026, volvió a exhibir una dinámica dispar entre las principales regiones productivas del país. Al comparar el promedio de actividad económica de los primeros cinco meses de 2026 con el mismo período de 2025, la región Sur registró un crecimiento de 3,0%, mientras que la región Centro retrocedió 1,7% y la región Andina cayó 1,2%.
En ese mismo lapso, la actividad económica nacional medida por el EMAE desestacionalizado se expandió 1,8%. La economista Ana Inés Navarro, directora del Departamento de Economía de la Universidad Austral, señaló: “La evolución de la economía argentina continúa siendo heterogénea”.
La comparación contra diciembre de 2025 también mostró niveles de actividad superiores en las tres regiones relevadas, con intensidades diferentes. La región Sur acumuló un crecimiento de 8,8%, la Centro de 4,0% y la Andina de 1,9%. En sentido contrario, el indicador nacional registró una caída de 1,5% en el mismo período.
El informe delimita tres grandes regiones productivas para estimar la evolución del ciclo económico mediante índices locales del ciclo económico (ILCE): la región Centro, integrada por Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos y asociada a la agroindustria; la región Sur, compuesta por Neuquén y Río Negro e impulsada por los hidrocarburos; y la región Andina, que reúne a Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan y Catamarca y se vincula principalmente a la minería.
En el mercado laboral, el comportamiento del empleo privado formal acompañó la diferenciación territorial. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la región Sur incrementó 2,8% la cantidad de asalariados registrados respecto del mismo período del año anterior. En cambio, la región Centro registró una caída de 0,9% y la región Andina de 2,9%. A los niveles actuales, Neuquén y Río Negro alcanzan su máximo nivel histórico de empleo registrado, mientras que las otras dos regiones aún permanecen por debajo de los máximos alcanzados en 2023.
En su análisis, Navarro vinculó el desempeño del Sur con el peso de actividades concentradas territorialmente y afirmó: “La creación de empleo por el sector minero es tan potente que compensa -incluso cambia la tendencia superando- la disminución del empleo registrado”.
De cara al resto del año, el estudio planteó un escenario condicionado por la continuidad del nivel de actividad observado en mayo. Si ese nivel se mantuviera durante los meses siguientes, el promedio anual de 2026 finalizaría por encima del registrado en 2025 tanto para la región Sur como para la región Centro, mientras que la región Andina cerraría levemente por debajo.












