Las bolsas de Estados Unidos iniciaron la semana con retrocesos, en un contexto de mayor incertidumbre logística y monetaria y un salto de más de 9% en el precio del petróleo tras la reinstauración formal del bloqueo naval sobre tanqueros iraníes anunciada por el presidente Donald Trump. El movimiento del crudo se combinó con una corrección en el sector tecnológico, con impacto particular en semiconductores y empresas vinculadas a memorias.
El índice tecnológico Nasdaq Composite lideró las pérdidas al caer 1,63% hasta 25.852,61 unidades. El S&P 500 retrocedió 0,81% y se ubicó en 7.514,20 puntos, mientras que el promedio industrial Dow Jones bajó 0,25% y finalizó en 52.504,34 unidades. El clima de mercado incorporó, además, la expectativa por los datos del IPC de junio que se publicarán este martes.
La presión sobre tecnología se explicó por una baja previa en Asia. En Corea del Sur, el KOSPI se hundió 9% en una sola sesión, arrastrado por el desplome de SK Hynix (-9%) y Samsung Electronics (-10,7%). Ese nerviosismo se trasladó a Wall Street: Sandisk cayó 13,3%, Micron Technology 5% y Nvidia 3,4%. En paralelo, se observó una rotación hacia compañías de mayor capitalización, con Apple en alza de 0,4% y Microsoft de 1,9%.
En el frente geopolítico, Trump comunicó a través de sus redes que “el Estrecho de Ormuz permanecerá abierto bajo custodia de las fuerzas aliadas” y anticipó que reclamará “un reembolso del 20%” sobre el valor de la carga comercial que transite la vía para costear operaciones de seguridad del CENTCOM. La combinación de custodia militar y un cargo adicional elevó las alertas por costos logísticos.
La tensión escaló con la respuesta iraní. Las fuerzas armadas de Irán declararon cerrado el Estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso” e indicaron que cualquier cooperación aduanera o logística de los países del Golfo con Washington será tratada como “un acto de guerra”. Monitoreos navales de Kpler registraron que el tráfico de cargueros comerciales por esa vía se desplomó 52% durante el fin de semana.
En ese marco, el Brent de referencia internacional se disparó 9,05% y cotizó en US$ 82,89 por barril, mientras que el WTI de Texas saltó 8,81% y se ubicó en US$ 73,81. La dinámica fue leída como un factor con potencial para reactivar presiones inflacionarias globales.
En Argentina, el mercado operó con prudencia al procesar el impacto contable del pago de US$ 2.500 millones en cupones de Bonares y Globales, que junto con amortizaciones completaron desembolsos por US$ 4.200 millones. Las Reservas Brutas del BCRA quedaron por debajo de US$ 49.000 millones y el riesgo país elaborado por JPMorgan cerró en 405 puntos básicos. En renta variable, el S&P Merval cedió 0,8% en pesos, con caídas en bancos y una suba de YPF de 3,3% vinculada al salto del crudo.












